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«Siempre es temerario definir a alguien en pocas palabras"

José Luis Enríquez
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El músico santanderino aterriza el sábado en Cuenca para ofrecer un concierto en la sala Directo en el que presentará las canciones de su último trabajo, 'Polvo de Battiato', y repasará 'clásicos' cargados de rock, humor, ironía y surrealismo

Ángel Stanich actúa el sábado en la sala Directo - Foto: Bitz Sanz

Una de las figuras más relevantes de la escena musical llega el sábado a Cuenca y lo hace como ese «viajante en busca de hospitalidad» al que Franco Batiatto cantaba en Nómadas. No es casual porque su último trabajo lleva el título de Polvo de Batiatto, un juego de palabras tan habitual del músico cántabro y que mezcla el dulce que elaboraba su abuela con el cantautor italiano. 

El resultado son diez temas en los que Stanich da rienda suelta a su ironía y genialidad, con canciones en los que se funden la actualidad, los iconos de varias generaciones, las referencias ochenteras y los mundos paralelos. Polvo de BattiatoTour recala en Cuenca en formato de trío (Sala Directo, 22,30 horas) y es una buena oportunidad para tratar de descifrar los misterios que se esconden detrás de este chico barbudo y con pinta de ermitaño llamado a protagonizar momentos estelares del rock español del siglo XXI

¿Cómo se llega del polvo de batata al de Battiato? ¿Es más que un juego de palabras entre un dulce y un icono intelectual de la música italiana?

¿Cómo se llega? Pues a través de una puerta trasera, en este caso, de una humilde trattoria de Riposto, que conduce a un aún más esforzado Quimicefa clandestino, donde iniciamos una infinita escalera de vigas invisibles y escalones blandos de nácar que asciende y asciende hasta olvidar lo ascendido… No tiene pérdida.

¿Qué hay en este disco que no haya en los anteriores?

Un código QR… ¡No! Eso es mentira. Hay más influencias, más libertad, más reflexión, más orfebrería… Más camino y misterio. Creo que hicimos algo muy orgánico, a la par que sintético.

¿Eres el perfecto ejemplo de que no hay nada como reírse de sí mismo?

Un ejemplo imperfecto, sí… Por eso me río tanto.

Pero no sólo te ríes de tí mismo, también despliegas una amplía gama de retranca, socarronería e ironía…

Ésas no son más que vájanas, vehículos divinos, fórmulas mágicas para partirse el ojete. 

Es la segunda vez que actúas en Cuenca. ¿Qué va a encontrar el público?

Debo apuntar que no es la segunda vez, es la tercera. La primera fue en la Babylon. Ésta será la segunda vez que actuemos en la Directo Cuenca. La novedad evidente es el formato, en trío, con el que yo disfruto casi más que con toda la banda, y el que Lete (nuestro batería) se desdobla tocando un Moog de bajo mientras sigue al bombo/caja. Por ver este prodigio (o sindiós) yo creo que ya merece la pena.

No hay duda de que si se une el arte abstracto, que en Cuenca está en su ADN, y el surrealismo del que haces gala sale algo grande…

Pues no teniendo dudas tú, no seré yo quién… ¡Intentaré estar a la altura! Que no es poco.

Ahora estás con esta gira de otoño en formato trío. Has pensado ya los próximos pasos? Nuevo disco, tal vez?

En realidad, hemos recuperado el trío para este fin de semana. La gira está siendo predominantemente de Band, así que a veces se agradece variar. Y a mí es que el aire y el rollo que tiene el trío también me flipa. De planes de futuro no me gusta hablar mucho, un poco por aquello de no vender la piel del oso… Ya lo iréis viendo.

A los artistas no les gusta que los etiqueten. ¿Eres realmente inclasificlable?

Si se pretende ser preciso y justo, empezar con las etiquetas es no acabar con las etiquetas. Siempre es temerario pretender definir a alguien en pocas palabras, pero hay quien tiene el conocimiento y el léxico suficientes para intentarlo.

De ti se ha escrito que eres surrealista, lisérgico, rara avis, juglar galáctico, outsider… ¿Eres todo eso y mucho más?

Es verdad que se han escrito bondades así, las cuales agradezco enormemente. Fíjate si me identifico que algunas hasta las he escrito yo. 

Igual algún día te conviertes en un intruso en tu propia biografía…

En ese caso, será una autobiografía.

De lo que no hay duda es que te va el misterio...

Más que a un tonto un lápiz, cosa, por otro lado, para nada demostrada…

 

Proclamas en tus temas que no te gustan 'las entrevista en profundidad' y hasta te preguntas 'qué dirá la prensa si no haces entrevistas'. Y eso que eres periodista… ¿Por qué eres tan reacio a las entrevistas?

Desaconsejo interpretar mis canciones sin recordar lo de la retranca y la ironía que hablábamos antes, así, a modo de pauta general. Si fuera torero, a nadie le extrañaría que no quisiera torear más, precisamente porque fui torero.

Tus temas están llenos de iconos de la cultura popular, de la Bruja Avería a Ronaldo Nazario, pasando por el Florida Park o el Tour de Francia. Estás pensando en algún icono más del imaginario colectivo para incluirlo en próximos temas?

En alguno es poco… Soy como Thanos con las gemas del infinito: inevitable. Un pesa'o, vaya. 

Mezclas la actualidad con mundos interiores y paralelos con maestría. ¿En qué piensas cuando no piensas en componer?

¡Uy! En lo que todos, hay que vivir, digo yo… Lo de componer muchas veces es como la actualización del móvil en segundo plano: ahí está latente, trabajando en la sombra. En plan Sauron. 

Por cierto, creo que eres un poco del Atleti…. ¿Eso de dedicarle un tema a Ronaldo Nazario y su gol al Compostela es deportividad?

Es reconocer la excelencia. La siguiente, para Arteche.

¿Qué te lleva a escribir canciones?

Me acojo a la quinta enmienda. No sé si soy capaz ahora en un momento de resumir todas mis motivaciones. Algo que contar, que decir, que aportar… Eso es esencial. También hago canciones por el proceso, por la satisfacción que produce resolver el rompecabezas de cada una, y la fascinación que me produce. Son mis películas, a falta de más presupuesto.

¿Eres consciente de que has escrito algunas de las rimas más geniales del pop-rock nacional?

Si es que tengo una rima yo… Muchísimas gracias, de verdad. Ojalá quede mínimamente ese quéséyo en el inconsciente colectivo.

Por último, no me resisto a preguntarte siguiendo el Hula Hula… ¿Cuál es tu 'leifmotiv'?

Yo también, definitivamente, y disculpándome por ello de forma preventiva, no puedo reprimirme a puntualizar que leitmotiv es la forma correcta de escribir leitmotiv. Es un término que también tiene que ver con los motivos musicales que se repiten en una composición, como puede ser un estribillo… Eso es algo que yo llevo regular, lo de repetir el estribillo sin cambiar el verso de allí o el de allá. Por tanto, mi leitmotiv vendría a ser… ¡Ninguno!