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«Hemos tenido suerte de tener este Gobierno»

Leo Cortijo
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Mari Luz Fernández subraya que está «pendiente de todo», y es que no se separa del teléfono con el que puntualmente sigue el avance de todos los asuntos pendientes en los que Cuenca tiene algo que 'jugarse' con el Ejecutivo de la nación.

«Hemos tenido suerte de tener este Gobierno» - Foto: Reyes Martínez

Hace ya más de dos meses desembarcó en la Subdelegación del Gobierno de forma sorpresiva. Incluso para ella, según reconoce. Durante estas semanas le ha dado tiempo a hacerse a su nuevo despacho, a tomar las riendas y a no separarse del teléfono con el que puntualmente sigue el avance de todos los asuntos pendientes en los que la provincia de Cuenca tiene algo que 'jugarse' con el Ejecutivo de la nación. «Estoy pendiente de todo», advierte con el deseo de que los objetivos que asoman en el horizonte terminen por concretarse. 

No sé si imaginaba que ser subdelegada del Gobierno llevaba tanto lío como el que lleva...

Vine sin imaginarme nada (risas). Pero sí es cierto que hay que tener en cuenta de dónde venía y qué me tocó gestionar… que fueron dos años donde el señor teléfono no se separó de mí en ningún momento y donde trabajabas 12 horas al día. 

La designación se produjo de manera muy sorpresiva y abrupta. ¿A qué se debió la salida de Juan Rodríguez y su llegada?

Vosotros publicasteis la noticia un martes y a mí me dijeron que viniese un lunes. Y no había dado casi el sí. Para mí también fue sorprendente. 

No debe resultar sencillo tripular un transatlántico de esta envergadura. ¿Se ha hecho ya con el timón?

Me voy acostumbrando porque me traslado a los dos años que viví antes de venir. Aquí hay una relación más estrecha con las fuerzas y cuerpos de seguridad, pero también la hubo entre 2020 y ahora. Hay cosas nuevas, como el manejo de los presupuestos generales del Estado y otros apartados similares, pero me voy haciendo. Mantengo el mismo horario de trabajo, también te lo digo. 

¿Y cuál es ese horario?

Llego a las ocho y me voy a las tres y media, y luego también alguna tarde 

¿Ha calculado los kilómetros que lleva entre pecho y espalda en estas pocas semanas en la Subdelegación?

No he viajado demasiado porque tengo aquí bastante trabajo. Pero me vienen buenas rutas de viaje por delante. 

Parece que la situación sanitaria está controlada por ahora. Aún así, ¿han repuntado mucho los contagios después de la Semana Santa?

Han aumentado. Hablando con la delegada de Sanidad por otros asuntos, me lo ha comentado. Sí que ha habido un repunte de casos. 

Creo que ahora preocupa mucho más la situación económica. Después de una pandemia llega una guerra a 3.000 kilómetros de aquí… ¿No tiene la sensación de que a perro flaco todo son pulgas?

Estamos esperando el meteorito [risas]… Creo que hemos tenido suerte de tener este Gobierno porque ha apostado por resolver y hacer frente a la situación tan grave que hemos tenido. La pandemia han sido dos años que no se habían visto en siglos, y cuando acaba ésta y parece que estamos saliendo a flote incluso con cifras de paro halagüeñas y fondos europeos, viene la invasión de Ucrania. Esto lleva un coste y tenemos que ser conscientes y responsable a la hora de responder, porque nosotros podemos responder con carencias, pero otros están respondiendo con la vida. 

¿Cuál es la diferencia entre este Gobierno y el que gestionó la crisis económica generada de 2008? Creo que son dos formas sideralmente opuestas de maniobrar…

Cuando fui en 2015 a la delegación me encontré una Sanidad denostada, había sido recortada en recursos humanos y a nivel de estructura no se había hecho nada. No te imaginas lo que costó los primeros cuatro años, con el poco dinero que teníamos por la crisis. Lo que se pudo trabajar… por eso es de alabar la apuesta del Gobierno regional para recuperarla. Ahora, cuando hablamos de los presupuestos de la recuperación justa, hay un lema que lo dice todo, no dejemos a nadie atrás. Son unos presupuestos sociales, muy bien gestionados. El mejor ejemplo son los ERTE, que sirvieron para salvar muchos puestos de trabajo y muchas empresas. En Cuenca han sido 36 millones de inversión, se beneficiaron 11.900 trabajadores y más de 2.700 empresas. Con todas las dificultades que nos ha venido, que no sé si puede venir alguna más, hay esperanza. Y se sigue luchando a pesar de las adversidades. Estamos en una situación donde todos los partidos políticos deberíamos estar a una.

¿No están a una?

No lo hemos estado. 

¿Qué otras medidas concretas ha puesto encima de la mesa el Gobierno para responder a esta tormenta perfecta?

Creo que hay una apuesta importante en relación al reto demográfico. Hay 130 medidas que están reflejadas en el articulado de los presupuestos generales, y son medidas que ahondan a nivel social y para mantener el tejido empresarial. El papel del Ejecutivo en este sentido no ofrece dudas: se entra en el Gobierno, se habla de la España vaciada y se crea un Ministerio al que se dota de presupuesto. Ese es el mejor aval de lucha frente a la despoblación. 

¿El Plan XCuenca es un buen ejemplo de lucha frente a la despoblación? ¿Cómo puede revitalizar eso una provincia como ésta?

Creo que tiene que ver mucho la coordinación entre la diferentes instituciones, que estamos apostando por Cuenca. A la gente que vive en el cinturón urbano y en otros pueblos de la línea van a ganar en conexiones y en servicios. 

¿Entiende las críticas al Plan?

Creo que hay un sentimentalismo cuando se habla de cambiar los medios de transporte, pero debemos reflexionar. Tenemos que adaptarnos a las necesidades de las personas y a éstas se les va a dotar de un medio del siglo XXI. Lo que no se puede es mantener un tren que vaya vacío; tenemos que pensar en un medio de transporte que sea útil y que sirva a las personas.

El mejor ejemplo de la descentralización del Estado es el Centro Nacional de Estudios Penitenciarios. ¿Es de verdad un impulso económico para la ciudad?

Yo creo que sí. No tengo datos, pero sé que sales por la calle y se nota que 450 jóvenes hacen vida en la ciudad. Consumen aquí, viven aquí y eso es un aporte importante para Cuenca. 

¿Estábamos preparados para acogerlos? Lo digo porque acaban de terminar las obras donde iban a dormir, y donde tienen que dar clase ni se ha empezado…

Estábamos preparados. La residencia María de Molina, para este segundo turno, estaba ya disponible. Y para el colegio de San Julián hay una futura inversión de 10 millones. Ahora estamos a nivel burocrático para que pase el terreno a titularidad de Instituciones Penitenciarias, pero se está avanzando… Estamos ultimando ese proceso. 

Dicen que los temas de palacio van despacio…

No, no. Te digo yo, que estoy en ello, que van rápidos. Estoy pendiente de la gestión y va rápida. 

¿Qué es lo que más le ocupa de toda la ristra de asuntos pendientes?

Tienes que estar pendiente de todo, y eso conlleva muchas llamadas, es que hay muchas cosas en la Subdelegación [risas] y de todas tienes que estar pendiente. Por ejemplo, la Comisaría de Policía. El ministro dijo unos tiempos, y yo estoy pendiente de esos tiempos. Las obras empezarán en el segundo semestre de este año y estoy a ver si se han licitado las obras o no, o si se han sacado los proyectos o no. Y seguiré estando pendiente, si sigo aquí, para que acaben en 2024. Otro asunto sobre la mesa, sin ir más lejos, son los casi cuatro millones que irán destinados a la reforma integral del centro penitenciario. 

¿Está demasiado ocupada en los asuntos conquenses o también sigue la actualidad política de la Moncloa? Está interesante la cosa…

Estoy más a nivel Cuenca, pero estoy un poquito pendiente… veo un clima esperanzador. 

Esperanzador, de acuerdo. Pero en ese gobierno de coalición, Podemos a veces es gobierno y otras veces no. Parecen la casa de Tócame Roque

Bueno, creo que en lo importante se pondrán de acuerdo. (Pausa) Espero. 

Efecto Feijóo: ¿Le tiene miedo al renacer del Partido Popular?

No tenemos que estar en esa clave, tenemos que estar en clave de responsabilidad ciudadana. A veces echamos mucha culpa a los gobiernos, pero cada uno de nosotros tenemos la suficiente responsabilidad. 

¿Igual teme más a Vox?

Vuelvo a pedir responsabilidad. Nos vamos a violencia de género y me preocupa cómo lo tratan otros partidos que se ponen de perfil o para los que directamente no existe. Si tú a algo no le das importancia, ese algo no existe y si no existe difícilmente se puede poner solución. 

¿Se ve cuatro años más al frente de la Subdelegación?

No sé lo que voy a hacer mañana [risas]… No tengo ningún proyecto más allá. Si creen que lo puedo hacer bien, aquí estaré; y si no, a gusto me voy a mi puesto de trabajo. 

Cuando acabe esta legislatura, ¿cuál quiere que sea el logro más grande conseguido? 

Te diría dos. Lograr violencia de género cero a nivel de Cuenca y también aumentar la población en nuestros pueblos. 

Las subdelegaciones parecían estar por estar en provincias como ésta. ¿Qué papel debe jugar el Gobierno en un territorio como Cuenca?

Hacer que se cumplan los planes del reto demográfico, por ejemplo. Se han hecho muchas cosas en este contexto de crisis, como la subida de las pensiones, que aquí ha venido muy bien, o el incremento del salario mínimo, el bono cultural o el bono para los alquileres... Son medidas pensadas para las personas.  

Mire que en algunas de las medidas más importantes está de por medio Yolanda Díaz… ¿Sería un buen fichaje para el PSOE?

Es una persona cercana, afable, inteligente y que piensa en las personas. 

¿Cuál es el político nacional que más admira?

El presidente Pedro Sánchez tiene una muy buena valoración y también elegiría a Yolanda. Hacen una buena pareja política. 

Y de los partidos de la oposición, ¿a quién traería al PSOE?

¿Del resto? Me vas a hacer pensar [piensa]… De Vox no pongo cara a ninguno y del PP, ¿para qué se van a ir al PSOE?  

Terminamos. ¿Cómo entiende Mari Luz Fernández la política?

La política es un medio necesario de gestión para beneficiar las personas. No la concibo de otra forma. Si hablamos de carreteras es para que las utilicen las personas, si hablamos de medios de transporte es para que los utilicen las personas, si hablamos de ERTE es para que las personas no pierdan su trabajo… Cualquier política que se haga mirando el bienestar de las personas es una buena política.