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Broncano destaca la catarsis lograda en el público de la SMR

V.M.
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El director artístico del ciclo musical conquense valora que se haya doblado la asistencia al festival respecto a pasadas ediciones

Daniel Broncano, director artístico de la Semana de Música Religiosa de Cuenca. - Foto: S.M.R.

La recién concluida LIX Semana de Música Religiosa de Cuenca ha supuesto el reencuentro a lo grande del ciclo con su público, superando expectativas y acaparando el foco mediático como uno de los festivales  más prestigiosos de nuestro país. Su director artístico, Daniel Broncano, destaca el éxito de esta edición, atendiendo tanto a razones cualitativas como cuantitativas, no en vano 8.000 espectadores asistieron a una veintena de «experiencias musicales». 

¿Satisfecho del resultado alcanzado en su primer año como director artístico del Festival?

Es un balance muy satisfactorio porque hemos doblado el público de las últimas ediciones desde 2015, llegando a 8.000 espectadores, algo logrado en parte al hacer las entradas más económicas. Aún así hemos tenido un 48 por ciento más de ingresos de taquilla que en la última edición. Son datos cuantitativos que nos hacen estar muy contentos, como lo estamos con el nivel artístico alcanzado en todos los conciertos, elevado y sostenido. Te diré, como algo anecdótico pero que tiene su trascendencia, que en muchos de ellos al final comprobabas al darte la vuelta que el público se estaba limpiando las lágrimas, algo que viene a satisfacer nuestra misión de elevar el alma del que escucha, hacer pensar y lograr emocionar. Conseguir esta catarsis general entre el público de la SMRhace merecer el trabajo de meses.

¿Destacaría algunos momentos especialmente relevantes?

Yo seleccionaría dos: el concierto en el Espacio Torner con el Cuarteto de Cremona y el clarinetista Pablo Barragán, que se involucró con el festival dos días antes debido a la baja por coronavirus de uno de los solistas de la formación, por lo que tuvimos que buscar a contrarreloj un músico top que pudiera tocar una obra tan complicada y visceral como los Sueños y oraciones de Isaac el Ciego, de Osvaldo Golijov, que recoge la tradición musical judía. De hecho, Pablo vino desde Berlín el día anterior para tocar con esa formación e hizo uno de los mejores conciertos de la SMR. El segundo momento que citaría fue la clausura con La Ritirata y el maravillo Oratorio Il Giardino di Rose, de Alessandro Scarlatti, que nunca se había grabado en su integridad y pudo registrar y retransmitir en directo Radio Clásica (RNE), con un elenco vocal realmente espectacular y que fue otro de los momentos más vibrantes del Festival.

También despertó mucho interés el concierto que ofreció Barbara Hendricks, el único que la soprano norteamericana ha dado en nuestro país este año…

Así es, Barbara Hendricks vino ex profeso desde Suecia, donde reside, e interpretó espirituales negros, y gospel, salpicando su actuación con mensajes emotivos sobre los derechos humanos, porque esa música tiene que ver precisamente con esa lucha ancestral. Ella es embajadora de Acnur y ha dedicado los últimos años de su carrera a concienciar al mundo sobre ello, por lo que la combinación de música y sus declaraciones resultó algo conmovedor.

¿El estreno mundial de composiciones, como fue en este caso Altera Bestia, de Jesús Torres, es también seña de identidad de la SMR?

Así es, porque desde que comenzó en 1962 fue muy visionaria a la hora de proponer hacer un festival específico sobre música religiosa, no sólo de música antigua, sino creaciones y encargos de compositores contemporáneos al hilo de la liturgia y la música. En este caso se trataba de un encargo de 2020 que estaba esperando en un cajón para estrenarse en Cuenca y fue algo maravilloso, una música con una energía tremenda, enlazando con el Apocalipsis de San Juan. Es un elemento fundamental que no puede faltar en la Semana, la música contemporánea, como estuvo también presente en el Espacio Torner, este bastión de la vanguardia y la nueva creación, con Moisés Sánchez y su Tractatus.

En ese sentido, ¿cómo resultó ese intento por captar nuevos espacios para el certamen?

Bien, por ejemplo fue muy exitoso el Senderismo Musical que discurrió entre las ruinas del Castillo bajando por el sendero que discurre por la parte alta de la Hoz del Júcar, acompañado por el grupo de música medieval Egeria, que cantó la música que llevaban los peregrinos camino a Jerusalén y los Santos Lugares; resultó algo muy inspirador que nos llevó al sentido original de esa música en el camino, ello nos hace pensar que también estos formatos novedosos tienen su tirón y su público.

¿Cuál fue el resultado de abrir más el abanico de estilos, caso del concierto inaugural o del recital flamenco que ofreció la cantaora Mayte Martín?

El público respondió totalmente. Como te decía hemos doblado los datos de asistencia de otras ediciones, ello quiere decir los espectadores que venían a la Semana siguen viniendo, pero a ellos se suma otro público más joven y hay ciertos conciertos donde se invita a colectivos diferentes, pasó también con las Meditaciones en el sonido que tuvieron lugar en el Teatro Auditorio. Creo que es necesario ampliar los espectros de un Festival financiado con dinero publico, que debe llegar a cuantas más personas mejor.

¿A tenor de la acogida se mantendrán los ciclos paralelos de Adviento o la Cuaresma Musical?                     

En cuanto al Ciclo de Adviento estamos ya esperando poder anunciar  en breve cómo será el de 2022 y en lo tocante a la Cuaresma Musical debemos indicar que también tuvo mucho impacto entre distintos colectivos, por lo que esperamos que estos satélites de la SMR se conviertan en una nueva tradición de la misma.

Imagino que tras este balance su intención será seguir al frente de la dirección artística de la Semana de Música Religiosa, ¿algún reto de cara a la próxima edición?

Debo decir que el contrato era para este año, después veremos qué sucede, es algo que anunciará el Patronato cuando adopte una decisión.  Indistintamente de ello, estas semanas hemos venido ya trabajando entre bambalinas en la 60 edición de la SMR, porque es algo que debe hacerse con la debida anticipación. En cuanto retos, te diré que a mí me ponen muy nervioso los asientos vacíos y,  aunque hemos tenido una ocupación del 85 por ciento y unos datos de público muy satisfactorios,  queda todavía por hacer y tienen que llenarse todos los conciertos, algo que me tomo como un reto personal, además debemos trabajar por recuperar el público extranjero. En ese sentido es necesario anunciar la programación con más anticipación de cara a incrementar esas visitas ex profeso a la Semana.