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El legado de un hombre dedicado a tejer acuerdos

Javier D. Bazaga
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Las Cortes de Castilla-La Mancha rindieron homenaje a la figura de Jesús Fernández Vaquero, recordado por su incansable voluntad de diálogo y tender puentes para buscar consensos

El legado de un hombre dedicado a tejer acuerdos - Foto: Javier Pozo

El respeto por los demás, o el poner a las personas por delante de las ideas, aún defendiendo éstas con uñas y dientes, son algunos de los muchos atributos que se le concedieron a Jesús Fernández Vaquero, expresidente de las Cortes de Castilla-La Mancha, en el acto institucional en el que se descubrió el cuadro con su figura que, desde este miércoles, cuelga en la galería de presidentes de la Cámara regional.

Fue la viuda de Vaquero la que descubrió la pintura, obra de Emilio Fernández Galeano, emocionada al ver su semblante que no pudo evitar acariciar mientras le brotaban las lágrimas de los ojos.

Dicen que cada vez cuesta más encontrar «buenas personas», y Fernández Vaquero lo fue, fue bueno como político y fue aún mejor como persona, como recordaron ayer no solo con sus palabras, sino también con su presencia, todas las personas que se reunieron en las Cortes para rendir este homenaje a un hombre hecho para el diálogo y muñidor de consensos.

El legado de un hombre dedicado a tejer acuerdosEl legado de un hombre dedicado a tejer acuerdos - Foto: Javier PozoSu propia mujer, Manuela Maqueda, recordó que lo fue incluso en momentos difíciles que le tocó en la IXLegislatura «con socios de gobierno y acuerdos firmados no siempre respetados». Aquella vez su respuesta fue «ahora toca partir de cero y hablar nuevamente». Maqueda valoró que todo lo hacía «con el corazón caliente y con la cabeza fría», siempre buscando que las únicas armas a utilizar en el debate político fueran «la palabra y el diálogo».

Las personas primero. El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, presumió de haber sido su amigo y haber pasado tanto tiempo con él que ha condicionado no solo su faceta política sino la personal, y elogió que tenía una idea que predominaba sobre todas las demás: las personas. «Su idea era la de la gente por delante» valoró Page de quien hasta en los momentos más difíciles «hacía de puente» y «nunca rompía la cuerda».

Podría haber sido cualquier cosa en el Gobierno dijo Page, «hasta presidente si hubiera querido», pero reconoció que el sitio de Vaquero siempre estuvo en las Cortes, dialogando y manteniendo el equilibrio. «Le gustaba el puesto, fue muy feliz, lo disfrutaba con las relaciones humanas» señaló, y destacó que «no tenía ni un milímetro de sectarismo». «Puedes morir por tus ideas, pero no matar, ese era Jesús», resumió Page.

El legado de un hombre dedicado a tejer acuerdosEl legado de un hombre dedicado a tejer acuerdos - Foto: Javier PozoPara el actual presidente de la Cámara autonómica, Pablo Bellido, es el respeto por los demás y hacia el adversario político es lo que mejor define la figura de Vaquero. «Era un buen político, íntegro, comprometido con su tierra y con convicciones», que nunca buscó el brillo personal sino el «brillo para la sociedad». Le recordó como «cabezón, respetuoso y enormemente divertido, jovial, bromista», además de tenerle como un maestro en esa asignatura tan poco común hoy día, la del diálogo.

No es de extrañar que a este particular homenaje a la figura del expresidente de las Cortes, que lo fue también para la institución y la democracia, asistieran numerosas personas. Desde el Gobierno en pleno, hasta exconsejeros como Ángel Felpeto, Tomás Mañas o Aurelia Sánchez. También alcaldes, de Albacete, Emilio Sáez, de Illescas, José Manuel Tofiño, o las alcaldesas de Toledo, Milagros Tolón, y Talavera de la Reina, Tita García Élez.

Hubo más autoridades, representantes de los grupos parlamentarios en el Convento de San Gil, pero sobre todo familia y amigos, que no quisieron faltar a este obligado homenaje. Un gesto, el de tener un cuadro, que dista mucho de la vanagloria propia, sino del reconocimiento y recuerdo a un servicio público. «Me comprometí a hacer lo mismo con los presidentes de la Comunidad» recordó Page, en ese reconocer las instituciones y las personas que las han representado.

El acto culminó con el cuadro de Jesús Fernández Vaquero colgado junto al de su predecesor en el cargo –y amigo– Vicente Tirado, que es «donde mejor podía estar», como símbolo de ese diálogo siempre en busca del acercamiento y los puntos en común. «Se les coloca juntos, porque ambos se caracterizaron por una cualidad, la de ponerse de acuerdo», brindó Bellido.