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La norma sobre emisiones afectará al 13% de las explotaciones

SPC
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Luis Planas pide coherencia a Bruselas por la revisión de esta disposición comunitaria y sostiene que está «fuera de lugar» en este momento. Una granja de 150 vacas quedaría equiparada con una industria química, según el ministro

La norma sobre emisiones afectará al 13% de las explotaciones

La Comisión presentó la pasada semana propuestas para actualizar y modernizar la Directiva sobre las emisiones industriales en el marco de la hoja de ruta del Pacto Verde Europeo. Las nuevas normas se aplicarían a un mayor número de instalaciones en general y, entre ellas, también crecería el número de explotaciones ganaderas intensivas afectadas. En España en la actualidad hay contabilizadas en el registro estatal de emisiones un total de 4.364 granjas avícolas y de porcino, lo que no llegaría al 4% del total de explotaciones de estas especies existentes en nuestro país.

Pero con este cambio las mayores instalaciones de ganado vacuno, porcino y aves de corral irán entrando progresivamente en el ámbito de aplicación de la norma, lo cual significa que acabaría afectando a alrededor del 13% de las explotaciones agrícolas comerciales que funcionan en suelo europeo. Este conjunto sería el responsable del 60% de las emisiones de amoniaco y el 43% de las emisiones de metano procedentes del ganado en la Unión Europea.

Según Bruselas, los beneficios para la salud de esta ampliación del ámbito de aplicación se estiman en más de 5.500 millones de euros anuales. Dado que las explotaciones agrícolas desarrollan actividades más sencillas que las instalaciones industriales, todas las que queden incluidas en el ámbito de aplicación se beneficiarán de un régimen de permisos menos estricto. Las obligaciones derivadas de la presente propuesta reflejarán el tamaño de las explotaciones, así como la carga ganadera, a través de requisitos adaptados. La política agraria común (PAC) seguirá siendo una fuente clave de apoyo a la transición.

Frans Timmermans, vicepresidente ejecutivo responsable del Pacto Verde Europeo, declaró que «de aquí a 2050, la actividad económica en la Unión Europea debería dejar de contaminar el aire, el agua y el medio ambiente en sentido amplio. Las propuestas presentadas permitirán lograr una importante reducción de las emisiones nocivas procedentes de las instalaciones industriales y de las explotaciones ganaderas europeas de mayores dimensiones. La modernización del marco europeo de emisiones industriales aporta ahora certidumbre en cuanto a las futuras normas para orientar las inversiones a largo plazo, aumentar la independencia de Europa en materia energética y de recursos y fomentar la innovación». Por su parte, el comisario de Medio Ambiente, Virginijus Sinkevièius, señaló que «gracias exclusivamente a la actuación en las explotaciones ganaderas, se obtendrían beneficios para la salud humana cifrados, como mínimo, en 5.500 millones euros anuales».

La propuesta de la Comisión establece que los Estados miembros dispondrán de dieciocho meses para transponer la Directiva a su legislación nacional una vez que la propuesta haya sido finalmente adoptada por el Parlamento Europeo y el Consejo.

Reacción del Ministerio. Tras conocerse este anuncio, el ministro de Agricultura, Luis Planas, pidió coherencia a la Comisión Europea en la revisión de la directiva y sostuvo que está «fuera de lugar» en un momento de alza de precios de las materias primas en el sector alimentario derivado del conflicto en Ucrania. «Nos parece irreal que en este momento, con la situación que tenemos con la producción alimentaria, la Comisión Europea publique este borrador donde establece que, por ejemplo, una granja de 150 vacas es una instalación industrial sometida a mismas normas que una industria química», criticó Planas ante los medios antes de su entrada al Consejo de Ministros de Agricultura de la UE.

Planas añadió que España no discute el objetivo de reducción de emisiones, sin embargo, el ministro de Agricultura quiso llamar «la atención a la Comisión» para que tenga «sensibilidad» con el momento que está atravesando el sector agrícola. En un paso más, Planas puso en duda que la inclusión de la ganadería familiar y profesional que contempla la modificación de la directiva de Emisiones Industriales «corresponda a la realidad» de España. Una postura que, señaló, comparten Francia y otros estados miembros.

 

Los profesionales se adelantan.

Los ganaderos son conscientes de que las emisiones deben reducirse y hace ya muchos años que el sector trabaja en este sentido autoimponiéndose límites más estrictos que los que exige la normativa. El porcino, uno de las ramas ganaderas más concienciadas, redujo sus emisiones en un 5,4% por cada kilo de carne producido en 2020 respecto a 2019, según aseguran desde INTERPORC. En los últimos 15 años esa reducción asciende a casi un 40%. Estos datos ponen de manifiesto no solo que el sector ha realizado un extraordinario esfuerzo en la reducción de su impacto medioambiental, sino también que está en condiciones de seguir reduciéndolo en los próximos años hasta llegar a una posición de neutralidad climática en 2050 si sigue con esta tendencia.

En el caso del vacuno también se está invirtiendo mucho trabajo para reducir emisiones de gases de efecto invernadero. PROVACUNO, la interprofesional del sector del vacuno de carne, decidió 2020 adoptar un plan de actuación para alcanzar la neutralidad climática del sector vacuno de carne español en el año 2050. El objetivo es que el volumen de emisión de los gases de efecto invernadero emitidos iguale al volumen que es capaz de absorber en el proceso productivo. Se trata de la denominada 'Estrategia Carbono Neutral 2050', una hoja de ruta que se inspira en el Pacto Verde de la Unión Europea para afrontar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.