Cada vez más bicis

I.M.
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El notable incremento de la demanda por la pandemia y la reducción en su fabricación propician que el mercado de montaña se dispare y los stocks se queden en mínimos

Pedro Guillén de 3HCycles Bike Shop en su tienda de la ciudad rodeado de bicicletas y otros equipamientos para los ciclistas . - Foto: Reyes Martínez

Será porque es sinónimo de movilidad ágil al aire libre o será porque en los tiempos de Covid se ha evitado el transporte público y las aglomeraciones, pero lo cierto es que la bicicleta ha vivido en esta pandemia su propio ‘boom’ como medio de movilidad entre semana y como opción deportiva el fin de semana y con una demanda a veces superior a la oferta.

Sólo en el 2019 en este país se vendieron, según el estudio ‘El ciclismo ante su mayor puerto’, 1,26 millones de bicicletas, un 20,4 por ciento más interanual. El 2020 se constató una tendencia al alza en términos de mercado y la previsión para este año es que esto siga.

Pedro Guillén gerente de la tienda 3HCycles Bike Shop, vio cómo a partir de mayo del pasado año hasta septiembre no sólo las ventas de su negocio se incrementaron de forma considerable hasta el punto de que se quedó prácticamente sin stock, sino que también lo hacía la parte de puesta a punto, de reparación. Si de normal un año cualquiera pueden vender unas 50 bicicletas, en el 2020 fueron sobre unas 80, pero además si de normal en su almacén uno puede encontrarse con medio centenar de unidades, en la actualidad no verá más allá de cinco, pues todo se ha vendido. En esta tienda uno puede comprar bicicletas pero también guantes, cascos, zapatillas y ropa de ciclistas con unos precios que pueden ir desde los 70 euros hasta los 300 euros.

Sus clientes son su principal atractivo, su producto más demandado son las bicicletas de montaña para salir al campo y hacer deporte y sus principales distribuidores son dos, por un lado, Zaragoza, y por otro, Holanda, «pero en número muy reducido».

Bicicletas, equipamiento y accesorios y recambios es lo que se vende en Todobici, un negocio con una ventas anuales de unas 300 bicicletas, según su gerente, Rodrigo Muñoz, pero que el pasado año, aunque «vendimos todo lo que se podía vender, nuestras ventas se vieron reducidas entre un 15 y un 20% simplemente porque prácticamente no había género en el mercado, o mejor dicho, aunque había demanda con un incremento, dicen, del 20%, las fábricas de origen estaban cerradas con un desabastecimiento total de suministros a nivel internacional».

Esto igualmente, añadió Muñoz, «nos ha supuesto pasar de un almacén con cerca de 100 bicicletas a tener como mucho ahora unas 10 y es que, como han dicho más de un experto, hasta el 2023 no conseguiremos llegar a los niveles de suministro que había antes de la pandemia». Al igual que pasa con la tienda de Guillén, las de montaña son las favoritas entre los conquense para hacer deporte los fines de semana y por lo tanto, son las más vendidas con unos precios medios de entre 800 y 1.000 euros.

Están las tiendas y luego está el taller social del Barrio de San Antón, Recicleta, y que, como es conocido, se nutre de las bicicletas de segunda mano que le son donadas para una vez allí, un grupo de voluntarios, entre ellos, Jesús Jiménez, o bien las arreglan, o bien, las desguazan. Partidarios de que los conquenses usen cada vez más la bicicleta, no obstante, en estos momentos y pese a las demandas existentes, únicamente hay dos tramos de carril bici, por un lado, el la ronda oeste y por otro, el de la zona de la carretera de la Sierra.

«A pesar de que la pandemia ha incrementado y mucho la presencia de los ciclistas urbanos, queda todavía bastante por hacer en pro de darles a las bicicletas un segundo uso», dice Jiménez.

Recicleta proporcionan bicicleta a quien no tiene recursos para hacerse con una pero también las prestan y sin límite de tiempo para su uso. Sólo en lo que son estudiantes tiene unas 50 prestadas ahora y lo único que se tiene que hacer es pagar una fianza de unos 30 euros a su entrega.