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Los trabajadores en ERTE supone el 0,25% del total provincial

V.M.
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La Confederación de Empresarios de Cuenca prevé que los Expedientes de Regulación de Empleo repunten el próximo mes debido a la crisis energética y de abastecimientos

Una trabajadora de una empresa agroalimentaria conquense. - Foto: Reyes Martínez

Justo cuando la última prórroga del mecanismo de los ERTE por la pandemia llegaba a su fin –hasta el 31 de marzo estaba en vigor para empresas que los precisase por fuerza mayor, causas objetivas o el nuevo Mecanismo Red–, la crisis energética derivada de la guerra en Ucrania motivará que bastantes sociedades recurran a ellos para garantizar la estabilidad de sus plantillas.

De hecho, el plan de ayudas para paliar las consecuencias de la guerra  aprobado por el Consejo de Ministros, además de 10.000 millones en préstamos ICO y 6.000 millones en ayudas directas y en rebajas de impuestos de la luz, facilitará que las empresas puedan acudir a esta figura jurídica para evitar una destrucción masiva de puestos de trabajo.

A finales de febrero, sólo el 0,25% de los trabajadores de la provincia de Cuenca se encontraba en situación de ERTE, concretamente algo menos de 200 empleados y 74 centros de trabajo, por debajo de la media regional que se situaba en el 0,4% de los trabajadores (2.700), que a su vez se encuentra dos décimas por debajo de los contabilizados a nivel nacional, un 0,6%, con algo más de 115.000 empleados (llegaron a incluir a 3,4 millones de trabajadores en abril de 2020).

Todas las previsiones apuntan a que marzo cerrará con un considerable repunte de trabajadores acogidos a estos expedientes debido a los disparados gastos en energía y materias primas y a la falta de suministros. Por ello, muchas empresas y autónomos han tenido que parar su actividad por imposibilidad de seguir adelante con ella y han enviado de forma temporal a sus empleados a un ERTE. De hecho, el pasado mes de febrero las cifras facilitadas por la Seguridad Social rompió la tendencia a la baja a nivel estatal de los últimos y sumaron 3.000 nuevos empleados en esa situación. 

En estos momentos de incertidumbre las empresas comienzan a tomar posiciones y los ERTE están encima de la mesa en algunos casos, pero desde la Confederación de Empresarios de Cuenca estiman que la nueva situación por desabastecimiento y coste de la energía previsiblemente no se dejará ver con claridad hasta este mes abril.

El Ministerio de Inclusión, Migraciones y Seguridad también ha publicado el dato de los ERTE, del que CEOE Cepyme Cuenca señala que parece haber tocado suelo tras meses de continuas bajadas después de su crecimiento a inicios de 2021. En este momento hay en la provincia 198 trabajadores acogidos a ellos (124 mujeres y 74 hombres), la gran mayoría por COVID. Sólo nueve no se deben a la pandemia. 

A finales de febrero las personas trabajadoras en Expediente de Regulación Temporal de Empleo en Cuenca eran cinco más que las que finalizaron en enero, un pequeño incremento del 2,5%, aunque 2.184 menos que el año anterior (91,69%). De estos trabajadores 115 estaban en ERTE parcial, mientras que 83 lo estaban en situación total. En lo que respecta a los centros de trabajo había 74, cinco menos que en enero y un descenso superior al seis por ciento, lo que se traduce en 685 menos que hace un año (90,26%).

PREVISIÓN DE INFLACIÓN.  En otro orden de cosas, el dato adelantado del IPC de marzo facilitado por el INE, que sitúa la inflación en un 9,8%, más de dos puntos por encima del mes anterior (7,6%), hace prever que el dato de la inflación llegará a los dos dígitos en Cuenca, ya que la subida anual en febrero se situaba en más de un punto por encima de la media nacional: un 8,8%. Este avance supondría la tasa de inflación más alta desde mediados de los 80, motivada por las  subidas en la mayoría de sus componentes, con especial incidencia en los incrementos de los precios de la electricidad, carburantes, combustibles y alimentos y bebidas. Por su parte, la tasa anual de la inflación subyacente (sin alimentos no elaborados ni productos energéticos) aumentaría cuatro décimas, hasta el 3,4%, la más alta desde 2008.