Mensajes de aliento contra el coronavirus

J. López
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El Servicio de Pediatría del Hospital Virgen de la Luz de Cuenca coordina el reparto de correos, dibujos, o cartas de ánimo que diariamente se distribuyen entre los pacientes ingresados por la enfermedad

Mensajes de aliento contra el coronavirus

¿A quién no le gustaría recibir la carta de un desconocido en la que le transmite sus mejores deseos y le desea una pronta recuperación? El mensaje, sea anónimo o de un familiar cercano, puede alentar o estimular a quien sufre los efectos de esta terrible enfermedad. Unas palabras de ánimo, un mensaje de esperanza, puede ser un ingrediente más para la recuperación del enfermo. Más si cabe cuando el texto proviene de algún familiar querido que desea cuanto antes volver a verle.
¿Cómo podría ayudar a las personas que sufren la enfermedad y se encuentran ingresados en el hospital? ¿De qué manera podría hacerles pasar el tiempo del mejor modo posible y darles el ánimo que necesitan?
La respuesta es fácil. Coja lápiz y papel y póngase a escribir al siguiente correo electrónico: yotedoymifuerzaHVL@gmail.com. Sus palabras de aliento llegarán a alguno de los enfermos por Covid-19 que están ingresados y en proceso de recuperación en el Hospital Virgen de la Luz de Cuenca, les conozca o no.
Esta magnífica idea surgió «por una compañera de Madrid que trabajaba con pacientes con coronavirus, que se dio cuenta de que los enfermos debían estar aislados durante su ingreso prolongado y el contacto con el personal sanitario es a través de trajes de protección que no permiten ninguna cercanía», cuenta una de las integrantes del Servicio de Pediatría del centro hospitalario conquense, que explica que se pensó que «podía elevar la energía en algunos de los pacientes al saber que había gente que desde su casa le estaría dando ánimos».
La medida se implantó rápidamente en Cuenca y se abrió este correo electrónico «para que la gente escribiera cartas de forma anónima y nosotros las distribuyéramos por las plantas». Para rizar el rizo, «se nos ocurrió que quien tuviese un familiar ingresado podía escribirle poniéndole simplemente el número de la habitación. Nosotros, en la medida de las posibilidades y sin interferir con el trabajo del personal de las plantas, se las podríamos hacer llegar».
700 mensajes. En poco tiempo llegaron las primeras y en lo que llevamos de pandemia la respuesta es «espectacular», hasta el punto de haber recibido a través del correo más de 700 mensajes. Han llegado muchísimas «cartas, correos o dibujos de niños, que escriben con su propia letra y sus faltas de ortografía, que en el fondo nos encanta. Redacta hasta gente muy mayor que quiere apoyar desde su casa, a pesar de que a lo mejor tienen más de 80 años y están aislados con miedo por lo que puede pasar. Sin embargo, tienen tiempo para dar ánimos a los ingresados».
Ocho facultativos del Servicio de Pediatría se encargan de abrir los correos, cuando su trabajo diario se cumple y el tiempo lo permite. Se imprimen en un formato que pueda entregarse tanto a enfermos y contagiados como al personal sanitario y cada tarde, a última hora, se llevan a alguna de las plantas donde hay ingresados. «Tratamos de no repetir, de tal manera que cada tres o cuatro días pasamos por donde estuvimos días anteriores para dejar nuevas cartas», dice.
También reciben dibujos de niños, «con arcoíris, o dando las gracias», cartas «que intentamos pasar a compañeros de la UCI, de quirófano y de las plantas que están llevando urgencias y que trabajan muchísimo», e incluso vídeos, «para la gente que trabajamos aquí y que somos una gran familia».
«No queremos leer las cartas en profundidad porque son cosas personales de la gente que no vienen dirigidas a nosotros, pero a veces, cuando las pasamos a un documento Word para luego imprimirlo, no puedes evitar leer y te das cuenta de que la gente es increíble. Si yo estuviese en esta situación lo agradecería muchísimo», afirma una de las facultativas de Pediatría, que anima a los conquenses «a seguir haciéndolo».
¿Hasta qué punto es importante que los ciudadanos den su apoyo moral y colaboren para superar esta pandemia? «Es fundamental. Los sanitarios somos conscientes de que tenemos a todo el mundo apoyándonos, pero también es cierto que tenemos la ventaja de ver estas muestras de cariño y poder hacerlas extensivas a los enfermos que están solos, la mayoría del tiempo en una habitación, y que ven a sus enfermeros y médicos una vez en cada turno con la medicación. Por eso», añade, «cualquier muestra de cariño extra que puedan tener les ayuda y les viene muy bien», indica.
Mensajes reconfortantes, de aliento, para enfermos que «están muy malitos y en algunos casos no las pueden leer, pero cuando salgan adelante será un recuerdo que no van a poder olvidar».