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Un entorno natural privilegiado

V.M.
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El fotógrafo conquense Javier Merchante expone 'Retratos de aves en Cuenca', en la galería La Celda de Trazos, colección de instantáneas donde se muestra la riqueza ornitológica de la capital y su entorno

Javier Merchante, junto a algunas de las fotografías que integran la muestra. - Foto: J.M.

Bajo el ilustrativo título Retratos de aves en Cuenca, el fotógrafo conquense Javier Merchante reúne alrededor de 40 instantáneas en la Galería y La Celda de Trazos Pinturas, donde puede apreciarse con claridad la riqueza ornitológica de la provincia, una exposición que puede visitarse hasta el 5 de junio.

Merchante, que ejerce la docencia en el CRA de Carboneras de Guadazaón, su localidad natal, y es colaborador de varias guías y autor del libro Aves en Cuenca, comentaba a La Tribuna que «mi intención simplemente ha sido didáctica y divulgativa, buscando la estética, pero, sobre todo, persiguiendo que el espectador aprecie que son ejemplares que él ha visto en el entorno urbano».

Desvela que comenzó con la fotografía de naturaleza hace unos ochos años, «porque siempre me había gustado mucho el campo y el medio ambiente, algo también relacionado con el hecho de haberme criado en un pueblo;  comencé a tomar las primera fotos con una pequeña cámara y eso fue el detonante, actualmente utilizo una Nikon Coolpix P-1000».

Preguntado por qué se ha especializado en el mundo de las aves, asegura que «cuando sales al campo o a dar un paseo es algo que encuentras sin buscar, siempre ves un gorrión o un petirrojo y en una ciudad como Cuenca, rodeada de naturaleza, ves incluso a diario sobrevolar a los buitres e incluso algún gavilán, una rapaz bastante esquiva que logre fotografiar en los jardines del MUPA». 

«En esta muestra se incluyen 39 fotografías -continúa-, la mayor parte son de pequeño y mediano formato, aunque hay algunas de 50 por 70 centímetros y una espectacular de 70 por 100 que muestra a un alimoche de perfil, todas ellas a color y donde están representadas 38 especies, porque una está repetida, se trata de un macho y una hembra de curruca capirotada que reflejan del diformismo entre sexos dado en determinadas especies».

Merchante desvela que todas están tomadas durante los últimos dos o tres años y muestran aves que pueden verse con relativa facilitada en la capital y su entorno más próximo, en la ribera del Júcar, en parques y jardines o en el mismo centro de la ciudad, en este sentido subraya que «estamos en un espacio natural privilegiado, de hecho en el libro que hice sobre aves de ciudad me salían a bote pronto hasta 50 especies y el que tengo en el horno sobre la avifauna en el Júcar a su paso por Cuenca, desde la playa artificial al Terminillo, incluirá a cerca de un centenar».

«Salir al vuelo». A la hora de salir a tomar fotos le gusta especialmente la primavera, «porque en ese período se dan cita muchas aves migratorias y es quizás la época de más esplendor» y confiesa que prefiere «salir al vuelo» a hacer fotos, sin planificar nada, «porque la fotografía programada desde hide no me gusta, prefiero una foto regular de un ave que he podido seguir que esperar un momento preciso sabiendo que vendrá algún ejemplar en busca de comida».

Respecto a especies que le resulten especialmente interesantes a la hora de plasmarlas en sus fotografías, tanto por su fisonomía como por la dificultad que entrañan fotografiarlas, revela que le gustan especialmente las rapaces nocturnas: «En general todas las rapaces son especialmente llamativas por su porte y por la mirada penetrante, pero fotografiar a las nocturnas entrañan una dificultada añadida, tienes que buscar el lugar y el momento adecuados… en este sentido un fotógrafo de naturaleza debe tener mucha capacidad de observación, grandes dosis de paciencia y mucha suerte».