ÁNGULOS INVERTIDOS

Jesús Fuentes


‘Puy du Fou’ o el equívoco

¿El parque temático ‘Puy du Fou’ hace o no hace Historia? Los promotores dicen que no, que ellos no son historiadores, que no hacen historia,  sino que se basan en la Historia de Toledo, que confluye en algunos momentos con la de España, para montar un espectáculo, titulado ‘El sueño de Toledo’. En otro momento han manifestado que quieren contribuir a que los españoles amen su Historia. ¿Un espectáculo con historias de la Historia puede servir para conocer la propia Historia? Si nos atenemos a los comentarios de los asistentes a la primera representación, quienes lo contemplaron reyeron estar viendo la auténtica Historia de España, solo que hecha por franceses. El equívoco entre lo que se dice y lo que se percibe es evidente. Tan evidente como que otros asistentes confundieran Espectáculo con Cultura. Los ‘equívocos’  y las ambigüedades desdibujan cuanto tocan.
La Historia no es neutra ni  inofensiva. El general De Gaulle utilizó la liberación de París para afianzar el  patriotismo chauvinista de los franceses. En  días pasados se ha celebrado un homenaje en París a los republicanos españoles, que fueron quienes en realidad liberaron la capital. ¿Se cambiará este capítulo de la Historia de Francia por eso? Seguramente, no. Y es que la Historia se suele utilizar al servicio de las ideologías. En el caso francés para convencer a los franceses de que ellos estuvieron desde el primer momento  en la resistencia contra el nazismo, aspectos que algunos historiadores cuestionan. Es decir, la Historia puede manipularse y  de hecho se manipula para exacerbar sentimientos y emociones. Nada tan evidente como lo está sucediendo con el nacionalismo catalán o, más cruelmente, con lo que ocurrió con el nacionalismo vasco. En el caso del parque temático habría que deshacer equívocos, porque la Historia no es univoca ni en España, ni en Francia, ni en Alemania, ni en cualquier otra lugar del mundo. Pero si en el parque temático no se hace Historia, ¿qué se hace? ¿Filosofía de la Historia? ¿Interpretación de la Historia? ¿Espectáculos de cartón-piedra como en Las Vegas, Dubai o los estudios de Hollywood?  Y, para finalizar, ¿no corremos el riesgo de que el espectáculo con su tecnología fastuosa, su música brillante, sus luces embriagadoras y  una escenografía grandiosa suplante a la Historia concreta, menos brillante, más creíble, más objetiva, menos seductora? Solo nos faltaría que Espectáculo se confundiera con Cultura para apuntar los tiempos que vendrán: Ficción de la ficción de la ficción en lugar de realidad. Banalidad total.