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Historia de un desencuentro

Agencias
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Podemos escenifica una 'entente cordial' sobre sus diferencias con la guerra para difuminar que Díaz llamó a capítulo a Montero y Belarra, y que Iglesias le recordó que es ministra por él

Historia de un desencuentro - Foto: JUAN CARLOS HIDALGO

Las aguas bajan turbulentas en Podemos. Si bien es cierto que en las últimas horas la formación morada se ha esforzado en expandir una fuerte capa de maquillaje para difuminar sus hondas diferencias sobre la decisión del Gobierno de enviar armas a Ucrania, también ha trascendido que la vicepresidenta y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, llamó a capítulo a las dirigentes del grupo, Ione Belarra e Irene Montero -ministras de Derechos Sociales e Igualdad respectivamente- por llamar al PSOE «partido de la guerra» debido a su posición sobre el conflicto bélico. 

Esta crítica llevó a la coalición a un punto de desencuentro que Díaz quiso atajar reuniéndose con Montero y Belarra para rebajar tensiones y modelar una imagen exterior de más unidad. Pablo Iglesias, sin embargo, terció a su vez en la fractura para recordar a Díaz que es ministra «gracias» a que él se mantuvo firme hasta el final en la negociación con los socialistas para que Unidas Podemos entrase en el Gobierno con representación.

Así las cosas y pese a la evidencia creciente de discrepancias internas, la formación morada articuló ayer un discurso de unidad de cara al exterior. «Hemos pasado página», dijo rotunda Yolanda Díaz en declaraciones a los medios de comunicación desde el pasillo del Senado al ser preguntada  por la polémica suscitada entre la dirección de Unidas Podemos y la propia ministra de Trabajo, que sí dijo apoyar el envío de armas.

A este respecto, y sobre su reunión con ministros y dirigentes de Unidas Podemos, la titular de Trabajo aseguró que hizo «lo que tenía que hacer», advirtiendo en este sentido que no iba a «desvelar conversaciones privadas». «El Gobierno -añadió- sigue trabajando para paliar las previsibles consecuencias que la guerra de Putin puede tener en nuestro país. Estamos centrados en proteger a los trabajadores y trabajadoras, familias y empresas, esto es lo que nos une», subrayó contundente.

Lo cierto es que los ministros de Unidas Podemos se han conjurado para calmar los ánimos y rebajar tensiones en el seno de la coalición. Tras estos encuentros, otras fuentes del espacio confederal dan por solucionado este episodio, que también afectó al seno de Unidas Podemos con la división de respuestas ante la decisión anunciada la semana pasada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de enviar material ofensivo a la resistencia ucraniana.

Y es que por un lado Díaz, el titular de Universidades y el dirigente de En Comú Podem, Jaume Asens, apoyaron la medida mientras que Belarra, Montero y el portavoz parlamentario en el Congreso, Pablo Echenique, fueron críticos al entender que era un «error», por no ser efectivo. A su vez, la revista LaU, que dirige el ministro de Consumo y líder de IU Alberto Garzón, publicó un artículo en el que se avisaba de que un posible escenario electoral sin Díaz traería posiblemente un «acusado retroceso».