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«Este premio es obra del trabajo de muchos»

Manu Reina
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El chef conquense Manuel de la Osa recibió el galardón 'Premio Culinaria CLM 2021' en reconocimiento a su dilatada trayectoria y por su contribución a la gastronomía regional

Manuel de la Osa recibió ayer el ‘Premio Culinaria CLM 2021’ - Foto: Reyes Martínez

Un antes y un después en la gastronomía conquense. Un punto de inflexión en la cocina de la tierra. Un cocinero que hizo del legado familiar toda una referencia culinaria de ámbito mundial. Un chef que puso en el mapa a Cuenca y que es considerado como uno de los cocineros más influyentes de la región y del panorama nacional por su sabiduría, creatividad, desempeño y mente innovadora al mando de los fogones, y así lo avalan los innumerables premios que ha recibido durante su dilatada trayectoria profesional. 

Manuel de la Osa, natural de Las Pedroñeras y primer cocinero de la región en recibir una Estrella Michelin al frente del histórico restaurante Las Rejas, recibió ayer un merecido y caluroso reconocimiento por su trayectoria. Tal es así que el publico de un abarrotado Teatro Auditorio José Luis Perales se levantó de sus butacas para aplaudir a este emblemático chef, que recogió el galardón de Premio Culinaria CLM 2021 con motivo de la celebración del III Congreso Raíz Culinaria, que acoge la capital. De la Osa, que recibió también tres Soles Repsol o su segunda Estrella Michelin cuando estuvo al frente del restaurante Ars Natura, expresó «estar muy agradecido con las cosas de mi región y agradezco la gentileza que han tenido conmigo al concederme este premio, pero quiero destacar que este galardón es también del trabajo de muchas personas», y añadió que «esta clase de eventos y congresos son muy necesarios para seguir creciendo en nuestro sector», en referencia a la celebración de estas jornadas internacionales que convierten a Cuenca en el epicentro de la gastronomía española.

Además, Manuel de la Osa quiso recordar sus orígenes ya que «empecé en la cocina porque vengo de una familia dedicada al sector hostelero». Su buen hacer y solidaridad le convirtieron rápidamente en un ejemplo a seguir, hasta tal punto de que «he acogido a muchísima gente de diferentes lugares del mundo, con los que he compartido mis conocimientos porque siempre me he entregado. Es para mí lo más grande». Muchos de sus discípulos, que pasaron por sus fogones, se convirtieron después en referentes en la cocina. El pedroñero reconoce que «me tocó una época donde era necesario cambiar las cocinas tradicionales, pero tengo que recalcar que ha sido un trabajo de todos». 

Conocido por dar vida a platos y recetas ilustres, como el ajoarriero o la sopa de ajo, este cocinero que sorprende a los comensales por sus sutiles aromas, sabores y texturas de platos tradicionales, señala el camino a las nuevas generaciones, «a las que les digo que le dediquen mucho tiempo y que les guste lo que hacen».