Los nuevos ingresos, solo en residencias libres de Covid

EP
-

Una resolución de la Consejería de Sanidad especifica que los nuevos ingresos en residencias solo se permitirán en centros libres de Covid (sin casos en 14 días), exigiendo test PCR negativo y un aislamiento de dos semanas

Imagen de archivo de una residencia de mayores de la región antes de que se produjera la emergencia sanitaria. - Foto: Yolanda Lancha

Los nuevos ingresos en centros sociales y sociosanitarios de carácter residencial, de naturaleza pública y privada, de Castilla-La Mancha se permitirán únicamente en los casos en los que los que los mismos se encuentren libres de COVID-19.

Así consta en la resolución de la Consejería de Sanidad publicad este martes en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM), por la que se establecen los requisitos para nuevos ingresos y salidas definitivas en estos centros, una vez superada la fase III del plan para la transición hacia una nueva normalidad.

A estos efectos se considerará centro libre de COVID-19 todo aquel que durante los últimos 14 días o periodo que determine la autoridad sanitaria no haya tenido casos confirmados, con infección activa, casos probables o casos sospechosos pendientes de confirmación.

Los nuevos ingresos, en cuanto que suponen cambios en la ocupación real de las residencias, deberán ser registrados en el sistema de información destinado a centros de servicios sociales especializados de carácter residencial (Sustenta), en los dos primeros días de producirse el ingreso.

Igualmente, como requisitos complementarios, la persona solicitante de ingreso en plaza de residencia deberá aportar a su ingreso en el centro declaración responsable, firmada por la persona que va ingresar o su representante, identificando a las personas con las que ha convivido la persona residente o mantenido contacto estrecho durante su permanencia en domicilio familiar, al menos durante los 15 días anteriores a su ingreso, con indicación de domicilio y teléfonos de contacto.

También deberá aportar los resultados negativos del test PCR realizado como máximo tres días antes del ingreso; y asimismo, asumiendo el compromiso de someterse a un aislamiento preventivo tras la entrada del centro durante los 14 días naturales siguientes a su ingreso, o el periodo establecido en ese momento por las directrices de la autoridad sanitaria competente.

Asimismo, se deberá aportar el informe favorable de la Coordinación Sociosanitaria de la Gerencia Integrada de la que depende el centro a efectos de asistencia, teniendo en cuenta la situación del centro a nivel sanitario y epidemiológico y el resultado negativo tras la realización de prueba diagnóstica de coronavirus (Test PCR), con tres días de antelación como máximo, si el ingreso se produce desde el domicilio.

Igualmente, el mismo día del ingreso la persona residente no debe presentar cuadro clínico compatible con la infección por coronavirus, debiendo comprobarse este requisito por personal sanitario de la residencia que deberá reflejarse por escrito.

Además, el centro debe disponer de un plan de contingencia adaptado a las características del centro y un protocolo de prevención de riesgos, dirigidos a la prevención y a la respuesta inmediata ante la eventual aparición de casos y brotes de infección por coronavirus; así como observar medidas relativas a la ubicación y aislamiento de pacientes COVID-19 relativas a las residencias de personas mayores y centros socio-sanitarios y tener en cuenta la Guía de prevención y control frente al COVID-19 en residencias de mayores y otros centros de servicios sociales de carácter residencial.

SALIDAS PERMITIDAS

El DOCM publica también este martes otra resolución de la Consejería de Sanidad que establece los requisitos para las salidas permitidas en centros sociales y sociosanitarios de carácter residencial, de naturaleza pública o privada, de la Comunidad Autónoma.

En este sentido, establece que una vez superada la fase III de desescalada del Plan para la transición hacia una nueva normalidad, las personas residentes en centros residenciales sociosanitarios para personas con discapacidad, trastorno mental, problemas de adicciones o necesidad de apoyos residenciales, incluidas las viviendas tuteladas para personas mayores, podrán circular por las vías públicas o espacios de uso público, en las mismas condiciones que la población en general, siempre y cuando el centro en cuestión se encuentren libre de COVID-19.