CRÓNICA PERSONAL

Pilar Cernuda

Periodista y escritora. Analista política


Algo se mueve

25/02/2021

Las elecciones catalanas, y sobre todo el empecinamiento de Podemos de promover iniciativas que provocan estupor entre los socialistas del gobierno, por inapropiadas, demagógicas, de imposible cumplimiento económico y que profundizan en el enfrentamiento social, están llevando a un escenario que parece distinto al que se vivía antes de San Valentín.

Se percibe un leve soplo de cambio, y aunque sea leve lleva a pensar que algo pasa por la cabeza de Sánchez desde hace apenas una semana. Puede ser porque Pablo Iglesias tensa tanto la cuerda que el presidente de gobierno esté harto de que Podemos le lleve constantemente al borde del precipicio y le revolucione el gobierno con exigencias que soliviantan a la mayoría de sus ministros. Puede ser que haya visto las orejas al lobo con reclamaciones tan peligrosas como la insistencia de convocar manifestaciones el 8 de marzo, o poner límites al alquiler, experiencia que ha sido desastrosa en otros países. O puede ser que Sánchez haya reflexionado sobre el republicanismo de su socio de gobierno y su actitud ante el acto conmemorativo del 23F, o por el discurso tan medido y tan emotivo del Rey Felipe, en el que reivindicaba la figura de su padre a pesar de que no ha dudado en distanciarse de él cuando pensó que perjudicaba a la Corona; o puede ser por la práctica unanimidad de los artículos –algunos de ellos escritos por periodistas muy cercanos al presidente- que han insistido en el papel que ha jugado el Rey Juan Carlos en la historia reciente, que sobresale por encima de las noticias que empañan su imagen.

Quizá la percepción o intuición sobre un cambio en la actitud de Pedro Sánchez está relacionada con que está viendo, las orejas al lobo con casos que investiga la policía relacionados con la financiación de Podemos, o con el de la niñera, que aunque se archive, daña seriamente la imagen de un vicepresidenta y una ministra de su gobierno. A la opinión público le escandalizan más los casos aparentemente menores que los grandes delitos de millones de dólares o de euros.

Si a todo esto se añade que se abre la posibilidad de llegar a algún tipo de acuerdo con el PP – siempre que el PP no se ponga las medallas antes de tiempo ni alardee de sus éxitos negociadores-, acuerdos que podrían extenderse más allá de nombramientos en instituciones y hasta podrían ampliarse con asuntos de Estado, pues el posible giro de Sánchez hacia la moderación podría ser algo más que una intuición.

Ojalá sea así. No solo el presidente saldría ganando, sino todos los españoles. De momento, ha cambiado de actitud hacia los pequeños y medianos empresarios, autónomos y profesionales de la hostelería y el turismo que se encuentran en la ruina por el corona virus. En otros países llueven las ayudas para paliar el desastre. Aquí, gran parte del maná estaba condicionado a las exigencias de Podemos.