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El gol como problema

Diego Izco
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El Barça ha perdido casi 100 tantos por curso (Messi, Suárez y Griezmann) y se agarra al fútbol directo

Memphis (d) se ha convertido en el mejor exponente ofensivo del cuadro azulgrana. - Foto: Enric Fontcuberta

Este lunes el Barça se convirtió en un equipo inglés de los 80: un viejo Fulham jugando un áspero partido copero ante el Dagenham & Redbridge de la quinta categoría, buscando un gol que evite la gran sorpresa a base de colgar y colgar y colgar y volver a colgar balones. Los dos centrales en el corazón del área. Cualquier pelota y desde cualquier posición valía: 54 de ellas sobrevolaron el área del Granada a lo largo del partido. Y en el discurso resignado de Ronald Koeman tras el 1-1 se abrió un ácido debate en el Camp Nou: el Barça ha renunciado a su estilo, sí, pero ¿es un mero capricho de un entrenador incapaz o un parche momentáneo (casi necesario) que ayude a sostener al equipo a la espera de mejores tiempos? La respuesta se escribe con cinco durísimas palabras: el Barça no tiene gol. 

De una forma dramática, se le ha ido ‘cayendo’. Sólo esta temporada, el Barça ha perdido 66 tantos de una tacada. ¿Cómo llegamos a esa cifra? El mayor goleador de toda su historia, Leo Messi, se asentó en la titularidad en la temporada 08/09. Han sido 13 campañas de exhibiciones ofensivas en azulgrana, hasta el punto de anotar 630 dianas, lo que suponen 48,5 por ejercicio en todas las competiciones. Por otro lado, aunque Antoine Griezmann no haya sido el futbolista esperado en ‘Can Barça’, sí fue un atacante capaz de marcar 35 goles en las dos temporadas en el Camp Nou. Esos 17,5 al año del francés más los 48,5 de Messi alcanzan los 66.

la mitad. Ahogado por su infame situación ecónómica, la dirección deportiva ha hecho malabares para incorporar tres jugadores ofensivos a coste cero: el neerlandés Memphis Depay ha marcado 76 goles en cinco temporadas en el Olympique de Lyon, lo que arroja una media de 15 por curso. Su compatriota Luuk De Jong sumó 19 tantos en dos temporadas con el Sevilla (9,5 cada temporada). El problema estadístico llega a la hora de asignar promedio al ‘Kun’ Agüero: su rendimiento en el City alcanza los 26 tantos por campaña, pero en las dos últimas bajó a los 13,5. La suma (33 al año) es exactamente la mitad de lo que aportaban Messi y Griezmann. 

La coincidencia en las cifras resulta casi increíble: hace dos años, el Barça perdía a Luis Suárez rumbo al Atlético en una decisión controvertida. Anotó 198 goles en seis temporadas como azulgrana: exactamente 33 goles cada una de ellas de promedio. La suma es fácil: Messi más Suárez más Griezmann, casi 100 dianas por curso. La paradoja está en que el sustituto del uruguayo, Martin Braithwaite (fue contratado a toda prisa en el mercado invernal para cubrir una baja por lesión de Suárez) lleva 10 tantos en dos temporadas y en el Leganés apenas había anotado 13 en 49 partidos. 

Desde 2017

El rumbo en la merma de goles por temporada se ha destrozado definitivamente este año, pero se torció en la 17/18: el fichaje de Neymar por el PSG empezó a romper al Barça por todos lados. De repente, se le iban 105 goles y 78 asistencias en 186 partidos (cuatro temporadas disputadas). Fueron 222 millones de ingresos por su venta y unos 270 gastados en dos futbolistas: Phillippe Coutinho acumula 24 goles y 13 asistencias en 92 encuentros y Ousmane Dembelé, entre lesión y lesión, 30 goles y 21 asistencias en 118. La suma de ambos rendimientos todavía está muy lejos de los de ‘Ney’, la primera carta que cayó del castillo de naipes. Hoy el Barça no luce ni estrellas, ni fútbol, ni gol. Y Ansu Fati, la gran esperanza ‘dormida’, apenas anotó 13 goles hasta su lesión.