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Pediatra de Pueblo

R.L.C.
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La taranconera María Gascón decidió cambiar Madrid por el medio rural para ejercer una profesión que concibe desde la cercanía.

María Gascón García es pediatra en el centro de salud de Horcajo de Santiago y en el centro GLIA de Tarancón. - Foto: RIÁNSARES L.C.

Pertenece a una extensa saga familiar de sanitarios referente en la provincia de Cuenca. A su tío «abuelo», Luis Fernández, conocido como Luisito El Practicante acaban de dedicarle una calle en su pueblo, Tarancón. Su padre es médico, ya jubilado, y su madre enfermera. «En nuestra casa es muy difícil que no te guste esta profesión, lo raro es no ser sanitario, mi hermano es enfermero de Atención Primaria y mi hermana matrona», cuenta María Gascón García, pediatra subespecializada en digestivo infantil, que tras comenzar a ejercer en la Quirón de Pozuelo de Alarcón decidió dar un giro a su vida y desde agosto de 2020 es pediatra en el centro de salud de Horcajo de Santiago.  

«Mucha gente me dice mi médico, en esa época no había pediatra, tampoco ahora en muchos pueblos de Cuenca y en las zonas rurales, era tu padre, o si es que tu estabas aquí pasando consulta con tu padre cuando no levantabas dos palmos del suelo y ahora eres la pediatra, cómo has crecido», relata esta taranconera que iba para cirujana otorrino pero confiesa que durante la carrera, rotando por pediatría y teniendo en cuenta lo mucho que le gustan los niños, siguió el consejo del hijo de Gregorio Marañón, Rafael, que le dijo «yo no sé de otorrino, pero de pediatra íbamos a sacar una buena, la verdad es que le hice caso y no me arrepiento para nada, soy super feliz, no concibo la medicina de otra forma». 

Madre de dos niños, coincidiendo con el inicio de la pandemia, en busca de poder conciliar entre la vida familiar y laboral, apostó por el medio rural. «En la ciudad eres un médico más, aquí eres el médico para todo, el cardiólogo, el digestivo, y no solamente eso, fisioterapeuta, psicólogo, terapeuta ocupacional...», detalla a sus 33 años Gascón, que en su día a día  encuentra  dificultades como la falta de medios, «en un hospital para diagnosticar tienes a mano una ecografía, radiografía, analítica de urgencia, en un centro de salud solamente hay una hora y media de laboratorio a la semana, y tus dos ojos, no puedes consultar a otro médico». Al llegar comprobó que no existía educación para la salud así que decidió crear Pediatra de Pueblo.

Bajo este nombre comparte en las redes sociales, Facebook e Instagram, donde tiene más de 4.500 seguidores, sus aventuras como médico y consejos desde el que considera el mundo real, el rural.

A través de vídeos, imágenes, e incluso anécdotas personales, da recomendaciones sobre la crianza, ayuda a visibilizar enfermedades, destierra mitos... «En el pueblo se cría más en tribu, algo que ayuda, pero a la vez no se tiene filtro y la opinión de la vecina influye mucho al conocernos todos, entonces tienes que desmitificar a los padres y a los abuelos, es que estoy en contacto con tres generaciones», apunta desde GLIA Centro Psicopedagógico de Tarancón, donde también pasa consulta, y además ofrece un servicio telefónico de pediatra de urgencias de lunes a domingo. 

«Está claro que la consulta por teléfono ha venido para quedarse en muchos aspectos, para emitir un informe, una receta o resolver una duda de crianza, pero me considero una pediatra de familia, cercana, que conoce al paciente pero también su entorno», dice María, que no vivió como médico la pandemia desde el inicio, pero sí comprobó sus efectos en cuanto se incorporó tras su baja de maternidad. «Me encanta achuchar a los niños, abrazarles, sonreírles, y eso lo he echado mucho en falta, sí que salvo momentos puntuales en los que por seguridad hemos retrasado revisiones y demás, no hemos dejado de ver pacientes en consulta en ningún momento por la Covid-19», aclara a la par que confiesa que esta sexta ola, que sobre todo ha afectado a Atención Primaria, «ha sido para nosotros la más dura, llevamos mucho tiempo, ya estamos exhaustos, igual que el resto de la población los sanitarios también».  

Mayores tasas de obesidad infantil y sobrepeso, aumento de los problemas de adicción a las pantallas en niños y adolescentes, más derivaciones a Psicología y Psiquiatría por problemas mentales debido al aislamiento, son algunas de las consecuencias que ya está notando que está dejando la crisis sanitaria a corto plazo en sus pacientes, y augura que después vendrán más. Aconseja a las familias aprovechar las ventajas del medio rural, y cuando el tiempo lo permite hacer planes al aire libre.  

Su profesión es sobre todo femenina, recuerda que en su promoción fueron 17 mujeres residentes frente a tres hombres, y coincidiendo con la Semana de la Mujer, analiza que la brecha de género entre sus pacientes es más evidente en el medio rural. También asesora de lactancia, es una apasionada de la docencia, con experiencia en la Universidad Europea o, la más reciente, en el inicio de las actividades formativas de este año del Colegio de Enfermería de Cuenca. 

Esta Pediatra de Pueblo empezó con 450 niños de la zona de Horcajo y ahora desde allí lleva a más de 1.500, pues se han ido uniendo los de las localidades de las zonas de Villamayor de Santiago y Montalbo.