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La crisis dispara el ahorro

Carlos Cuesta (SPC)
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La incertidumbre por la pandemia ha llevado a las familias españolas a incrementar sus depósitos bancarios en casi 100.000 millones desde febrero de 2020 hasta el pasado julio

La crisis dispara el ahorro

Las situaciones de crisis provocan efectos en la economía que generan una cierta incertidumbre, desconfianza e inseguridad que se reflejan, casi de inmediato, en indicadores como el ahorro, el consumo, la inversión, el desempleo o la quiebra de empresas. En el caso de la última depresión, provocada por la pandemia del coronavirus, el miedo ha llevado a los españoles a registrar el pasado mes de julio un récord de ahorro que no se computaba desde hace 11 años.

Las medidas de precaución de las familias ante posibles comportamientos adversos de la economía así como el temor a perder el empleo, a no poder pagar las facturas fijas como la hipoteca, la letra del coche, la electricidad, el colegio de los niños, la universidad, una subida de impuestos o, incluso, de los precios, obligan a la mayoría de las personas a primar el ahorro y a prescindir de gastos como vacaciones, ocio o las compras que son prescindibles y pueden esperar.

En este contexto, el ahorro que las familias españolas guardan en los bancos se ha disparado en casi 100.000 millones de euros desde que se inició la crisis sanitaria como consecuencia de las restricciones para contener la expansión del coronavirus, según revela un informe del Banco de España que asegura que los depósitos de los españoles se situaban a final de julio en 942.850 millones de euros, frente a los 851.900 de febrero del pasado año, antes de la irrupción de la COVID-19, lo que representa un 10,7% más que equivale a una cantidad superior a los 90.900 millones.

El supervisor considera que este fenómeno es consecuencia de que el desplome del consumo de los hogares durante este período ha sido más acusado que el de las rentas, además, de las medidas adoptadas por los españoles ante la incertidumbre generada por la crisis económica y también al componente forzoso derivado del cierre de tiendas, restaurantes, hoteles,... con motivo de las restricciones impuestas a la movilidad de las personas y a la paralización de un buen número de actividades para contener la expansión del virus.

Los economistas subrayan que el ahorro acumulado de los españoles en este tiempo de pandemia puede elevar el consumo por encima del 2% para el próximo año, lo que representaría una buena noticia para el crecimiento del PIB y también de la tasa de empleo y, en este sentido, destacan como dato curioso que el nivel de ahorro de este pasado agosto ha sido muy superior al apuntado en 2020, cuando  había más restricciones a la movilidad a pesar de que aún no había empezado la vacunación.

Para los analistas, este fenómeno de máximos en el ahorro de los españoles es transitorio y, según prevén, a medida que la recuperación se consolide, el nivel de reservas irá también moderándose en favor de un mayor consumo y se incremente el gasto. También el Banco de España considera que la tasa de ahorro experimentará una reducción continua en los próximos años 2022 y 2023 por la mejora económica.

Para el organismo financiero, son los hogares de rentas más altas, cuya propensión al consumo es más reducida, los que más dinero han acumulado en este año y medio, lo que se une a que el gasto que se dejó de realizar no puede recuperarse fácilmente, especialmente, el consumo de servicios como los de hostelería, viajes y ocio.

Paradójicamente, el incremento del ahorro se produce en un momento en el que los ingresos de las familias españolas descendió un 5,4%, lo que representa uno de los peores datos del conjunto de países de la OCDE en los que la renta de los hogares creció un 8,2% desde finales de 2019, justo antes de que estallara la pandemia.

Combustible

Ante esta situación, los economistas manifiestan que el ahorro acumulado por los hogares es el combustible que necesita el país para impulsar la recuperación y, de hecho, defienden, junto a organismos como BCE o el FMI, que España será una de las naciones que lidere el crecimiento durante este año, donde  ahora ocupa el puesto número 13, en términos de PIB per cápita, respecto a la media de las 17 economías del euro.

Sin embargo, entre los factores que pueden poner en peligro la recuperación está la subida de precios y la inflación que el pasado agosto cerró en el 3,3% y el dato interanual está en 2,9%. En esta línea, el 66% de los consumidores da por hecho que  los precios seguirán al alza y un 79% considera que no podrá incrementar su nivel de ahorro.

El repunte de costes está afectando ya al bolsillo de los españoles con una especial incidencia en los sectores que se ha producido una menor subida salarial como, por ejemplo, en las actividades financieras, inmobiliarias, el trabajo doméstico o el sector primario de los agricultores y ganaderos.