TIEMPO MUERTO

Diego Izco

Periodista especializado en información deportiva


Johor

03/03/2021

Veo que Eddie Murphy está estrenando la segunda parte de 'El príncipe de Zamunda' (¡No había necesidad, Eddie!) y que el Valencia está a punto de pasar a manos de 'El príncipe de Johor'. Realidad y ficción se mezclan hasta la completa fusión, como dos líquidos con la misma densidad, uno rojo 'vergüenza', el otro amarillo 'frustración'… y nos queda un naranja 'incredulidad' con el que se pintan las caras de los seguidores valencianistas. Es que justo un día después de que España entera se fijara las lágrimas de Gabriel Paulista hablando de la posibilidad del descenso, las lágrimas consecuencia de una gestión penosa a 11.000 kilómetros, llega el timo del noble keniata con la herencia que debe limpiar y, fíjate, te han tocado 300.000 euros y te lo envío por mail para que me ayudes con el blanqueo, a ti, el Bernie Madoff de tu familia… Johor me suena como Zamunda, pero resulta que existe, que es un sultanato de Malasia conectado con Singapur, de donde es Peter Lim, actual dueño del Valencia e íntimo amigo de Ibrahim Ismail, el tipo que ha dicho: «No soy un hombre de negocios. Soy un príncipe (…) El dinero no me motiva. La gloria y la creación de historia me motivan (…) Quiero expandir mi imperio, extender mis alas (…) No cambiaré el logo o la tradición de tu club» y lo ha publicado en Instagram junto a una fotografía en la que posa al lado de una paella de bogavante. Un tipo que tiene un campo de tiro en su palacio, amante de las armas, loco del fútbol, amigo de Mourinho y Mendes, coleccionista de coches de lujo, jugador de polo con una vida de ultra lujo que publicita sin pudor en las redes sociales. «Yo creo que éste viene a rematarlo definitivamente» era el comentario más votado en un periódico deportivo sobre el 'advenimiento' del príncipe. Si le das a elegir ahora al derrotado socio del Valencia, te escoge a Eddie Murphy. Murty no, Murphy.