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Un prodigio entre números

Manu Reina
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El joven alumno del IES Santiago Grisolía Ignacio García Peñarrubia consigue una mención de honor en la XXXII Olimpiada Matemática Nacional Junior gracias a su talento y esfuerzo

Un prodigio entre números - Foto: Reyes Martínez

Es un prodigio matemático con apenas trece años de edad. Es capaz de resolver planteamientos con una dificultad muy elevada y que son impropios para alumnos de su juventud. Pero Ignacio García Peñarrubia derriba paredes en forma de números, algoritmos y ecuaciones porque pocas soluciones a problemas se le escapan. Y así lo ha demostrado con la obtención de una mención de honor en la XXXII Olimpiada Matemática Nacional Junior. Es el primer reconocimiento de este nivel en este prestigioso certamen que recae en un estudiante conquense. De ahí, la importancia y el mérito de este joven alumno del IES Santiago Grisolía que sueña con las matemáticas.

Pero hasta llegar a la cima ha tenido que ir superando diferentes fases en distintos tramos del curso. El primer paso era inscribirse en el programa y completar los ejercicios que el profesor de su centro educativo le enviaba cada fin de semana. «Tenía que completar todos los ejercicios para participar después en una fase que me permitió poder representar a mi instituto», subraya García. Después de cumplir con todos los deberes durante muchos meses consiguió ser uno de los representantes del centro en la fase provincial, que tuvo lugar a mediados de mayo. Ante el resto de clasificados consiguió ser segundo en la toda la provincia y así asegurarse su presencia en la cita regional que se celebró una semana después en Almagro. Una vez más pudo desenvolver con fluidez para subirse al segundo puesto del podio. De nuevo, y con la medalla de plata en el bolsillo, obtuvo otro billete. Esta vez era para disputar la fase nacional ante los mejores de España. Una fase que tuvo lugar el pasado fin de semana tanto en Albacete como en la capital conquense. Tras una serie de pruebas y ejercicios, Ignacio García demostró de qué pasta está hecho. Tal es así que conquistó uno de los seis diplomas de mención de honor. Un hito histórico para la educación conquense en matemáticas.

El joven conquense revela que tuvo que resolver «planteamientos complicados donde tuve que pensar y razonar mucho». Además, el prodigio entre números señala que «lo complicado era siempre conseguir la formula porque, una vez que la tienes, es fácil ejecutarla». El nivel era mayor y la competencia crecía a medida que aumentaba el ámbito de actuación, pero eso no ha frenado a un chico que admira las matemáticas «desde muy pequeño» y con un interés «que ha ido en aumento con el paso de los años y todavía más desde que participo en las olimpiadas», señala el estudiante.

Un prodigio entre númerosUn prodigio entre números - Foto: Reyes MartínezIgnacio García Peñarrubia ha dejado huella en el certamen por excelencia de las matemáticas entre jóvenes estudiantes. Y quiere repetir por lo se presentará de nuevo el próximo curso. Pero quiere hacerlo principalmente porque «me lo paso muy bien, porque comparto jornadas de convivencia con amigos que tienen las mismas ilusiones e inquietudes por las matemáticas». El hecho de ganar o perder es lo de menos, ya que los alumnos que participan en las olimpiadas hacen sobre todo «mucha piña». Es por ello que anima a más niños y niñas a que se presenten el próximo año.

UNIVERSIDAD. Pero el interés por las matemáticas para Ignacio García no acaba en este programa, sino que va más allá. Ya que es uno de los alumnos elegidos por el proyecto EStimulación del TALento MATemático (Estalmat) en el que forma parte la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM). Una programa que pretende estimular el talento matemático, detectándolo en una edad temprana y poniendo en contacto a los jóvenes con aspectos de las matemáticas habitualmente desconocidos para ellos. El prodigio conquense participa en él y ha conseguido grandes resultados, como obtener el diploma acreditativo después de dos años. Ese periodo de tiempo ha sido complicado para él porque ha tenido que viajar a Albacete cada fin de semana. Es decir, el joven ha tenido clase de lunes a domingo durante la mayoría de las semanas del curso académico. Para conseguir sus logros también han sido piezas fundamentales sus padres que le han ayudado y acompañado en cada desplazamiento. 

Eso sí, en este programa no se dan conocimientos que se imparten en el aula de su instituto, ya que no se pretende tampoco una imparcialidad. «Nos enseñan los nombres de los meses y por qué se llaman así o juegos de magia con matemáticas, por mencionar algún ejemplo», asegura García. Pese a que es muy joven, ya que en apenas unas semanas cumplirá 14 años, ya sabe lo que es sentarse en un pupitre de la universidad. 

No cabe duda de que Ignacio García Peñarrubia es un discípulo de pitágoras. Pero también sigue los pasos de Chopin cuando se sienta junto al piano. Y es que este joven cursa ya tercero de profesional del Conservatorio de Música de Cuenca. Su destreza con las teclas es tan alta que le ascendieron un curso, algo poco habitual. En el poco tiempo que le queda de luz del día también juega al fútbol en el Ciudad Encantada. Sin duda, este joven conquense es especial y tiene un don innato.