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Jesús Fuero

TERCERA SALIDA

Jesús Fuero


Nos quieren ovejos

17/06/2022

Buscando un libro en mi escritorio he descubierto un calendario de Manos Unidas que llevaba mucho tiempo sin mirar, pues estaba abierto por el mes de febrero. Los lemas que lanza en cada mes hablan de la igualdad, y al pasar los meses y leer el de abril he sentido la necesidad de compartirlo: «La igualdad no significa que todos tengamos la misma riqueza, sino que nadie sea tan rico como para poder comprar a otro, ni tan pobre como para verse forzado a venderse». Y solo con mirar de soslayo estas palabras se descubre que dice tantas cosas que invitan a una reflexión que daría para mucho. Y eso que el autor no es lo de menos, que ya sabemos quién era Rousseau, para lo bueno y para lo malo. Recuerdo que lo adquirí en la Carbonería, donde recogían lo que cada uno pudiera aportar para, precisamente, luchar por la desigualdad en el mundo. Lo que siempre digo yo es que ¡hay gente pa to! y también para las buenas causas. Gente cada vez más necesaria, pues en el mundo que me ha tocado vivir todo apunta a que vamos a peor, que el egoísmo de algunos es la causa del sufrimiento de la mayoría. Se empeñan los gerifaltes en que en el mundo hay demasiada gente, y hasta que no acaben con unos cuantos miles de millones de seres humanos no van a parar, o eso parece, con todo lo que se avecina: guerras, escasez de alimentos, contaminación, falta de agua, epidemia del mono, el covid, y otras. Hay locos egoístas gobernando países poderosos, el ansia de los que aman el dinero y el poder sobre los demás por encima de todas las cosas, sin olvidarnos de los que nos ponen cada día más difícil ir en coche o calentarnos con precios cada vez más inasumibles para la mayoría de la población mundial. Por si faltaba algo hay hasta luchas de religión, y los cristianos son perseguidos en muchos países. Y triste es que cada vez en más naciones lo religioso se prohíba o se aparte, como si no formara parte de nuestra cultura, como si no fuera la solución a muchos de los problemas que nos afectan, y eso se hace también en España, lugar donde algunos pretenden bolchevizarnos y prohibir que manifestemos públicamente nuestra religión, algo que ya se hace en casi todos los medios, aunque en alguno aún tenga algún hueco, siempre menos que los asuntos folclóricos, como así me lo parece el Rocío y otras manifestaciones religiosas nuestras más que no voy a valorar. Muy poco se habla de lo que la iglesia ayuda a los más necesitados, como Cáritas parroquial, o Manos Unidas, que luchan por la igualdad infinitamente más que la ministra de igualdad o igual da!, como dicen. Igualdad es afirmar que todos los ciudadanos tienen los mismos derechos, algo que sabemos no ocurre en España, país donde la valía se menosprecia en favor de vagos, como así ocurre en muchos casos, por ejemplo con los estudiantes que están revoltijados en los colegios públicos por aquellos que hacen las leyes, esos que llevan a sus hijos a otros lugares que no están arrevoltijaos. Antes una verdasca era a veces la mejor consejera y maestra, ahora no hace falta ni la verdasca ni la palmeta, pero muchos se suicidan. Yo creo en la igualdad, que todos deberíamos tener las mismas oportunidades. Los hay que abusan de las oportunidades que se ofrecen, como ese africano que cobraba un dineral a base de falsificar su identidad más de cincuenta veces. No somos todos iguales, pero nos quieren ovejos.