RATAS DE DOS PATAS

Ángel Villarino


Amanece, que no es poco

04/04/2020

Nadie sabe qué ocurre cuando congelas y descongelas la economía. Menos aún cuando vas sacando del frigorífico los trozos del planeta de uno en uno, sin un orden concreto. El único precedente a mano es la cuarentena del SARS, pero afectó a pequeños territorios durante lapsos de tiempo muy concretos. Cuando en Hong Kong salieron de la crisis, el resto del mundo seguía girando y solo tuvieron que subirse a la noria. Se recuperó el mercado inmobiliario en cuestión de meses, el consumo alcanzó su pico en poco tiempo y volvieron a aparecer los turistas en el aeropuerto. A la ciudad le quedaron algunos tics, como un redoble de las medidas sanitarias, la distancia al hablar y la obsesión por desinfectantes de manos y mascarillas. Magulladuras.
Los que nos viene encima es muy distinto y resulta imposible hacer cábalas. Se agolpan tantos factores que no hay manera de saberlo. La implosión de países que, como India, parecen incapaces de parar el problema a tiempo, tendría efectos imposibles de predecir por sí misma. Imagínense la reacción en cadena de naciones totalmente desestabilizadas colisionando contra otras con problemas parecidos. Resulta muy difícil ser optimista.
En España hemos sufrido el Covid-19 antes que nadie y es posible que nos sumemos al club de los primeros en salir. No sabemos si, a medio plazo, esta evolución se puede convertir en una ventaja o en un problema. No tenemos ni idea de si volverán los turistas a nuestras playas, de si volveremos a llenar los bares y a tirar las cabezas de gambas al suelo. Por no saber, no sabemos cuántas compañías aéreas van a quebrar antes de que esto acabe y cuánto costará entonces cubrir un Madrid-Nueva York. Lo único sensato es ir día a día. Por ahora amanece, que no es poco. Lo que se ha perdido José Luis Cuerda.