La iglesia de San Antón, en la Lista Roja del Patrimonio

Leo Cortijo
-

La asociación Hispania Nostra incluye a la iglesia de la Virgen de la Luz en la Lista Roja del Patrimonio porque "a pesar de que el estado exterior del templo es bueno, el interior amenaza desprendimiento".

La iglesia de San Antón, en la Lista Roja del Patrimonio

“A pesar de que el estado exterior del templo es bueno, el interior amenaza desprendimiento”. Este es el principal argumento que ha llevado a la asociación Hispania Nostra a incluir –desde este martes– a la iglesia de la Virgen de la Luz en la Lista Roja del Patrimonio. Este colectivo, que nació con el fin de dar a conocer y proteger aquella parte del patrimonio cultural y natural que se encuentra en situación de abandono o en peligro, destaca que las pinturas murales que decoran el interior de la iglesia se encuentran en un “estado lastimoso” y con “grave peligro de perderse”.

Además, prosigue el argumentario de la asociación, “no solo podemos ver cómo la policromía de las escenas se va descorchando, deteriorando y perdiendo, sino que también son visibles grandes grietas que amenazan con caer y llevarse parte del techo del monumento”. Para Hispania Nostra cobra especial importancia la inclusión en la Lista de esta iglesia –santo y seña de la idiosincrasia conquense y referente también para el mundo semanasantero– al entender que “es uno de los mejores ejemplos de decoración mural rococó que se puede encontrar en un edificio religioso en España”.

El párroco de la iglesia, Ángel García Benedicto, explica a La Tribuna que las grietas que ‘decoran’ parte del techo llevan ahí «muchísimo tiempo... desde siempre». En este sentido, subraya que la situación en la que se encuentra el edificio ya la han analizado varios arquitectos y geólogos, y que incluso hay un estudio sobre la mesa «desde hace más de diez años». Estos técnicos pusieron testigos en las zonas afectadas y una de las consecuencias que se observan, comenta el sacerdote, es la oscilación en la dilatación de las grietas dependiendo de los cambios de temperatura, especialmente en los picos térmicos del verano y el invierno. Por otro lado, pone el foco en el «alto coste» que supondría arreglar la iglesia.

El concejal de Turismo, Patrimonio Histórico, Cultura y Educación, Miguel Ángel Valero, señala por su parte que esta iglesia, «desde hace años», manifiesta unas «deficiencias» por las que el Ayuntamiento, ya en su momento, solicitó al Consorcio de la Ciudad las obras «urgentes» para su restauración y rehabilitación. Ahora, nuevamente, han instando a que las acometan «con la mayor premura posible».

La Iglesia de la Virgen de la Luz, también llamada de San Antón, fue iniciada en el siglo XVI y finalizada en el siglo XVIII por Martín de la Aldahuela. Durante la Guerra de la Independencia (1808-1814), el templo sufrió graves daños: se destruyó el baldaquín original, los retablos y algunas de las pinturas murales. Al terminar la contienda, la iglesia fue olvidada y abandonada, hasta que en 1943, Fernando Chueca la redescubrió y revalorizó, refiriéndose a ella en alguno de sus escritos como la obra cumbre de la arquitectura borrominesca española. En la actualidad, el Ayuntamiento cuenta con la propiedad de la misma y ha sido, recientemente, declarada Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumentos.