Inicio de un sueño

José Monreal
-
El joven piloto Denis Martínez - Foto: Reyes Martí­nez

Denis Martínez Martínez

Casi no sabía andar y ya manejaba con soltura la pequeña motocicleta que recibió como regalo de Reyes. Llamaba la atención, tan niño, verlo cabalgar su minimontura, apretando los puños y sorteando obstáculos.
Aquel primer juguete   quedó en el olvido, al mismo tiempo que la afición al mundillo de las motos iba en aumento. Once años más tarde, Denis cabalga a lomos de una máquina más potente, con la que sueña alcanzar el primer puesto en el podium y recrearse en la victoria. «Sueñas con el triunfo, pero al mismo tiempo eres consciente de que se logra a base de esfuerzo y constancia», dice el joven piloto, quien ya ha debutado en competiciones de motocross, y espera la próxima cita en la modalidad de Easy Ryder, prueba abierta a cualquier edad y modelo.
Denis habla de sensaciones, de ilusiones y de momentos por vivir en la competición. «Lo primero que hay que tener en cuenta es  ser honesto contigo mismo y consciente de lo que te juegas en cada carrera. Lo demás viene añadido, y debes saber improvisar y adaptarte a las condiciones del circuito y a los rivales».
Entrena a fondo, cuando  sus obligaciones estudiantiles se lo permiten, siempre bajo la tutela de su padre (mentor, mánager y entrenador), del que ha heredado la afición y el veneno por el mundo de las motos de competición en esta especialidad en la que España es puntera con grandes campeones.
A pesar de ser un joven preadolescente, percibo en Denis una madurez y serenidad impropia de su edad. Habla con pausa y serenidad;  conoce las dificultades que entraña en mundo en que está a punto de entrar, y lo hace sin miedo, convencido de que puede llegar a hacerse un hueco entre las grandes figuras del motor.
Sueños por conseguir.
  Quiere darlo todo, y entrenar al máximo, aunque no encuentra las facilidades necesarias para ejercitarse antes de las competiciones. «Hay problemas a la hora de encontrar circuitos en Cuenca, y sobre todo, falta de apoyos económicos porque este es un deporte que resulta caro si quieres tener oportunidades y estar al mismo nivel que el resto de pilotos de otras provincias». 
Eterno problema, el de las ayudas a deportistas.
Y a pesar de las dificultades, Denis y su familia siguen empeñados en salir adelante contra viento, polvo, barro y marea. Luchando día a día por hacer el mejor tiempo en la competición, por terminar la carrera sin caídas, sin romper la moto. Cruzar la línea de meta y dar por bueno el esfuerzo realizado, el tiempo invertido.
Confía en sus posibilidades y afirma con rotundidad que se siente capaz de estar en lo más alto del cajón de los vencedores. Aún no ha conseguido ningún premio, pero no es algo que le preocupe en exceso. «Hay que dar tiempo al tiempo y subir poco a poco, porque como bien dice el refrán, la caída puede ser más dura», comenta sonriendo Denis, al tiempo que mira de reojo a su padre, buscando tal vez su aprobación y complicidad.
 Si los resultados acompañan, Denis espera que las firmas comerciales se fijen en él y sobre su cazadora luzca alguna marca patrocinadora. «Estamos en el camino de conseguir patrocinios, pero también es algo que va despacio, porque primero hay que demostrar que tienes algo que aportar en este mundo del deporte y esperar que lleguen pronto los apoyos para poder seguir adelante».
Y entre acelerador y freno, curvas y trazados derrapando, Denis dedica su tiempo a sacar adelante sus estudios, condición impuesta por su padre para que siga adelante... «En cierto modo es un pequeño chantaje aunque quiero pensar mas bien en un pacto entre ambos. Por mi parte lo quiero cumplir, porque la afición por las motos es algo que llevo muy dentro y mis gran sueño es  llegar a ser campeón».