Junta y CEOE fijan el año como clave contra la despoblación

J. López
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El Comisionado para el Reto Demográfico del Gobierno regional y la Comisión de Despoblación de la patronal conquense creen que se sentarán las bases del reparto de los fondos europeos para la agenda 2021-2027

Junta y CEOE fijan el año como clave contra la despoblación

Cuenca estrena el 2020 con viejos objetivos por cumplir. Como si se tratase de una asignatura pendiente por aprobar que reiteradamente hay que recuperar cada año, la provincia tiene ante sí el reto de frenar la sangría poblacional que le ha llevado a perder cerca de 23.000 habitantes en apenas ocho años. Los datos son concluyentes. Las últimas cifras del Padrón Continuo que elabora anualmente el Instituto Nacional de Estadística confirman que, a 1 de enero de 2019, la provincia cuenta con poco más de 196.000 habitantes. Las previsiones no son tampoco halagüeñas. Todos los indicios apuntan a que la provincia seguirá perdiendo población a pasos agigantados en los próximos años.
Ahora bien, el año recién iniciado se antoja fundamental en las aspiraciones de frenar el despoblamiento. Un punto de inflexión que pasa, sobre todo, por la financiación y el reparto del presupuesto comunitario para el periodo 2021-2027, que esta vez tendrá más presente el fenómeno demográfico. El Comisionado para el Reto Demográfico del Gobierno regional y la Comisión de Despoblación de CEOE-Cepyme Cuenca confirman que 2020 debe ser el año clave para iniciar todos los programas y acciones encaminadas a frenar la despoblación. 
La agenda. El responsable del Comisionado para el Reto Demográfico, Javier Alique, confirma que el 2020 «va a ser un año muy importante» puesto que «se acelerarán tres medidas extraordinarias para desarrollar un objetivo estratégico» que mitigue el problema. 
La medida principal, la Ley de Desarrollo Rural Territorial y Contra la Despoblación, verá la luz en 2021. «Nos debe ayudar a afrontar el reto demográfico», manifiesta el representante del Comisionado, quien asegura que «se hará con la colaboración de la gente que vive en el medio rural».
No será la única herramienta. En paralelo se articula el Pacto contra la Despoblación en Castilla-La Mancha, que suma a agentes económicos y sociales, la Red Castellano Manchega de Desarrollo Rural (Recamder), o la Federación de Municipios yProvincias de la región, con las que se abrirán mesas de trabajo «para elaborar las medidas de lucha contra la despoblación». A estas dos se añade la Estrategia Regional frente al Reto Demográfico, que será aprobada a finales del presente año.
Alique, quien recuerda que a lo largo de la pasada y presente legislatura se han desarrollado políticas de choque –caso de la reapertura de escuelas rurales, la recuperación de líneas de autobús o la movilización de 680 millones de euros para las zonas ITI–, cree que el reto demográfico «requiere de acciones a distintos niveles y de un Pacto de Estado que aborde, entre otras cuestiones, la solidaridad y la financiación para hacer frente al problema».
Ignacio Villar, vicepresidente de CEOE-Cepyme Cuenca y vicepresidente de la Comisión de Despoblación, califica el año como «crucial, para afrontar los próximos seis años». El representante conquense en la Red SSPA –el Grupo de Áreas Escasamente Pobladas del Sur de Europa que forman las Confederaciones de Empresarios de Cuenca, Soria y Teruel– corrobora que el cinco por ciento de los Fondos Estructurales y de Inversión Europeos, que en primera instancia se han asignado para ese periodo, «debe impulsar el crecimiento económico en zonas despobladas, envejecidas o víctimas de catástrofes». 
Asimismo, la Comisión de Despoblación creada por la patronal conquense solicitó recientemente que los impuestos que se apliquen en zonas rurales y despobladas sean reinvertidos en los lugares en los que se ha generado. «No solicitamos dinero para la provincia como tal. Lo que necesitamos es un trato igualitario y diferenciado. No sólo inversiones financieras, sino una fiscalidad diferenciada, la creación de tejido productivo y el mantenimiento de redes de telecomunicaciones», indica Villar,  quien considera que este sería el germen para la creación de empresas, emprendedores y autónomos, «que generen una estabilidad en el municipio en el que se implanten».
El representante de la patronal cree que, por el momento, el problema de la despoblación «está en la voz de los discursos políticos, en los parlamentarios, en la prensa y en la ciudadanía. Hemos conseguido que, por lo menos, se añada un factor más al envejecimiento, la natalidad o la precariedad laboral de la gente joven». Es por ello, señala, que el objetivo de la Red SSPA es que el Gobierno central incluya en los presupuestos que se presentan a la Unión Europea para el periodo 2021-2027 «partidas financieras para el fondo contra la despoblación». 
Sin olvidar que el problema que atañe a Cuenca, Soria y Teruel tiene una particular casuística avalada por las estadísticas, que determinan que las tres provincias «están en un nivel alarmante». Si bien «defendemos que es un asunto nacional y siempre hemos pedido la unión de otras provincias».
En definitiva, 2020 es «un año importantísimo para que se hagan cambios a nivel nacional», subraya Villar, que expone que es anecdótico que «nos cuiden más en Europa que desde el Gobierno central. Algo que viene sucediendo desde hace muchos años».