Villar de Olalla vive ya su verano más atípico

J. López
-

La localidad suprime sus fiestas patronales, cierra la piscina municipal y se prepara para recibir más población en las próximas semanas

Villar de Olalla vive ya su verano más atípico

Niños jugando a la pelota en unos de los parques de la localidad o acudiendo a la piscina municipal para echarse un chapuzón, jóvenes y no tan jóvenes tomando el aperitivo en el bar hasta la hora de la comida y vecinos haciendo cola en una de las tiendas de comestibles o en la panadería. Esta estampa típicamente veraniega no se producirá, casi con toda seguridad, en los municipios de la provincia conquense. La ayuntamientos de la provincia han tenido que tomar decisiones drásticas para minimizar el riesgo de contagios. Toda precaución es poca a la hora de frenar al Covid-19. Claro está, el verano será uno de los más atípicos que se hayan podido vivir, sino el que más. 
Y es que a la ausencia de actividades de ocio típicamente veraniegas se suma la clausura de espacios comunes y la cancelación de las fiestas patronales. El dinero, en muchos casos, se destinará a otros menesteres municipales.
Villar de Olalla, como cualquier población conquense, ya se prepara para vivir un verano especial y distinto. De entrada, este fin de semana ya ha podido comprobar que la población crecía considerablemente, por aquello de que se estrenaba la movilidad entre provincias tras el estado de alarma.
Villar de Olalla vive ya su verano más atípicoVillar de Olalla vive ya su verano más atípicoLa localidad próxima a la capital tiene empadronados a 1.300 habitantes, pero su alcalde, Santiago Valverde, certifica que en verano «suele superar los 2.000 y pico, casi el doble. Ahora que no sé qué pasará este verano. Esperamos que la gente opte por venir aquí de vacaciones, en vez de irse a otros sitios».
Por lo pronto, el Consistorio villardeolallense se ha preparado para que no falte ninguno de los servicios esenciales, caso del abastecimiento de agua o la recogida de basura, tanto en la localidad como en las pedanías de Barbalimpia y Villarejo -Seco. 
Las fiestas patronales de septiembre, en honor a la Virgen del Villar, ya han sido suspendidas con la unanimidad de los ediles del Ayuntamiento. «Con mucho dolor las hemos tenido que cancelar, solo se limitarán a lo que la Iglesia Parroquial haga», dice Valverde, que confirma que tampoco se va a abrir la piscina «porque genera una serie de problemas».
Villar de Olalla vive ya su verano más atípicoVillar de Olalla vive ya su verano más atípicoLa buena noticia es que parte del dinero que se iba a destinar a ello se ha reutilizado para colocar geles desinfectantes en todas las dependencias municipales, además de enviar 3.500 mascarillas al Hospital Virgen de la Luz y un generador de ozono. «También ha habido que ayudar a varias familias de la localidad», añade el alcalde, que pide colaboración a los vecinos para no tener rebrotes de contagio.
servicios. La llegada de más población ya se notó  este pasado fin de semana. Familiares de Madrid, sobre todo, vinieron para ver a sus padres y abuelos y, en algunos casos, para quedarse durante varias semanas. Lo han notado en la panadería o en una de las tiendas de ultramarinos, que han tenido que ampliar el género para atender a todos sus clientes.
Jesús Pastor, el propietario del comercio, dice que las ventas «siempre suben en verano, pero en este creo que aún aumentarán más». Saúl, el panadero, asegura que este fin de semana se tuvo que elaborar más pan, «pero vamos, como suele hacerse siempre en estas fechas». 
 María de las Hurdes, conocida por su vecinos como Enriqueta, acaba de comprar una barra y camina despacio hacia su casa. Advierte que no hay gente por la calle, ni niños como en otros años, pero es que «la gente tiene mucho miedo de salir o de sacar a sus hijos. Tengo miedo hasta yo».
Otra vecina se asoma por la cochera junto a su nieto de corta edad. Cuenta que sus padres trabajan en Madrid y  tuvieron que dejarle a su hijo a cargo cuando empezó el estado de alarma. «Los dos están ocupados y no han podido verle desde hace tres meses. Nos dejaron a un bebé y el sábado se encontraron a un niño», indica Ángeles.

La Biblioteca idea un taller de teatro para  los jóvenes. La Biblioteca Pública Municipal de la localidad no paralizará sus actividades por completo. Eso sí, no hay Escuela de Verano ni campamentos para los niños y jóvenes que residen en época veraniega. No obstante, el bibliotecario Juan José Alfaro ha ideado un taller de teatro y cine para que los jóvenes pasen el verano realizando una actividad. El confinamiento evitó que la obra que se representa cada año en mayo, coincidiendo con el final del curso escolar, pudiera llevarse a cabo. Cerca de 16 jóvenes de Quinto y Sexto de Primaria participarán en esta iniciativa que consiste en rodar en vídeo escenas de una obra teatral que el propio Alfaro ha adaptado. Los jóvenes, por grupos, acudirán a partir de la próxima semana para grabar Islas, esta propuesta teatral de corte cómico que trata «sobre el ambiente de crispación que hay en los últimos tiempos». Las escenas teatrales se montarán posteriormente para exponerlas en septiembre a través de las redes sociales y, «si se puede», en el salón de actos de la propia biblioteca. «Lo hemos organizado de tal manera para que en ningún momento se junten todos y se grabe con muy poca gente», dice el bibliotecario, que explica que los niños tenían «mucha ilusión y los padres, después de tener una reunión con ellos, me dijeron que adelante. Hemos establecido normas de higiene y espacios para guardar las distancias de seguridad».