CARTA DEL DIRECTOR

Francisco Javier Martínez


El virus está presente aún

12/07/2020

Carlos de la Calle era un conquense anónimo criado en el barrio de la Fuente del Oro y que era popular en la comunidad educativa del colegio Virgen de las Viñas, de Tomelloso, donde trabaja como docente. El 15 de marzo empezó a encontrarse mal y lo que era un resfriado sin importancia le dejó 100 días hospitalizado en el Hospital de Mancha Centro, en Alcázar de San Juan. El diagnóstico era claro y grave: coronavirus. Durante 80 días, Carlos de la Calle luchó por su vida en la UCI, entubado, sedado y con intervalos de 24 horas boca abajo y 24 horas boca arriba, inmóvil. El 7 de mayo despertó y poco después pasó a planta, donde estuvo otros 20 días.
Parece como si el caso de Carlos del Valle se tratase de una realidad paralela a la vivida por el resto de la sociedad. Los ciudadanos estaban confinados y con una sola cita al día: a las ocho de la tarde para agradecer el trabajo de los sanitarios. Quizás pecamos como sociedad de no hacer ver a las personas sanas por lo que pasaban los enfermos de Covid-19, muchos de ellos fallecidos en los últimos meses.
Pues ahora recogemos lo que sembramos con el buenismo mal entendido y los rebrotes se producen allí y allá, mientras que los supervivientes de la primera oleada aún se recuperan de sus dolencias y la incertidumbre de la inmunidad sobrevuela el ambiente. Debemos ser conscientes de que el virus no está vencido, pulula en nuestro entorno y el uso de la mascarilla y el mantenimiento de la distancia social es imprescindible para controlar la pandemia.
Sin embargo, los grupos de edad más jóvenes, a aquellos que todas las informaciones les daban como fuera del objetivo del coronavirus se creyeron inmunes antes ni siquiera de hacerse una prueba médica y las fiestas y botellones se celebran como si aquí no hubiera pasado nada.
El ejemplo del conquense Carlos de la Calle es la realidad a la que nos enfrentamos todos los días y la que nos debe concienciar de que la guerra no está ganada ni mucho menos, los expertos auguran rebrotes, pero llegaron antes de lo previsto por la mala conducta de algunos ciudadanos que no le dan importancia a la situación límite que hemos atravesado. El mensaje de este docente conquense, tras 100 días en el hospital, es directo, claro y conciso: «El virus no se ha ido. Hay gente que se lo está tomando a broma y esto es bastante serio. Que mi experiencia sirva para que la gente tome conciencia».