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«Se nos está olvidando el pasado y cometemos los mismos errores»

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Doctorado en Historia se esfuerza por plasmar su gran pasión en cada una de sus conferencias y libros. Amante de su ciudad, este licenciado en Humanidades y doctor en Historia Contemporánea realizó una tesis sobre El tribunal de la Curia Diocesana de

«Se nos está olvidando el pasado y cometemos los mismos errores» - Foto: Reyes Martínez

El lunes comenzará un curso, organizado por la Universidad Internacional Méndez Pelayo, sobre la conquista de Cuenca por los Carlistas durante el año 1874. Julián Recuenco (Cuenca, 1964) dirige este encuentro con la historia reciente de la ciudad.
¿Cómo surge la idea de organizar un curso sobre la conquista de la ciudad de Cuenca por los carlistas?
Esta toma cumple 140 años y me pareció un momento idóneo. Supuso la muerte de unas 40 personas, entre militantes liberales y víctimas civiles. Durante una época se hacía una procesión cívica en dirección a un monumento que se hizo en la memoria de los fallecidos. Por esos dos aspectos, el olvido histórico y su aniversario, decidí llevar a cabo la conferencia. Pensé que era bueno recuperar la memoria de ese hecho que fue muy importante para Cuenca.
¿Dónde se encontraba ese monumento a los caídos en el combate?
Donde está ahora el Organismo Autónomo de Recaudación Tributaria. Entre las calles de Aguirre y de Ramón y Cajal. Precisamente por esta conquista y el monumento esa calle, anteriormente, se llamaba 15 de julio. Cuando el monumento se creó guardaba algunas de las cenizas de los fallecidos en su interior.
¿Cuándo desaparece ese monumento?
Desaparece cuando los nacionales entran en 1939. Con ellos iban defensores de la ideología carlista que decidieron eliminar el monumento. Algunos pensábamos que el monolito de la Diputación era el mismo. Pero mirándolo detenidamente, el monumento de los caídos era de base cuadrada diferente al del palacio provincial de la Diputación, que es redondo. 
El curso tiene una gran variedad de charlas que tratan diferentes aspectos de esta época.
Sí. A la hora de organizar el programa yo quería dar una conferencia sobre el propio hecho en sí mismo. Consideré que la mejor persona para darla era Miguel Romero que ha investigado el tema. A la hora de buscar más conferencias recordé el libro de Diego Gómez sobre cementerios en Cuenca en el que habla del monumento del que hablábamos. También pensé en arqueólogos como Michel Muñoz y Santiago David Domínguez... y así se fue creando la lista de ponentes. Queriendo dar un espacio a las milicias voluntarias que se crean durante la guerra, arqueología, cómic...
Su charla se centra en la figura de Eugenio Santa Coloma y Federico Santa Coloma. ¿Por qué eligió estas figuras?
No son apenas conocidos pero son bastante importantes. Uno de ellos llegó a ser gobernador militar de Málaga. El hijo que fue el que destacó más, tiene una calle dedicada en Cuenca. Siendo el padre (Eugenio) conquense y su hijo, aunque no nacido aquí considerado hijo de la ciudad, me pareció muy oportuno. La referencia de ambos es muy importante en esta conquista. Eusebio destaca que ante la retirada de la batalla, eran minoría en comparación con los Carlistas, se llevó todo el armamento para que los enemigos no pudieran usarlo. Este general conquense tuvo tres hijos, aunque durante la charla sólo hablaremos de uno de ellos, pero los tres están relacionados con el tema y son relevantes en la medida de sus circunstancias.
¿Qué aprenderán los asistentes a esta conferencia?
Se conocerá realmente el pasado y aprender de ello para evitar los errores que se pudieron cometer en su momento. Estamos ahora en una situación que parece que se nos está olvidando el pasado. Estamos volviendo a cometer los errores que se llevaron a cabo hace ochenta años. La labor de los historiadores es servir a la historia, sin ideología, y buscar, gracias a los documentos, la verdad.
¿Qué repercusión tiene a largo plazo esta conquista por parte de los carlistas para la ciudad de Cuenca?
Más que a largo plazo la repercusión primera fue a corto plazo, cuando hablamos de las muertes. El ejército carlista reconoció aquello como una gran victoria. Pero hay que tener en cuenta que fue en el 1874, un año y medio después los carlistas eran derrotados definitivamente. Cuenca queda como un símbolo de resistencia contra el enemigo de ese momento, que eran las tropas carlistas.
La reciente abdicación de Don Juan Carlos ha levantado alguna voz carlista. ¿Cree que tienen relevancia en el panorama político 140 años después?
 Considero que de haber ahora algún problema no vendría del lado carlista. Ese lado hace tiempo que no tiene un frente fuerte para intentar buscar su legitimidad de nuevo. Me preocupa más lo que pueda estar surgiendo comparándolo con lo que pasó en la Segunda República. A la historia hay que darle la oportunidad de enseñarnos a aprender de los errores.
Cuenca ha sido muy relevante en varios conflictos armados, no sólo en la última guerra. ¿No es así?
Sí. Durante las otras Guerras Carlistas, y durante el Trienio Liberal hubo bastantes problemas. Cuando se habla de guerras civiles, España recuerda la última guerra que asoló la península, pero no nos damos cuenta que las Guerras Carlistas también fueron guerras civiles. Si volvemos al pasado en la Guerra Civil participaron fuerzas alemanas o rusas, las Guerras Carlistas discurrieron sin intrusión externa.