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Javier D. Bazaga

NOTAS AL PIE

Javier D. Bazaga


¿Que gane el mejor?

15/04/2022

Habrán oído en los últimos días las ofertas de unos y otros por que gobierne la lista más votada tras unas elecciones. Lo ha solicitado el nuevo presidente nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, para las próximas elecciones generales. Un pacto con Pedro Sánchez para que, el partido que gane con un voto más, o con un escaño más, lo que decidan –que no es lo mismo–, sea el que se haga con el poder para dejar al margen alianzas de despacho.
Y como lo ha pedido Núñez Feijóo a nivel nacional, convencido de que será su formación la que se haga con esa victoria, el PSOE y el Gobierno en Castilla-La Mancha le están pidiendo lo mismo a Paco Núñez para nuestra región.
Y a mí esto me suena a ese «que gane el mejor» en una versión no tan deportiva, la del que lo dice sabiendo de antemano quién tiene más posibilidades, porque al igual que Feijóo cree, y más aún después de la encuesta del CIS, que tiene más posibilidades de adelantar a un Sánchez desgastado por la pandemia y por la crisis económica, el PSOE en Castilla-La Mancha cree que volverá a hacerse con la victoria dentro de poco más de un año en la comunidad. ¿Cuál es el problema? El problema es que ni Núñez Feijóo quiere que, si gana las elecciones, Sánchez le impida llegar a La Moncloa con pactos con otras fuerzas como Podemos, y el PSOE de Page no quiere que el PP de Núñez le obligue a dejar el Palacio de Fuensalida con un posible pacto con Vox, ya que en ningún momento ha cerrado esa puerta.
Era la portavoz del Ejecutivo regional, Blanca Fernández, la que instaba esta semana a Paco Núñez a manifestarse sobre esta propuesta de su dirigente a nivel nacional, para saber si él está dispuesto a mantenerla a nivel regional. Núñez, el de aquí, respondía lamentando la falta de seriedad de «quien abrió las puertas al radicalismo», refiriéndose a Podemos y su breve etapa de gobierno con José García Molina y García-Page en 2015, por lo mismo que le ha ocurrido a Fernández Mañueco en Castilla y León, que tuvieron que dar carteras para conseguir la investidura. A ver, que las diferencias son notables, no solo en lo ideológico, también en lo político. Hoy Podemos en Castilla-La Mancha no tiene representación en las Cortes, y la entrada de Vox en Castilla y León ya está poniendo en peligro determinados avances sociales como en materia de igualdad o violencia de género, y amenazando el Título VIII de la Constitución –lo dijo el propio García-Gallardo (Vox) este lunes en su discurso en Valladolid–.
Me parece en cualquier caso un trampa, ya que solo he oído esta propuesta de quien está seguro de que va a ganar, como el «que gane el mejor». La otra opción es hacer como en Francia, que están ahora en una segunda vuelta después de haber descartado a los menos votados, y dejar la elección entre dos candidatos. Eso garantizaría que la fuerza más votada sea la que gobierne, siendo el ciudadano el que elija con quién se queda, y no viendo cómo su voto se diluye en acuerdos a puerta cerrada. ¿Está nuestro sistema democrático lo suficientemente preparado para eso? Creo que no, y ojo, que la fórmula francesa también tiene pegas.