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El Señor Lobo de las bodas

Leo Cortijo
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Los que están a punto de darse el sí quiero recurren a sus servicios convencidos de que puede conseguirlo todo o casi todo. Juan Herraiz, responsable de 'Centro de Bodas', solo pide que le ponga a prueba...

El Señor Lobo de las bodas - Foto: Lola Pineda

Juan viene a ser el Señor Lobo que Tarantino representó a la perfección en esa obra maestra que es Pulp Fiction. Un personaje cuya existencia se basa en solucionar problemas. De todo tipo... En asuntos no tan escabrosos como los de la película y sí mucho más románticos, este conquense es ese hombre. Además, lo lleva a gala, pues a sus clientes siempre les pide que le pongan a prueba. Juan es, junto a su pareja Nati, El día más dulce, una empresa dedicada a la organización de bodas. Lo que en la lengua de Shakespeare se conoce como wedding planner. Un concepto cada vez más extendido en lo general, no así en lo particular, ya que todavía hay mucha gente que le pregunta «¿qué hacéis?» cuando recurren a sus servicios. Y eso es ahora, porque cuando inició esta aventura en 2014 todavía era peor... De hecho, «en Cuenca no había un servicio como éste» y por eso le ha ido tan bien durante estos años a excepción del lunar negro de la pandemia.

Como buen Señor Lobo del negocio, Juan se encarga de todo. Absolutamente de todo. Puede montar una boda desde cero y hacer de ella un auténtico acontecimiento. Muchas parejas no saben siquiera el universo que encierra este mundo hasta que escuchan sus propuestas. Otros, sin embargo, le han obligado a dar lo mejor de sí. Los ha habido, por ejemplo, que eran amantes de los 80 y a ellos les consiguió una réplica del Delorean de Regreso al Futuro. Otra pareja pidió para hacerse las fotos el trono de hierro de Juego de Tronos. Una obra casi mágica que salió de sus propias manos, y es que Juan fue chapista en un taller de coches y tiene «muchísima imaginación».

A veces la misión no solo resulta (casi) imposible por lo que se pide, sino por el estrecho margen que se deja para conseguirlo. El récord lo tiene en una boda que salió a las mil maravillas con solo dos meses de antelación. «En mayo nos dijeron que se casaban en julio y no tenían nada de nada», comenta dibujando una sonrisa de satisfacción en su cara. Por algo es el Señor Lobo en estos derroteros... Hace lo que para muchas parejas resulta una auténtica odisea. Todo estriba en la complejidad que uno busque. Vaya, en las «rarezas» que quiera para ese día tan especial. Lo que está claro es que hoy en día «ya no se estilan las típicas bodas que hacían nuestros padres, donde no había ni protocolo para sentarse».

Desde hace unos meses, esta empresa atiende a sus clientes en un establecimiento en pleno centro de Cuenca: Centro de Bodas. Un referente para los que están a punto de darse el sí quiero con el fin de solventar «todas las dudas que puedan tener». Su acción se basa, primero, en lo más básico «como es encontrar finca, salón, fotógrafo, vestidos, alojamientos, autobuses y anillos», pero también «de la decoración o tematización de la boda» y, finalmente, «de la coordinación del evento el día en cuestión». En pocas semanas comenzará la temporada, que alcanzará su pico durante primavera y verano. Una temporada que invita –y mucho– al optimismo, y es que después del barbecho que ha supuesto 2020 y, en parte, 2021, muchas parejas celebrarán este año sus enlaces. 60 eventos tienen ya en agenda. Casi nada. Nunca es tarde para el amor... y menos si de por medio está el Señor Lobo de las bodas.