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Más allá de la bomba

R.L.C.
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Dos creadores independientes cosechan éxitos a nivel nacional e internacional con el documental 'España contra el átomo'.

Raúl de Isidro, de Tarancón, y Sergio Cabezudo, durante la entrega de premios del Mequinenza International Film Festival. - Foto: LT

A partir del escape radiactivo de la Junta de Energía Nuclear del año 70 del siglo pasado, en plena Ciudad Universitaria de Madrid, cuya contaminación llegó hasta Portugal, el documental España contra el átomo pretende arrojar un poco de luz a todas las sombras y preguntas sin contestar que suelen encontrarse detrás de todo accidente nuclear. «No creemos que sea un tema del que se hable especialmente poco, como dice uno de nuestros entrevistados simplemente es que a nadie le importa tanto como debiera», comenta el taranconero Raúl de Isidro, de 28 años, que junto con el vallisoletano Sergio Cabezudo, de 30 años, están al frente de un proyecto que desde que comenzaron a darle forma hasta que una distribuidora se interesó por el trabajo tardaron en pasar cerca de cinco años. 

Ahora están muy contentos con el resultado, pues ya han sido seleccionados en seis festivales nacionales y en otro más de Polonia. «En dos de ellos nos han concedido el premio del público, esto significa que está teniendo muy buena respuesta por parte de la gente que ve el documental, cuando empezamos con él no pensábamos que iba a acabar proyectándose en festivales ante tanto público, señala Cabezudo, que trabaja en una productora, mientras De Isidro es creativo publicitario. Residentes en la capital, se conocieron en su época de estudiantes en la facultad de Ciencias de la Información de Madrid, siendo técnicos en la radio de la universidad, y se toparon «por pura casualidad» con un tema sobre el que cuando se pusieron a indagar descubrieron la inabarcable cantidad de información que existe en prensa y televisión. «Te quedas con la sensación de que no se le ha dado la seriedad que un problema así requiere, donde había sucedido algo tan grave, a escasos metros donde estudiábamos (en el Ciemat - Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas) y no sabíamos absolutamente nada», explican. 

Al investigar se encontraron con cuestiones tan graves como accidente nuclear, basurero radiactivo, bomba atómica española y un largo etcétera que les llevó a no dejar el asunto en una simple búsqueda en la hemeroteca sin más. 

El cartel del documental es obra de la ilustradora Alicia Ruiz de Castañeda. El cartel del documental es obra de la ilustradora Alicia Ruiz de Castañeda. - Foto: LTEn el documental participan trabajadores y ex trabajadores del Ciemat, vecinos y empleados de otros sectores afectados por las actividades de este centro, que es un organismo público de investigación que depende del Gobierno central. 

EL FANTASMA. «Teniendo en cuenta la enorme cantidad de irregularidades y flagrantes negligencias que se cometieron hemos querido reflejar un poco esa España que parece salida de un tebeo de Pepe Gotera y Otilio, en la que la chapuza es norma y lo normal es pensar que otro podrá arreglarla, o ni siquiera pensar en arreglarlo, porque, qué más da, aceptar responsabilidades es poco español», opina el creador publicitario conquense. Junto a él, Cabezudo cuenta que «lo más sorprende es la desinformación, el Ciemat se mueve como un fantasma, se han denunciado irregularidades, ha habido movilizaciones y sin embargo poca gente sabe de su existencia». 

Hasta que España contra el átomo se ha convertido en una realidad, se han encontrado con la negativa de algunas personas cercanas al Ciemat a ofrecer su testimonio «por miedo a meterse en líos, y también hay quien nos ha dicho que quizá nos han puesto en alguna lista negra, esto nos tememos nunca sabremos si es cierto». 

De momento, esta obra de Raúl de Isidro y Sergio Cabezudo está en  plena etapa de distribución por festivales, en los últimos meses la han inscrito a algunos de Castilla-La Mancha y a principios de octubre se pudo ver en el Festival de Cine Solidario de Guadalajara. Después valorarán qué puertas se les abren de cara a posibles plataformas de exhibición digitales para llegar al gran público, aunque como creadores independientes son conscientes de que «es posible que la única puerta que nos quede a futuro sea colgarlo en Youtube». 

EN CASA. Con la intención de seguir concienciando sobre el peligro de la energía nuclear, ambos les gustaría que se proyectará en sus respectivos lugares de procedencia, en el caso de Cuenca, De Isidro no descarta intentar que España contra el átomo se vea en Tarancón, al margen de ningún festival o concurso. Actualmente está preproduciendo otro documental con la relación entre la juventud y el medio rural  como eje central. «La sensación de falta de oportunidades de futuro, el alcohol y las drogas», adelanta De Isidro. Por su parte, su compañero investiga sobre la relación entre urbanismo y política, la arquitectura como agente político, también para un documental.  

Su inquietud, unida al sentimiento de responsabilidad en pro de una sociedad mejor, les convierte en ejemplo, en una sociedad que actualmente ve como son las grandes compañías son las que «marcan las políticas y precios que ahogan a los consumidores para pagar el recibo de la luz, hacen lo que quieren con nosotros ante la pasividad del Estado, con la energía nuclear pasa lo mismo», expone Cabezudo, convencido de que los intereses económicos detrás de la energía nuclear hacen que la salud y el bienestar de las personas pase a segundo plano. En cuanto a su propuesta de solución, para un problema sobre el que no se tiene el control de lo que sucede, se remite a la frase del documental: «No hay solución, es el ser humano».