Editorial

Un Estatuto de Mujeres Rurales contra la despoblación

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Las Cortes de Castilla-La Mancha dieron ayer luz verde al Estatuto de la Mujer Rural, un proyecto de ley que contó con los votos favorables de PSOE y Ciudadanos y la abstención del Partido Popular y con el que el Gobierno de Castilla-La Mancha pretende activar un conjunto de medidas para corregir la discriminación a la que se ven sometidas las mujeres de este ámbito. Va dirigido a mujeres que viven en municipios  de la región con menos de 30.000 habitantes, por considerar que se ven expuestas a una discriminación añadida en el ámbito rural. 
La nueva norma, que inicia ahora su tramitación y que es pionera en España, propone medidas para fomentar nuevas oportunidades de empleo, mejorar la calidad de vida y alentar a las mujeres a poner en marcha sus proyectos. Todo ello teniendo en cuenta que son precisamente las mujeres las que en mayor medida contribuyen a fijar población en esa España vaciada, de la que tanto se viene hablando. En Castilla-La Mancha las mujeres representan el 49,8 por ciento de la población y un 16 por ciento de las mismas viven en el entorno rural.
Es por esto que este Estatuto de la Mujer Rural está llamado a convertirse en una de las palancas de cambio que pueden ayudar a revertir la situación de los pequeños municipios, condenados a un negro futuro si no se toman medidas correctoras en el corto plazo. 
Mejorar las oportunidades es el objetivo que se busca a través de iniciativas como priorizar el acceso de las mujeres a las ayudas en el ámbito agrario y promover su acceso a la titularidad de las explotaciones, fomentar la afiliación de agricultoras y ganaderas a la Seguridad Social a través de ayudas para el abono de las cuotas o medidas encaminadas a contrarrestar la falta de oportunidades y las dificultades en la conciliación.
Una de las cuestiones más llamativas es la obligación para organizaciones y empresas pertenecientes al ámbito rural de contar con un mínimo de un 40 por ciento de mujeres entre sus cargos directivos, condición sin la cual no podrán acceder a las ayudas públicas.
En definitiva, se trata de una apuesta por la igualdad que ayer celebraban de forma efusiva organizaciones como la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales de Castilla-La Mancha que lo considera un gran avance. En palabras del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, este Estatuto pone a la región «en vanguardia en el concepto de igualdad». 
No obstante, no deja de ser preocupante la queja expresada ayer tanto por PP como por Ciudadanos sobre la falta de respaldo presupuestario de esta ley. En materia de igualdad no todas las medidas cuestan dinero, pero es difícil activar nuevas iniciativas sin dotarlas presupuestariamente.