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El precio del gasóleo para las calefacciones se dispara

Leo Cortijo
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El valor del litro ronda los 85 céntimos cuando hace un año eran unos 45. La tendencia es que el coste de este recurso aumente hasta superar incluso el euro y no tiene visos de «estabilizarse» hasta mayo o junio de 2022

Un trabajador de una empresa de combustibles se prepara para rellenar el depósito de gasóleo de una vivienda. - Foto: Reyes Martí­nez

El frío ya está aquí. El calendario dice que todavía resta más de un mes para que el invierno nos sacuda con todas sus fuerzas, pero la realidad canta que las temperaturas ya han bajado lo suficiente para que los hogares comiencen a encender sus calderas. Una necesidad perentoria que ahora costará mucho más de lo que costaba hace justo un año. En concreto, el doble. El precio del gasóleo para las calefacciones se ha disparado y tanto las comunidades de vecinos como los particulares que ahora hacen acopio de este recurso bien lo están notando en sus bolsillos.

En este momento el valor del litro ronda –e incluso en algunos casos supera– los 85 céntimos cuando hace justo 365 días ese precio era de unos 45. Así lo explica el presidente del Colegio Oficial de Administradores de Fincas de Albacete y Cuenca, Antonio Fuentes, que pone el foco en que el «importante» incremento también es sostenido desde el pasado verano, cuando el coste no superaba el medio euro. Y lo peor es que, a corto y medio plazo, pintan bastos. «La tendencia es que siga subiendo», comenta, «y que el precio del litro llegue al euro fácilmente». Unos guarismos que este experto en la materia no recuerda haber visto antes, ya que «lo llegué a ver en 0,92, pero eso ahora se me queda corto».

La pregunta del millón se antoja sencilla: ¿Y así hasta cuándo? Fuentes destaca que a juzgar por las últimas conversaciones que han mantenido con proveedores lo lógico es que esta temporada «vaya a ser así» de principio a fin y que solo tiene visos de «estabilizarse» ya de cara a «mayo o junio del año que viene». No en vano, recuerda que no es una problemática local o nacional, sino de ámbito internacional «donde encontrar las soluciones siempre es más complicado». De esta forma, a una comunidad estándar de 20 propietarios le costaba llenar su depósito de 5.000 litros algo más de unos 2.000 euros, mientras que ahora eso mismo se dispararía por encima de los 4.200. Lo que no cambia es que tanto entonces como ahora llenaría el depósito unas tres veces a lo largo del año, lo que elevaría la cuantía total por encima de los 12.500 euros. No hay que olvidar que el gasto en calefacción es uno de los desembolsos más consistentes que asume cualquier comunidad de vecinos a lo largo de un ejercicio, pues supone entre un 25 y un 30 por ciento del presupuesto total, según estima el presidente del Colegio de Administradores de Fincas.

Así todo, merced a este difícil contexto, en las fincas existe poco o nulo margen de maniobra. Es cierto, aclara Fuentes, que «venimos de un año (2020) en el que el precio del gasóleo fue más económico» a raíz de la crisis del Covid, con lo que algunos propietarios pudieron ahorrar. En aquellas comunidades en las que no se haya producido este caso porque el dinero se ha destinado a otros gastos también necesarios, no quedará otra solución que «aumentar la cuota fija» que se emplea a tal fin o, si ésta se mantiene al final del ejercicio, «hacer una derrama para hacer frente al pago del incremento». 

Comprar en verano. Hubo algunas comunidades de vecinos que previendo lo que podía suceder con la llegada del frío optaron por llenar sus depósitos en pleno verano, cuando el precio del gasóleo era casi la mitad que ahora. Fuentes subraya que «algunos» previsores hubo en este sentido, pero que éste no fue un comportamiento generalizado, ni mucho menos. Todo depende de la 'salud' económica de cada comunidad y de si tiene fondos suficientes para destinarlos a un tema que asoma a lo lejos en el horizonte cuando hay otros que ya están llamando a la puerta. Hay comunidades que están haciendo inversiones prácticamente de forma continua para hacer frente a otras obligaciones con el fin de cumplir con todas las normativas vigentes, «como por ejemplo ahora individualizar el consumo de las calefacciones centrales».