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Las autoescuelas ven «con buenos ojos» el carné desde 16 años

Leo Cortijo
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Desde el sector apuntan que gracias a este nuevo permiso «se fomenta la educación y la sensibilización vial desde edades muy tempranas» y que, al mismo tiempo, «se potencia el uso de los vehículos eléctricos»

Las autoescuelas ven «con buenos ojos» el carné desde 16 años - Foto: Reyes Martínez

El Gobierno ha abierto la puerta de entrada a un nuevo carné de conducir para jóvenes de 16 años: el permiso B1. Una licencia que camina a caballo entre la AM de ciclomotor y microcoche que no puede exceder de 45 kilómetros por hora, y el carné estándar para conducir un turismo convencional. La nueva autorización permitirá usar cuadriciclos pesados, o lo que es lo mismo, vehículos cuya masa no supere los 400 kilos y con una potencia máxima de unos 20 caballos, por lo que la velocidad estará limitada a un máximo de 90 kilómetros por hora. Su uso está permitido por todo tipo de vías.

Uno de los sectores más implicados en la nueva normativa, el de las autoescuelas, ha recibido la noticia con «muy buenos ojos». El presidente de este colectivo en territorio conquense, Rafael Lozano, explica que la licencia se incluye dentro de la Estrategia de Seguridad Vial 2030, que tiene la finalidad «muy clara» de disminuir la siniestralidad en carretera. Y para eso –y ese es el pilar fundamental de este carné B1– «se fomenta la educación y la sensibilización vial desde edades muy tempranas». Lozano recalca en este sentido que es «muy positivo» que los jóvenes tengan contacto con el código de circulación antes. No en vano, esta medida en la que «la DGT lleva mucho tiempo trabajando», ha funcionado  «con buenos resultados» en Francia, Italia, Reino Unido o Portugal, sin ir más lejos. 

Asimismo, el presidente de la asociación provincial de autoescuelas rompe una lanza a favor de la seguridad de la medida, pues además de que las características del vehículo que se podrá conducir no son las de un vehículo estándar, no hay que olvidar tampoco que «ahora mismo estos chicos pueden conducir motos de 125 centímetros cúbicos y 20 caballos de potencia». Además, los coches «van equipados con buenas medidas de seguridad», y en el caso de las motos «la mayor seguridad es su propio cuerpo».

Las autoescuelas ven «con buenos ojos» el carné desde 16 añosLas autoescuelas ven «con buenos ojos» el carné desde 16 años - Foto: Reyes Martínez

Por otro lado, Lozano entiende que la estrategia del Ejecutivo también pasa por potenciar el vehículo eléctrico y hacer de él el medio de transporte habitual desde edades precoces. «Esto fomentará la bajada de precios en este tipo de coches y, por tanto, el aumento de éstos en las carreteras», argumenta al tiempo que señala que «se fomentarán también los exámenes con cambio automático». En este momento, recuerda al respecto, «el 98 por ciento de las pruebas se realizan con cambio manual». En definitiva, más concienciación medioambiental, más sostenibilidad y más formación vial. Algo «genial», en palabras de este experto en la materia. 

Lo único que queda por determinar todavía –puntualiza– es el proceso de evaluación que seguirán los nuevos conductores: «No sabemos el tipo de examen teórico ni las pruebas prácticas que se les van a exigir», recalca, aunque «entendemos que tampoco serán muy complicadas porque lo importante es que sepan circular y aprendan educación vial».

El precio de la gasolina. El combustible genera más de un quebradero de cabeza a los empresarios de las autoescuelas. El 'pasto' que alimenta sus flotas de vehículos está por las nubes y su precio no da muestras de dar una tregua, al menos a corto y medio plazo. El disparado coste de los carburantes es algo que preocupa y mucho al sector, que además denuncia que no tiene una «influencia tan fuerte» como sí pueden tener otros colectivos como las empresas de transporte de personas y de mercancías o el sector del taxi, «a pesar de que ponemos en juego muchísimos puestos de trabajo». Razón por la que –defiende Lozano– «pagamos el pato y estamos a expensas de lo que consigan otros colectivos».

Bajo su punto de vista, directamente, «se han cargado el sistema diésel». De hecho, en el caso particular de su autoescuela, «ya me he ido a gasolina». Con todo, es inevitable repercutir los precios en los servicios y que en este momento sacarse el carné de conducir sea más caro que hace uno o dos años. «El que no lo haga así», explica, «está abocado a trabajar en pérdidas».

Esto también incita a emprender otro camino, aunque de más difícil consecución por la inversión que supone para el sector, en la inmensa mayoría de casos, pequeñas y medianas empresas y algunas de ellas de naturaleza familar, y es el cambio total o parcial de la flota de vehículos con motor de combustión a motor eléctrico o híbrido. Se han dado pasos en ese sentido, pero todavía falta camino por andar.

Cuenca, «ejemplo» como examinadora. El verano es una época perfecta para sacarse el carné de conducir. Infinidad de estudiantes aprovechan las vacaciones estivales para hincar los codos en otra materia bien distinta a las habituales. En este sentido, Cuenca es punta de lanza dentro del sector y, de esta forma, durante muchos años reclamó la presencia de más examinadores para dar respuesta a una demanda tan alta de alumnos. De un tiempo a esta parte eso ya no es un problema. Rafael Lozano, el presidente de la asociación de autoescuelas, subraya el «buen papel» desempeñado por la Jefatura Provincial de Tráfico en esta materia –un «ejemplo»–, porque ha incorporado dos nuevos examinadores a la plantilla.

Eso hace posible que no se produzcan excesivas aglomeraciones ni situaciones de retraso para poder hacer el examen. Circunstancia que, comenta, sí ocurre en otras provincias, donde «hay listas de espera de nueve, diez e incluso once meses para examinarse». Y es así a pesar de que la actividad no frena. Lozano saca pecho por la buena salud de las autoescuelas conquenses, pues «no paramos». En su caso particular, añade, «si vinieras hoy para tener el carné, tendría que enviarte a la última semana de agosto». Ese es otro punto a favor, pues «aquí también se examina en agosto», remata.