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Jesús Fuero

TERCERA SALIDA

Jesús Fuero


'A escuras'

29/08/2022

Nuestros políticos mandones con sus decretos ley quieren que vivamos a escuras. A escuras se palpan y son distinguibles muchos objetos, y otros olores, sobre todo las flatulencias del vecino si este lo tenemos cerca, y a oscuras estamos en el parlamente y las teletrinas. Allí, donde se sueltan todo tipo de flatulencias: que si un partido huele mal; que vaya peste suelta esa senadora o la presidenta dimisionaria del nordeste que no dimite, pero esta que se peta en las braguitas, que dicen que hace a to. Es en las tribunas y asientos oficiales se sueltan todo tipo de flatulencias verbales sin educación. Percibimos los olores porque estamos a oscuras, por eso pongo la radio y me libro de las neblinas olorosas cuando dejo de ver los tras dos de las señorías. No quieren que veamos la realidad, que usemos nuestra linterna para ver porque huele tan mal: sus miserias, o el dinero maloliente que han amontonado en poco tiempo tras hacer la digestión de impúdicos erarios públicos y sus menús desmedidos. No quieren que salga a la luz lo que han hecho en los cubiles de Colombia algunos respetabilísimos y distinguidísimos doctorisísimos en leyes, esos peripuestísimos con los pantalones bajados. En la oscuridad llegaron maletas a Barajas que nadie abrió, y en ellas la luz no se hizo, y el de Carboneras de Guadazaón a oscuras nos dejó. Parece que alguien hizo caso al emblema Non Plus Ultra, no más allá, que nadie sepa lo que ha de quedar en la oscuridad. No sé si él se alumbrara ahora con su continente o sus brillos. Se apaga la luz, y la economía de los menesterosos españoles, cuando una aerolínea con menos aviones que mi escritorio en un domingo de juegos infantiles se harta de millones. Y aquí nos dicen que no gastemos, y lo dicen cuando según las estadísticas varios cientos de familias más al día cruzan el umbral de la pobreza.
Y digo de la luz, de lo que se ve, que como un chalet de Galapagar sirvió de trampolín para un mini profe de la uni y una tal cual que se ilumina para ver lo guapa que está en el Manhattan con sus compañeras de tute a tutiplén y gastos pagados. Van repeinas, pero que mal me huelen los selfis de la podredumbre manifiesta de las que exponen sus excrecencias.
Hay muchos que aún votan a escuras, que no saben lo que hacen, que no saben que es lo que hay detrás, no saben lo que algunos esconden, porque no tienen luces, y se dejan guiar por flatulencias hábilmente perfumadas, candorosamente divulgadas desde atriles que esconden con un oscuro velo lo que hay detrás de ese fétido aliento del maltratador verso humano, que bendice a sus votantes al tiempo que los llama tontos e ignorantes. 
Cada vez que escarbo en el dispendio politiquil descubro que todo huele peor de lo que cabría imaginar, hasta salen gusanos de la tierra. Pensemos en la mierda que había en los rincones de los cajones, patios, y cuchitriles andaluces. En nortespaña entró la maloliente bilduetarria y tan a oscuras se han quedado que a quien mataba ahora le cortejan en las cortes de su sanchidad. No sé si les suena Atocha, aquello olía muy mal, y yo todavía percibo efluvios que siguen zapateando, un flamenco de zapatos lustrosos pisando mierdas moras.
 Y menos mal que nos queda el banquillo de los que derraparon en la oscuridad de sus fechorías, algunos son condenados, otros lo serán, y a otros indultarán. Algunos se hospedarán en la hispanoamericana dominica, un lugar en donde ocultar su hedor insoportable. Ya habitada…