LA PLUMA CONTRA LA ESPADA

José Manuel Patón


La talla de los calzoncillos

27/05/2020

A Marlaska se le está viendo hasta la talla de los calzoncillos. Y es que el refranero castellano es sabio. El que de chinche va a liendre pica que enciende. Resulta que un Magistrado de instrucción de Madrid ha hecho un encargo dentro de un procedimiento que instruía a la Policía Judicial para que investigara no sé qué. Esa investigación afecta a cargos públicos, y enterado nuestro ínclito ministro de su existencia le ha pedido el carné al jefe de la Guardia Civil en funciones de policía judicial encargado de la investigación porque éste se ha negado a dar información que pertenece a los jueces, sic.
Él lo sabe, por su anterior destino en la Audiencia Nacional, y que la ley prohíbe meter la nariz donde huele a turbio. Conocedor de los intríngulis jurídico–políticos, ha cometido un grave error, siempre dicho presuntamente, y deducido de las noticias que ayer se publicaron en casi todos los periódicos nacionales menos los acólitos. El jefe del jefe, ha protegido al segundo jefe, y también a éste le ha pedido el carné. Estamos buenos si una persona que conoce perfectamente la independencia judicial y que ésta forma parte de la democracia, -en estado puro que por lo visto aquí no se da-, ha mezclado la política con el estrado, como si no se hubiera quitado las puñetas.
El que tiene que dimitir es él, si es que lo que presuntamente ha realizado es cierto, y lejos de tapar la cuestión debajo de la alfombra, ha conseguido un ventilador que nos ha puesto a todos de mierda hasta las cejas. Tenemos amargos recuerdos de los intentos de politizar los casos jurídicos, como la época de Garzón, del director general de la Guardia Civil, señor Roldán, del ministro del Interior de Felipe González, señor Barrionuevo, y de más de un director de la Guardia Civil que fueron trincados con las manos en la masa y terminaron en ese hotel que no necesita reserva. Es más, aquellos casos fueron con Felipe González, y éste respetó la regla principal de la democracia, y dejó a sus ministros y directores generales caer, supongo que pensando que el que la hace, aunque fueran de los suyos, la paga.
En la época del PP, Rajoy también permitió a la UCO y a otras instituciones policiales investigar a altos cargos del PP, sin meter las manos en la masa, y así fueron a la cárcel desde Villarejo, Rato, los de las tarjetas black, entre las que se encontraba Miguel Blesa, que falleció por un presunto suicidio al ver lo que se le venía encima. Los gobernantes que han pasado a la historia con respeto a la independencia judicial, han conseguido la alternancia política. Unas veces gobiernan unos y otras otros, respetando las reglas. Unas veces se gana y otras se pierde. Pero hay gente que no está dispuesta a perder, y que interpretan siempre las reglas a su favor. Menos mal que hay otro poder que airea la putrefacción y la limpia: la prensa que se siente libre sin subvenciones, y que está ganando audiencia día a día.