La rentabilidad por hectárea del ajo temprano desplaza al morado

J. López
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Las organizaciones agrarias constatan un notable incremento de la variedad 'spring' o temprano por el mayor rendimiento, en detrimento del producto autóctono de Las Pedroñeras

Dos empleadas de una fábrica ajera clasifican el producto. - Foto: Rebeca Serna

El cultivo de ajo chino de variedad spring o temprano está desplazando y comiendo terreno en los últimos años al ajo morado de Las Pedroñeras. Tanto es así que el agricultor de la región ha decidido en las últimas tres campañas cultivar temprano -es más resistente a las enfermedades y plagas y produce más beneficios económicos- que seguir produciendo ajo morado. Si hace tres años el cultivo de chino llegaba al 30% y el de morado era de un 70%, lo cierto es que en la presente temporada el temprano llegará hasta el 45%. 
Así lo constata el responsable del sector del ajo en la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores de Castilla-La Mancha (Asaja) y gerente de la sectorial del ajo de Eucofel en Bruselas, Antonio Escudero, quien confirmó que el agricultor, «por rentabilidad», ha variado el tipo de cultivo. «Aún no está equiparado a la mitad cada uno, pero está muy cerca. Además, en cuanto a kilos, me atrevería a decir que va a haber tantos de chino como de morado», dijo Escudero.
La variedad temprana, demandada en el mercado aunque de menor calidad, produce cerca de un 30% adicional en el mismo espacio de siembra. Por hectárea, el ajo chino estaría produciendo entre 10.000 y 12.000 kilos, mientras que el morado daría entre 7.000 y 8.000 kilos.
A esto hay que añadir que en la presente campaña se ha reducido entre un ocho y un 10% de cultivo del ajo «debido a dos años consecutivos vendiendo de media por debajo de los costes de producción. Algunos no le han podido hacer frente a las plantaciones», dice el miembro de que estima que en la región se han plantado más de 7.000 hectáreas de spring y cerca de las 8.000 hectáreas de ajo morado.
El que tiene los días contados, al parecer, es el ajo blanco o común. La producción de esta variedad esta cayendo notablemente y en la actualidad su cultivo llega a las apenas 2.000 hectáreas en toda la región castellano-manchega. 
 
3.000 trabajadores. El secretario provincial de la Unión de Agricultores y Ganaderos de Cuenca, Miguel Esponera, calcula que cerca de 3.000 empleados participarán en la campaña del ajo. En estos días, últimos de la recogida del ajo temprano, se cierran las contrataciones.
Esponera también certifica que en las próximas semanas se finalizará la recogida. «Se está cortando el ajo temprano. Hay gente que ya ha terminado, pero hay agricultores que están todavía cortándolo. Con las lluvias ha habido que posponer el corte», dijo Esponera, que explicó que para la última semana se iniciará el arranque del ajo morado «y para la primera o segunda semana de julio se empezará el corte».
En este sentido, el secretario provincial confirmó que la campaña «se está adelantando cada vez más, porque el cultivo de ajo temprano se ha ido incrementando sensiblemente en estos últimos dos años».
Todo ello se debe «a la demanda del mercado. Además de ser un ajo más fuerte, el temprano es más fácil de producir y más barato, aguanta mejor las plagas y da más producción por hectárea», expuso Esponera.
 
El calibre del bulbo y la calidad. La climatología, los periodos alternos de calor y frío que se han dado en estas últimas semanas serán determinantes para la campaña del ajo. Todo apunta a que las altas temperaturas de finales de abril y principios de mayo definirán el resultado de la temporada. En principio, y según han manifestado tanto las organizaciones agrarias como la Mesa del Ajo, el calibre del bulbo será inferior. Aún resta por conocer si esa mengua determinará también la calidad final del producto. 
«La planta sufrió en esos días mucho y no se ha podido recuperar al cien por cien. Hay zonas en las que no habrá tantos problemas, por la humedad y por el agua, y en otras en cambio sí», dijo el responsable del sector del ajo en Asaja Castilla-La Mancha, que añadió que «hay que tener en cuenta que si el calibre es más pequeño también habrá un reducción considerable de kilos». A todo ello habrá que añadirle la granizada que cayó el 19 de mayo, o las lluvias de las pasadas semanas.
Teniendo en cuenta que el calibre se verá afectado, Escudero espera que no lo sea tanto en cuanto a calidad. «Esperemos que no se vea afectado y no influya lo que nos tememos. Esto lo podremos ver la próxima semana con el morado, en algunas áreas más tempranas, en zonas de Ciudad Real. La campaña vería reducida considerablemente entre tamaño y calidad y no sería lo buena que deseamos».