El Ciudad Encantada quiere cerrar el fichaje del joven pivote Rubén Marchán

Héctor Madrigal
-

El pago de los derechos de formación del jugador ciudadrealeño ha enfriado las negociaciones con el Manzanares, que exige 3.000 euros

El pivote manzanareño Rubén Marchán celebra uno de sus goles. - Foto: Pablo Lorente

La dirección deportiva del Ciudad Encantada continúa trabajando con ahínco en la planificación de la próxima temporada. Una vez confirmado el fichaje del joven central Daniel Tolmos, el conjunto conquense ha mostrado su interés por el joven pivote Rubén Marchán, cuyos goles y talento han catapultado al Balonmano Manzanares a Primera Nacional tras una temporada espectacular.
 
Con tan solo 20 años y un físico privilegiado, Marchán impone su dominio en la línea de seis metros gracias a su corpulencia y estatura (mide casi dos metros), lo que le permite marcar la diferencia en la cancha y ser una de las promesas más destacadas de la región. Sin embargo, el pago de los derechos de formación del jugador ha paralizado las negociaciones con el club manzanareño, que únicamente dejaría salir a su pivote si recibe una cantidad cercana a los 3.000 euros.
 
En esta línea, el técnico Lidio Jiménez deja claro que el Ciudad Encantada no aceptará las condiciones impuestas por el equipo ciudadrealeño: «Estamos interesados en fichar al chaval, pero no vamos a pagar derechos de formación por nadie. El presupuesto de la entidad se reduce en torno a un 40 por ciento la próxima campaña y la situación es muy delicada».
 
El perfil de Marchán agrada al míster de los de Cuenca, aunque la postura del BM Manzanares es inamovible y su fichaje parece bastante complicado. «Rubén es un jugador muy fuerte, de gran envergadura, que defiende bien en el centro y puede ser determinante en un futuro. No obstante, aún debe formarse y mejorar en muchos aspectos si quiere dar el salto a Asobal», sostiene.
 
A la espera. Más optimista se muestra el pivote manzanareño, ilusionado ante la posibilidad de recalar en el Ciudad Encantada y dar un salto de calidad en su carrera. «Me ilusiona jugar en Cuenca, aunque sé que todo se ha complicado bastante. Entiendo la postura de mi club, sobre todo por los problemas económicos que atraviesan los equipos humildes, pero también quiero tener la oportunidad de progresar y jugar en una categoría superior», asevera.
 
Marchán reconoce que necesita adquirir una mayor experiencia con el fin de explotar todas sus virtudes y confirmar su enorme proyección. «Esta temporada he sacado provecho de mi superioridad física en la mayoría de los partidos. Así hemos conseguido crecer como bloque. A nivel personal, aún debo jugar más minutos para seguir progresando», subraya.