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Tesoro y Patrimonio

Europa Press
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El jurado destaca de Cuenca su «cocina de siempre que convive con una gastronomía atrevida» en una ciudad que es una «joya única»

Tesoro y Patrimonio - Foto: Juan Lázaro

La cocina de Cuenca y provincia se viste con la etiqueta de «cocina diferente y deliciosa», arropada por la larga nómina de tesoros gastronómicos de sabor añejo, con señas de identidad propia y auténtica como el morteruelo pastoril, el ajoarriero, los zarajos, la caza o la pesca». «Cocina de siempre e imperecedera que convive con una gastronomía atrevida, innovadora y diferente, de elaboración cuidada y ternura en el trato, liderada por jóvenes cocineros comprometidos con la calidad gastronómica». Eso es lo que dice el jurado que ayer decidió que Cuenca será la Capital Española de la Gastronomía en 2023.

Entre las fortalezas de la candidatura local, según destacan la Federación Española de Hostelería (FEHR) y FEPET (Federación Española de Periodistas y Escritores de Turismo), se encuentran los tesoros que esconden la Serranía que abarca una provincia de bosques y ríos donde practicar turismo de aventura, de acercamiento natural y buena cocina.

La trucha del Júcar, fresca o ahumada, asalmonada y brillante, alcanza su cenit cuando se prepara en forma de tartar, ceviche o escabechada. Los hongos, setas y níscalos protagonistas de apetitosos revoltillos. La caza del gamo, el corzo o el jabalí que aportará platos de consistencia y la codorniz o la perdiz escabechada destacan por su aire fresco. Reverencia obligada para la rica variedad del universal Queso Manchego, o para los estofados de cordero y las chuletas de lechal Cierran este universo de sabores, las migas manchegas, los huevos camperos, el pisto manchego, o el atascaburras que pese a su ruidoso nombre es una combinación equilibrada de patata, ajo, bacalao y huevos en forma de exquisito entrante.

Tesoro y PatrimonioTesoro y Patrimonio - Foto: Juan LázaroA destacar para el jurado la excelente carta de cocina cuaresmal de potajes, garbanzos, espinacas y bacalao, guisos de ayuno y postres como las torrijas y el alajú, un dulce de origen árabe elaborado a base de miel y almendras con miga de pan.

La nómina de productos de proximidad y marcas de garantía alimentarias de calidad es abundante en Cuenca y ha servido también como impulso para ser la elegida.

DOP Queso Manchego, DOP Azafrán de La Mancha, la DO Miel de la Alcarria, la DOP Aceite de la Alcarria, la IGP El Ajo Morado de Las Pedroñeras, IGP Cordero Manchego y la marca de Calidad Certificada Cordero Serranía de Cuenca o la Denominación de calidad Miel de Cuenca han sumado; además de la extensa bodega de vinos, como son Vinos de Uclés, DOP Ribera del Júcar, DO Manchuela o, DO Mancha.

Tesoro y PatrimonioTesoro y Patrimonio - Foto: Juan Lázaroprincipales activos. «Cuenca ha sabido convertir su rico patrimonio artístico en uno de sus principales activos para atraer anualmente a millares de visitantes. Desde 1996 declarada por la UNESCO Ciudad Patrimonio de la Humanidad, «conserva como una joya su casco antiguo, único, universal e irrepetible», destaca el jurado. A 60 minutos de Madrid en AVE, «está enclavada en un espacio natural único, entre las hoces de los ríos Júcar y Huécar, rodeada de sendas y caminos que animan al paseo».

«Sus famosas Casas Colgadas, desde el siglo XV, penden sobre el Huécar y hoy son un icono de la ciudad y una fotografía imprescindible para el visitante. Cuenca es una ciudad enjambre, formado por casonas, palacios, callejuelas, iglesias y conventos que narran interminables leyendas medievales en espacios urbanos cargados de magia», argumenta el jurado.

Además, la apuesta por el sello de ciudad cultural atrae a seguidores del arte contemporáneo con la mejor colección en el Museo de Arte Abstracto, la catedral y los rascacielos de Cuenca; o su Semana Santa, un atractivo «por el rigor y sobriedad de sus procesiones».