CARTA DEL DIRECTOR

Francisco Javier Martínez


Envidia sana

Ya tenemos pacto de gobernabilidad, que no de Gobierno, porque la suma del Partido Socialista y de Unidas Podemos no da. Ahora estamos en tiempos de negociaciones con partidos minoritarios que defenderán sus intereses particulares a capa y espada. Entre estas formaciones políticas hay de todo.
Los independentistas de Esquerra Republicana, JxCat y la CUP son los más complicados, porque quieren poner en un brete no sólo al Partido Socialista, sino también al propio sistema democrático nacional, con la Constitución española como máximo exponente. Hay nacionalistas, como el PNV o el BNG, y localistas como las dos formaciones canarias, la Unión del Pueblo Navarro o el Partido Regionalista de Cantabria. Pero entre todas las formaciones con representación parlamentaria destaca la presencia de una agrupación de electores, sin un partido político por detrás. Es Teruel Existe, una plataforma ciudadana que se coló en el Congreso  y en el Senado.
Es importante su presencia parlamentaria porque por primera vez la España Vacía, en la que se encuentra la provincia de Cuenca, tendrá voz política. Con el nuevo panorama que quedó después de las Elecciones Generales, el diputado de Teruel Existe es clave en la nueva formación de Gobierno. En principio, el pacto entre socialistas y podemitas recoge las demandas de la España vacía, pero Teruel Existe está llamado a ser el dedo acusador si continúa el ostracismo de las zonas del interior penínsular. Teruel Existe consiguió ganar con amplitud los comicios en su provincia, a lo mejor hay que seguir el ejemplo para que las administraciones públicas no abandonen la España vacía, como lo hicieron hasta ahora.
En la vecina Teruel la ciudadanía consiguió unirse al margen de ideologías políticas para luchar por su futuro. Esa provincia no difiere mucho de la nuestra, pero aquí los intentos por fraguar un movimiento ciudadano independiente murieron prácticamente sin haber nacido. De la reivindicación ciudadana se pasó hace tiempo a la resignación y ahí nos quedamos instalados, mientras que en Fuensalida y en la Moncloa se suceden los políticos de uno u otro partido, pero que no miran lo suficiente hacia Cuenca y sus intereses. Suelen decir que ésta es una tierra magnífica con un potencial turístico de primer orden, pero de eso no se vive. Hacen falta más iniciativas, como la garantía de unos servicios públicos mínimos -sanidad, educación...- y la protección y potenciación de las empresas, pero no hay respuesta institucional.
Hay que desear todas la suertes del mundo a Teruel Existe y reconozco que siento envidia sana de ese movimiento ciudadano.