De joya y estrella

J. Monreal
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De joya y estrella - Foto: Reyes MartÁ­nez

Juan Cambronero Sáiz

Entrar en el mundo de lo esotérico es siempre complicado para los no iniciados, aunque si se hace de la mano experta de quien lleva años y años trabajando e investigando en ese campo, resulta más comprensible.

Juan explica con palabras sencillas lo que siente cuando mira a las estrellas, tratando de descifrar los grandes misterios del universo.

«Mi afición a la astrología arranca en mi adolescencia, cuando me encargaron un juego de oráculos celtas de runas. Así es cómo se despertó en mi la pasión por todo lo esotérico, y me decanté por crear piezas que estuvieran relacionadas con todo este mundo de la astrología y el querer saber que hay mas allá de lo que alcanza la vista», dice el astrólogo.

Mirar a las estrellas es algo que el hombre ha venido haciendo desde que la humanidad tiene conciencia de sí misma. Todas las civilizaciones rinden culto a los astros y «sin lugar a dudas la astrología es una de las ciencias más antiguas del mundo, a la que han recurrido siempre para explicar fenómenos que se escapan a nuestra comprensión», dice Juan Cambronero.

«La astrología en nuestros días atraviesa momentos complicados, y no porque no sea una ciencia seria, digna de estudios, sino porque hay gente que ha hecho de ella un circo mediático. Eso no es astrología, eso es una farsa, sin más», asegura el escritor y astrólogo.

Al igual que otros astrólogos profesionales, Juan investiga cada día, tratando de deslindar la esencia de la astrología con aquello que sin serlo se apropia de esa denominación, y aprovecha la sabiduría ancestral para beneficiarse económicamente jugando con algo tan serio como es esta ciencia.

Escuchando a Juan percibo en él una pasión desmedida por todo aquello que está más allá de lo que la vista alcanza. Es un buscador de misterios, un hombre inquieto que combina la matemática y la ciencia moderna con el conocimiento que el ser humano ha ido acumulando desde que tomó conciencia de su ser.

La investigación y el estudio, le ha llevado a dedicarse casi por entero a la actividad astrológica, «combinada con mi faceta como orfebre, porque son dos caras de la misma moneda, inseparables y que caminan juntas y entremezcladas», asegura el escritor, quien cuenta en su haber con varias publicaciones, que tratan de los múltiples aspectos de la astrología, las runas y el tarot.

La joyería y la alquimia son dos disciplinas que siempre han estado unidas. El trabajo con metales preciosos y la búsqueda de la belleza en la joya es uno de los impulsos que hacen que el joyero-astrólogo centre su atención en la materialización de obras únicas con metales preciosos.

«Me gustan todos los metales para trabajar, pero cada uno con una finalidad distinta. El resultado final depende mucho del momento en el que hayas concebido la obra, y yo tengo muy en cuenta las fases en las que se encuentra la luna. Lo mismo sucede cuando iniciamos un proyecto, que puede resultar más o menos favorable, dependiendo del momento en el que lo pongamos en marcha», dice Cambronero.

Entre libros y metales anda Juan, dedicando ahora más tiempo a la creación literaria e investigadora que a la elaboración de joyas artísticas, piezas únicas forjadas con diversos metales «porque cada uno de ellos tiene características y propiedades distintas, pero hay que saber distinguir entre el valor económico y la belleza, que no siempre van unidos».

El oro siempre va asociado con el poder, la plata está ligada a la intuición, el cobre representa a Venus y el hierro lleva el sello distintivo de Marte. Metales convertidos en joyas e investigaciones sobre las estrellas y los planetas reflejados en los libros que escribe Juan.

«Mirar al cielo siempre depara sorpresas», asegura.