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Un apoyo muy necesario

M.H. (SPC)
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Los jóvenes lo tienen complicado para acceder a la ganadería y a la agricultura y los primeros años son críticos para conseguir explotaciones viables. Para ayudarles en esa tarea nació el programa 'Cultiva', que arrancó el día 7

Un apoyo muy necesario

E l sector primario se enfrenta en los últimos tiempos a muchos problemas. Algunos de ellos son relativamente nuevos, como el actual y terrible encarecimiento de los insumos; otros son casi endémicos, como los escasos márgenes que obtienen los productores debido a los bajos precios pagados en origen. Y hay otro, que se arrastra desde hace ya muchos años, que es especialmente preocupante si se quiere mantener la producción de alimentos en pequeñas y medianas empresas que fijen población en el medio rural y generen actividad económica en nuestros maltrechos pueblos: hay pocos ganaderos y agricultores jóvenes, muy pocos. De hecho, muchos menos de los que serían necesarios para garantizar un correcto relevo generacional.

El reciente estudio de COAG 'Agro-millennials. Perfil de los nuevos agricultores/as y ganaderos/as del siglo XXI' revelaba que existen alrededor de 27.000 menores de 35 años ganándose la vida en el campo, una cifra que puede parecer grande en términos absolutos, pero que se queda en nada si la enfrentamos al hecho de que, también según COAG, en la presente década 200.000 productores van a alcanzar la edad de jubilación. Hablando claro: si nos descuidamos, la obtención de alimentos va a quedar en manos de grandes empresas que, obviamente, no brindan a los pequeños núcleos de población y al medio ambiente los mismos beneficios que las pequeñas explotaciones familiares que, afortunadamente, todavía son mayoría.

Los pocos jóvenes que quieren incorporarse, además, se encuentran con una carrera de obstáculos para poder poner en marcha su proyecto. El primero, según el estudio de COAG, es la excesiva burocracia, el interminable papeleo necesario para empezar a funcionar. También acusan el escaso montante de las ayudas que reciben para hacerlo y lo tardío de su recepción; vienen a expresar que se tiene que disponer previamente de alguna manera de la cantidad que se va a recibir porque para cuando llega a sus manos ya tienen que haberla gastado. Además, y no es cuestión menor, el acceso a la tierra se convierte casi en misión imposible a no ser que los terrenos procedan de algún familiar o persona cercana.

Un apoyo muy necesarioUn apoyo muy necesario - Foto: Miguel Ángel ValdivielsoA pesar de todo esto, algunos valientes consiguen llegar a poner en marcha una explotación agrícola o ganadera, pero lo que viene después no es un camino de rosas. Los primeros años son críticos y un porcentaje importante de los que arrancan se ven abocados a echar el cierre al poco de empezar. Y la falta de asesoramiento juega un papel importante en muchos de estos fracasos. Por eso, iniciativas como el programa 'Cultiva', cuya nueva edición dio el pistoletazo de salida el pasado lunes con 192 explotaciones modelo, son tan importantes.

'Cultiva 2022', o Programa de Estancias Formativas de Jóvenes Agricultores en Explotaciones Modelo, es una iniciativa desarrollada y financiada por el Ministerio de Agricultura en colaboración con organizaciones agrarias representativas de los sectores agrícola y ganadero de España, así como con explotaciones modelo vinculadas a estas organizaciones, que pretende facilitar el acceso a la formación y el conocimiento práctico de la juventud agraria nacional, dando respuesta a sus necesidades formativas. El objetivo del programa es ofrecer a los jóvenes agricultores y ganaderos formación práctica en explotaciones modelo de acogida a través de estancias formativas, durante las cuales tienen la oportunidad de adquirir y consolidar in situ conocimientos sobre aspectos técnicos y de gestión que puedan, posteriormente, aplicar en el desarrollo de su propia actividad agraria.

Estas explotaciones modelo son explotaciones agrarias reales y en activo que presentan algún rasgo modélico desde el punto de vista de la innovación, los medios productivos, el modelo de negocio o las características sociales o ambientales. En definitiva, alguna característica que resulte interesante para los que empiezan y que puedan aplicar en sus propios trabajos para aumentar su rentabilidad, sostenibilidad medioambiental y social… Los destinatarios de las estancias deben ser agricultores y ganaderos incorporados como responsables de explotación en fecha igual o posterior al 1 de enero de 2017 y que no hubieran cumplido los 41 años en ese momento. Lógicamente, la explotación que visiten tiene que tener una producción similar a la de su propia actividad agraria.

Las estancias formativas se desarrollan en territorio nacional y abarcan periodos de entre 5 y 14 días de duración. Ofrecen a los jóvenes siete horas de formación diaria sobre temáticas tan importantes como mecanización, incorporación y uso de tecnologías en los procesos productivos; técnicas y tecnologías para un uso racional del agua; manejo del cultivo agrícola y del suelo; sanidad animal y vegetal; recuperación y manejo de razas ganaderas autóctonas; uso de tecnologías digitales; incorporación de criterios ambientales y prácticas sostenibles; prácticas y métodos de producción ecológica e integrada; gestión de subproductos y residuos; o planificación y gestión económica y financiera de las explotaciones, entre otros variado asuntos.

El Ministerio se encarga de financiar el alojamiento, la manutención, los viajes y desplazamientos e incluso la sustitución del joven en cuestión en su propia explotación. Es decir, el agricultor o ganadero puede percibir un importe en concepto de atención y gestión por parte de una tercera persona (sustituto) durante su ausencia como consecuencia de su asistencia a la estancia formativa. Asimismo, Agricultura también financia la póliza de seguros que las entidades gestoras deben contratar (que incluye cobertura sanitaria, de accidentes, responsabilidad civil y de asistencia en viajes para todos los participantes) y, en caso necesario, la realización de pruebas de detección de coronavirus COVID-19 a los jóvenes y a los responsables de formación en las explotaciones modelo de acogida en las 72 horas previas al inicio de la estancia.

UPA, los pioneros.

La que comenzó el lunes es la tercera edición de 'Cultiva'. La primera fue poco más que un proyecto piloto que salió adelante gracias, sobre todo, al trabajo de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA), que puso mucho empeño en conseguirlo. El presupuesto de ese primer año fue de solo 30.000 euros, pero sirvió para demostrar que se trata de una herramienta útil para los jóvenes que se incorporan, por lo que el Ministerio decidió ampliar esa cifra hasta el millón de euros en la segunda edición, cantidad que se ha visto incrementada hasta 1.200.000 euros para este ejercicio.

Después de que UPA fuera, aparte de la impulsora, la única organización agraria que participó en 2020, Cooperativas Agro-alimentarias de España se unió en la campaña siguiente y, en esta ocasión, también participan ASAJA, Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos y la Unión de Escuelas Familiares Agrarias. En cualquier caso, UPA sigue siendo la entidad que más explotaciones modelo pone a disposición de los participantes. Desde la organización agraria aseguran haberse «volcado» un año más con esta iniciativa que trata de favorecer el relevo generacional y de mejorar la formación de los agricultores y ganaderos en España.

Además de ofrecer esas explotaciones, UPA colabora con los anfitriones en diseñar un programa formativo que sea provechoso para los beneficiarios. Asimismo, se encarga de realizar una importante labor de comunicación y difusión del resultado de las estancias. El grado de satisfacción de las decenas de jóvenes que ya han participado en la iniciativa en los dos años previos es «altísimo»", aseguran. Y, de hecho, algunos de ellos repiten la experiencia visitando nuevas explotaciones en otras zonas, lo que les permite ampliar su base de conocimientos y experiencia y mejorar en su trabajo.

En resumen, se trata de una herramienta extremadamente útil para que los escasos jóvenes que consiguen acceder al sector primario tengan acceso a un apoyo que puede marcar la diferencia entre que su explotación siga funcionando unos años después o haya tenido que cerrar. Los conocimientos y las destrezas que adquieren de la mano de agricultores y ganaderos ya consolidados les servirán para poder labrarse un futuro.

 

¿Cómo ofrecer mi explotación?

Si se es titular de una explotación agraria, ¿cómo se puede participar en 'Cultiva'? Obviamente, las explotaciones de acogida para este año (192 en total) ya están seleccionadas, pero es más que previsible que se celebre una nueva edición la campaña que viene. Las explotaciones agrarias que estén interesadas en participar en el programa tienen que estar vinculadas a una entidad agraria gestora, y solo a una, para poder participar en él. Juntas deben firmar un documento de vinculación y elaborar un programa formativo para cada estancia que se desarrolle en la explotación modelo adaptado a la misma y a su tipo de producción, que forme parte del Plan de estancias que presente la entidad en su solicitud. Finalmente, son los agricultores y ganaderos jóvenes que solicitan participar en el Programa CULTIVA quienes eligen las estancias en las que formarse y, por tanto, las explotaciones modelo que son seleccionadas. Además de disfrutar la satisfacción de ayudar a un joven a hacerse un hueco en el complicado sector primario, se trata de una experiencia enriquecedora para ambas partes.