MIS RAZONES

Pilar Gómez


Europa se la juega

29/03/2020

Europa no ha vivido jamás una crisis de las características de las que se reúnen en esta pandemia. Es una situación excepcional que requiere respuestas excepcionales. El intento de llegar a un acuerdo en el Consejo Europeo resultó frustrante. Otra vez la Europa Norte frente a la del Sur, los ricos y los pobres. Alemania y País Bajos encabezaron la arremetida contra los meridionales, entre los que, evidentemente, se encuentra España.
Surgen paralelismos inevitables con la crisis del 2008, en la que Europa también bordeó la fractura y, finalmente, los gobiernos del Norte impusieron su posición. Hombres de negro, recortes, austeridad y todos aquellos gestos tan duros. La unidad de la UE quedó muy tocada. Ahora nos encontramos ante otro momento clave para el futuro de la UE.
Cierto que los gobiernos de España y de Italia no resultan ejemplares en el manejo de las cuestiones económicas.
El Ejecutivo español, integrado por una colación de socialistas y populistas extremos, que pacta con separatistas y que carece de proyecto político, no transmite precisamente confianza. Ahora, sin embargo, no es este el eje del problema. El centro de la cuestión radica en  cómo reacciona el club europeo ante una situación tan límite como dramática. La pandemia sacude a toda Europa y es toda Europa la que debe reaccionar en forma unánime, decisiva y convincente. Aparecen de nuevo los egoísmos, los desprecios, las tensiones y los rechazos. Si la UE no es capaz de reaccionar unida en momentos tan terribles como los que estamos viviendo, ¿para qué existe la UE?. Entramos en una etapa decisiva para el futuro de Europa. De momento, los augurios resultan demasiado pesimistas. Cabe confiar en que todo se encauce por el sendero de lo razonable. La unidad de la UE está en juego. Ahora, de verdad.