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Jesús Fuero

TERCERA SALIDA

Jesús Fuero


Obviedades

14/02/2022

Hoy voy a decir obviedades. Hay multitud de asociaciones. Por principios todas se forman por una buena causa, compartir afición, intereses comunes. Los miembros aceptan unas normas. Un tipo de asociación son los partidos políticos. En un partido político los que optan a cargos de más responsabilidad suelen ser gente de fiar por los que los nombran. En el mundo hay muchos partidos corruptos que surgieron teóricamente por una buena causa. Hay partidos, que, aunque digan cosas que suenan bien, tienen líderes que solo piensan en ellos. Algunos líderes una vez que alcanzan el poder cambian la legislación para mantenerse más tiempo en el poder. Para ello sus líderes han cambiado las normas con las que entraron a gobernar, y eso pasa en Rusia, China, Venezuela, la Guinea de Obiang, Nicaragua o Bielorusia. En España permanecen muchos lo suficiente para vivir estupendamente el resto de sus vidas. Los susodichos necesitan conseguir la mayor cantidad de dinero que puedan y además asegurarse un sueldazo de por vida en instituciones que a veces han dependido de ellos cuando gobernaban. Para poder llevar a cabo sus planes necesitan gente de su confianza, y a ser posible que tengan sus mismos intereses. Al que aun crea en los ideales del partido o la organización se les aparta. A un corrupto no hay nadie que le dé más miedo que un justo o un honrado. No quieren a nadie que mire por el bien común o que no puedan sobornar con un ascenso o un pastizal. Se prefiere a un corrupto para un buen puesto en el organigrama porque es más fácil taparle la boca y solo tiene lealtad a aquel con el que cree que va a prosperar más. Los corruptos si no se les quitan sus prebendas nunca traicionaran a otros ante el temor de que ellos también sean ajusticiados. 
   El capitalismo es un sistema económico en el que los gustos y necesidades de los consumidores dirigen la producción. La publicidad despierta la necesidad de comprar productos que los consumidores no siempre demandan. En los países comunistas la propaganda estatal es anticapitalista, y no por ello sus ciudadanos viven mejor. Los que viven en países comunistas cuando conocen el modo de vida capitalista prefieren huir del comunismo. Los mal llamados comunistas que viven en países capitalistas no se van a vivir a países comunistas y muchos intentan aprovecharse del país en que viven sin dar un palo al agua ni defender el país en que viven. Los marxistas en países no marxistas agitan la bandera de la igualdad para levantar a los obreros contra los capitalistas. Los comunistas piden subir los impuestos a los ricos y aumentar el empleo público, sobre todo en afines. Lo antedicho aumenta la desigualdad y merma el crecimiento de los países en que sus dirigentes vivaquean estupendamente, engañando a la gente sobre los efectos que sus políticas socialistas tienen. Los sindicatos normalmente no muerden la mano del que les da de comer y una buena subvención evita que estos se levanten contra el que se las da. En España sin socorros estatales algunos sindicatos desaparecerían, pues muchos trabajadores ya no creen en su labor.
   Los comunistas viven de los pobres hasta que los pobres se dan cuenta de cómo viven ellos. Los dirigentes comunistas intentarán seguir disfrutando de sus prebendas y si es preciso sacrificar al pueblo si este intenta democráticamente votar a otros que no sean comunistas o a ellos mismos. En países libres, capitalistas, y democráticos, el comunismo no tiene sentido, ni razón de ser. No importa que sea a un país comunista a quien se engorde comprando a los Ali Babas de este mundo.