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El arte de Pedro Mercedes regresa al horno que le vio nacer

Rubén M. Checa
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El presidente Emiliano García-Page y la consejera Patricia Franco inauguran el alfar del genial ceramista, recuperado como espacio para ensalzar el legado del artesano en un centro cultural.

El arte de Pedro Mercedes regresa al horno que le vio nacer - Foto: Reyes Martínez

Cuenca tenía una deuda con Pedro Mercedes, que quedó saldada el pasado viernes tras la reapertura de la casa y alfar que antaño acogió al artista en el barrio de San Antón. Una deuda de la ciudad y un «anhelo de diversas corporaciones», como indicó el alcalde Darío Dolz durante la inauguración del espacio, que se ven ya solventadas. Familiares de Pedro Mercedes, amigos, alfareros conquenses y políticos de diverso signo se dieron cita en el rehabilitado alfar de San Antón. Una cita que estuvo comandada por el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, que estuvo acompañado por la consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco, el presidente de la Diputación, Álvaro Martínez Chana y el regidor. 

Tras una visita guiada por el propio Dolz por todos los recovecos del alfar y su museo, ya en el que antes era el salón de la casa de Pedro Mercedes, el alcalde mostró su satisfacción por haberse abierto este nuevo recurso tanto turístico para la ciudad como de ocio para San Antón, «como era voluntad del artista». Parafraseando a Picasso, el primer edil recordó esa frase que dijo que «el duende había tocado al alfarero de Cuenca», por lo que calificó a Mercedes como «uno de los mejores artistas que ha tenido la ciudad». Del mismo modo, recordó como este tiempo atrás, en una visita junto al hijo del artista, Tomás Mercedes, se mostró «acojonado» por el cambio que se había dado al espacio tras la rehabilitación, pero que se tranquilizó al escuchar de la boca de su hijo que «la esencia de Pedro Mercedes seguía estando en el espacio». 

Por todo ello, Dolz agradeció a la familia y amigos del alfarero más ilustre de Cuenca «por compartir este momento especial para la ciudad» y esperó que se disfrute durante «muchos años» de la obra de Mercedes y del nuevo espacio expositivo.

El arte de Pedro Mercedes regresa al horno que le vio nacerEl arte de Pedro Mercedes regresa al horno que le vio nacer - Foto: Reyes Martínez

BAILANDO DE ALEGRÍA. El hijo del alfarero, Tomás Mercedes, también intervino en este acto no sin recordar una de las frases más famosas de su padre, esa que decía que «en este alfar existe un duende que tiene conversación conmigo, nunca me encuentro solo siempre hay alguien que me acompaña». «Hoy, 11 de febrero, días antes del aniversario del fallecimiento de Mercedes, ese duende estará bailando de alegría al volver a escuchar las voces de tanta gente admiradas por la conservación del arte y la cultura que se albergan entre las paredes», desgranó. 

De este modo, para el hijo del alfarero esta inauguración era un día «muy importante» no solo por la recuperación del edificio, sino por «recuperar las raíces alfareras características de la ciudad que tanta fama le ha dado a Cuenca durante muchos siglos». 

Sobre la obra de su padre, Tomás aseguró que Pedro «elevó la alfarería tradicional a la categoría de arte», cosa que ya se ha convertido «en realidad ya que todos los que quieran podrán disfrutarlo en este alfar-museo». Por último, rememoró como para Pedro Mercedes el alfar de San Antón «no era un lugar de trabajo, sino un remanso de paz, en donde era feliz cautivo de su libertad creativa, en donde olía a barro y vida», argumentó un Tomás que tampoco quiso olvidarse de que este espacio vuelve a la vida tras la última hornada que se produjo en 1987.

El arte de Pedro Mercedes regresa al horno que le vio nacerEl arte de Pedro Mercedes regresa al horno que le vio nacer - Foto: Reyes Martínez

ALMA Y RAÍZ FAMILIAR. En este nuevo espacio expositivo que recorre ocho siglos de tradición artesanal conquense, García-Page resaltó el legado de Pedro Mercedes que «se suma el tesón por ponerlo en valor y porque además siga siendo algo vivo», en referencia a este nuevo centro en el que se impartirán, además, talleres para la difusión de la tradición artesana. «Es una aportación a una escalera de la historia que es ya la propia ciudad de Cuenca», concluyó el máximo responsable del Ejecutivo regional.

«La familia viene siendo el depósito de la arcilla, el horno determinante para cualquiera de los descendientes», prosiguió el presidente castellano-manchego, quien señaló además la conveniencia de promocionar este tipo de espacios por ser «uno de los nichos de mercado del futuro» en materia turística y «en todo lo que significa atracción cultural e inquietud».

En este marco, Emiliano García-Page aplaudió la labor del Consorcio de la ciudad de Cuenca por «unir a las administraciones en todo aquello que va más allá de un objetivo inmediato». A este respecto, reseñó que «el cortoplacismo es lamentable para los grandes objetivos de una sociedad». 

El arte de Pedro Mercedes regresa al horno que le vio nacerEl arte de Pedro Mercedes regresa al horno que le vio nacer - Foto: Reyes Martínez

ARTESANÍA Y TURISMO. Patricia Franco reconoció por su parte que el alfar, como el nuevo Centro de Artesanía que se ha abierto en la Casa del Curato en el barrio de San Pedro, vienen a sumarse a la importante oferta turística y patrimonial que tiene la ciudad de Cuenca, y avanzó que tendrán un papel importante en la campaña de promoción turística de la región, «la más ambiciosa» hasta ahora, y que tendrá a la artesanía, de nuevo, como «elemento destacado». 

«Además, también este alfar tendrá presencia en nuestra Oficina de Turismo de Castilla-La Mancha en Madrid, en plena Gran Vía, un lugar de paso privilegiado por el que han pasado, desde su apertura, más de 186.000 personas, tres de cada diez de ellas de procedencia internacional, ahora que el turismo internacional se empieza a recuperar», remató la consejera.