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Pendientes del cielo

Leo Cortijo
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Las previsiones meteorológicas hablan de «intervalos nubosos con lluvia escasa» a la hora de inicio de la procesión y que el agua desaparecerá desde las ocho de la tarde en adelante.

Pendientes del cielo - Foto: Reyes Martínez

Los pasos están en perfecto estado y han sido engalanados para salir en procesión. Los capuces, las capas y las túnicas en las casas de los nazarenos lucen limpias y planchadas para ser de nuevo enfundadas. Todo está donde debe estar pocas horas antes de que el Martes Santo retome al punto de partida donde lo dejó en 2019. Solo hay un invitado que todavía no ha confirmado asistencia y al que nadie quiere ver ni en pintura, básicamente, porque no está invitado: la lluvia. Este imponderable promete poner las cosas complicadas hasta el último instante, y es que en plena primavera los vaticinios meteorológicos se antojan muy complicados.

Según las últimas previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología, los cielos cubiertos reinarán durante prácticamente todo el día. De hecho, se esperaban lluvias a primera hora de la mañana, que se calmarían a mediodía y durante el primer tramo de la jornada vespertina. Las precipitaciones tornarían de nuevo a partir de las siete de la tarde, momento en el que debe comenzar la procesión del Perdón. Eso sí, la Aemet habla de «intervalos nubosos con lluvia escasa» y, además, pronostica que el agua desaparecerá desde las ocho de la tarde en adelante. Insistimos que toda esta información hay que cogerla con alfileres y que puede ser muy cambiante en cuestión de horas. Al final, habrá que estar pendientes del cielo hasta el último momento y confiar en el manto protector.

Hay ganas de vivir la Semana Santa en la calle. La manifestación más popular de la fe, representada en las procesiones. Cinco hermandades realizan su estación de penitencia este Martes Santo. Abre cortejo San Juan Bautista, que estrena una corona que ha sido donada por un grupo de hermanos. La pieza está realizada en plata y guarda alguna similitud con la que ha lucido hasta ahora. Eso sí, es mucho más rica en detalles y además porta el escudo de la hermandad en la parte superior. Desde la iglesia de San Pedro se unirá en la bajada el Bautismo, cuyo principal estreno procesional se fundamenta en unos medallones de plata integrados en sus andas procesionales. Son 12 piezas que representan diferentes estaciones del Vía Crucis, todas ellas con imágenes de la Semana Santa de Cuenca.

La hermandad del Santísimo Cristo de la Luz, una de las más numerosas de la Pasión conquense, desfila con la talla de María Magdalena, que además de las sorpresas habituales en su vestimenta, estrena un vestido donado por una familia de la hermandad. Uno de los momentos centrales de esta procesión del Perdón será la salida de Jesús de Medinaceli desde la iglesia de San Felipe. El Señor del Martes Santo procesiona con una serie de modificaciones importantes en las andas con el objetivo fundamental de que la imagen goce de un mayor realce. De esta forma, se ha cambiado la iluminación del paso, añadiendo nuevos puntos de luz; se ha elevado en altura el volumen de las andas para mejorar la proyección de la talla; y se han coloreado algunos elementos identificativos como el escudo frontal de la Esclavitud.

El desfile lo cerrará la Esperanza, que como todos los años y éste más por razones obvias, desfila repleta de novedades. Desde un pecherín bordado en oro fino hasta la nueva insignia del Senatus, pasando por un novedoso adorno floral. Todo es poco para una de las Vírgenes que con más fieles cuenta entre los semanasanteros, todavía más en un contexto en el que si algo debemos tener ante lo que viene es, precisamente, esperanza.