TIEMPO MUERTO

Diego Izco

Periodista especializado en información deportiva


Señor lobo

16/04/2021

Hay un grupito de 'elegidos' (Brych, Skomina, Çakir, Kuipers, Clattenburgh, Hategan, Orsato…) que se cuelan siempre entre los guapos a la hora de la foto. Visten distinto, los uniforma Macron (no, el presidente francés no ha abierto una sastrería: es una marca de ropa deportiva italiana) y son los sospechosos habituales a la hora de impartir justicia en el fútbol del Viejo Continente. Tienen el culo pelado, arbitran con suficiencia, se vienen muy arriba y la crítica ha tendido su mano: «¡Qué bien se arbitra en Europa y qué mal aquí».

En la noche del martes, el italiano Daniele Orsato hizo en París el arbitraje del Señor Lobo, aquel personaje secundario pero tremendamente carismático que Tarantino escribió para Harvey Keitel en 'Pulp Fiction'. «Soluciono problemas», decía…

Las actuaciones 'estelares' de estos colegiados tienen mucho que ver con la sutileza con la que te van quitando. En su arbitraje de 'cambio de rey', el PSG sacó beneficio de las mil simulaciones de Paredes (¡Orsato llegó a pitar falta en ataque del Bayern en una jugada en la que el argentino fue arrollado por Keylor Navas!), de un arbitraje sibilino que penalizaba los contactos alemanes y no los franceses y, para rematar, de cuatro minutos de descuento (finiquitados en el 3:55) después de que el Paris Saint Germain ofreciese un recital de pérdidas de tiempo en la segunda mitad. Orsato, sin escándalos, con una mano izquierda asombrosa, como el mago que esconde el naipe en el bolsillo mientras reclama la atención sobre su otra mano, no concedió nada al Bayern. No fue el culpable de la eliminación bávara, ni mucho menos, pero que entre los muchos factores (de la baja de Lewandoski a la pegada de Mbappé) hay un pequeño empujoncito de Orsato, ni lo duden. «Señor Lobo, ha sido un placer verle trabajar», le dice Travolta en la despedida. Sí, en Europa (parece) que se arbitra bien.