Dos mujeres detenidas por la muerte de un recién nacido en Iniesta

L.T./S.J.G./Cuenca
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Los hechos se producían en marzo de 2013 y tras más de quince meses se ha podido detener a estas vecinas de la localidad, una de ellas menor

Las detenidas son vecinas de la localidad de Iniesta. - Foto: Google

Dos mujeres, una de ellas menor, han sido detenidas por causar la muerte a un recién nacido en la localidad conquense de Iniesta, en marzo de 2013.  Más de quince meses después, el pasado 29 de junio, el Grupo de Delitos contra las Personas de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Cuenca, procedía a la detención de estas dos mujeres, ingresando en prisión una de ellas y la otra en un centro educativo juvenil de menores.

Ambas mujeres son miembros de la misma familia, también familiares del menor, y a ellas han conducido las investigaciones llevadas a cabo en el marco de la Operación Rubíes, iniciada en coordinación con el Juzgado de Instrucción nº1 de Motilla del Palancar, tras la aparición del cadáver del recién nacido en una acequia.

La localización del cuerpo sin vida del recién nacido era encontrado el 12 de marzo de 2013 por unos menores en el paraje conocido como Arroyo Ledaña de la localidad de Iniesta. El cadáver se encontraba envuelto en ropa y con claros síntomas de una muerte violenta -presentaba un fuerte golpe en la cabeza y otras lesiones-, tal y como pudo corroborarse tras el resultado de la autopsia.

La investigación se centró principalmente en la localidad del hallazgo y otras cercanas dentro de la misma comarca. Pesquisas que en un principio se orientaron en realizar comprobaciones en todos los centros de planificación familiar, servicios sociales, centros de salud y hospitales cercanos, donde se hubiera atendido a alguna persona con un cuadro clínico propio de un parto en el que presentase unas características anormales, explicaban desde la Delegación del Gobierno.

Igualmente se llevaron a cabo comprobaciones en centros de enseñanza, respecto a alumnas que no asistieran a clase de forma continuada y sin causa justificada; en las oficinas de farmacia, sobre la posible venta de medicamentos y productos que pudieran haber sido utilizados durante el parto; así como en albergues de transeúntes y clubes de alterne de la zona.

Un laborioso trabajo de investigación que se prologaba durante más de un año, con gestiones y entrevistas que han analizado la información aportada por 5 hospitales, 10 centros de salud, 5 centros de enseñanza secundaria, 17 clubes de alterne, 78 farmacias, 6 centros de la mujer, 6 albergues de transeúntes y servicios sociales, dando como fruto la identificación de la mujer que dio a luz al recién nacido. Desde ese momento la s indagaciones se centraron en el entorno  de esta persona, con la finalidad de averiguar las identidades de los posibles implicados que le habían auxiliado en el parto, así como de la persona autora del  asesinato del neonato, su ocultación y arrojo a la acequia.

Rumores, curiosidad y especulaciones. Más de un año se han prolongado las intensas labores de investigación del Grupo de Delitos contra las Personas de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Cuenca. Quince meses que concluían el pasado 29 de junio, cuando se llevaba a cabo la detención de dos personas, que junto con la instrucción de las oportunas diligencias policiales, fueron entregadas en el Juzgado de Instrucción número 1 de Motilla del Palancar, ingresando una de ellas en prisión y la otra en un centro educativo juvenil de menores.

Largos meses en los que la localidad de Iniesta, en la que se encontró el cuerpo del recién nacido y de la que también son vecinas las ahora detenidas, no ha vivido ajena a este proceso. Una población que ha vivido estos meses «con la curiosidad natural de conocer lo sucedido», un hecho «no solo desagradable, sino también delictivo». Largos meses en los que, según explicaban desde la propia localidad, no han faltado «ciertos rumores», especulaciones sobre lo sucedido, muchas de las cuales «en la misma dirección». Figuraciones que iban acompañadas de duros calificativos, apuntaban en declaraciones a La Tribuna desde la localidad, mostrando el rechazo a lo sucedido.