«Los títulos son siempre producto de mucho trabajo»

Marta Mora
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El ciclista paralímpico de Tarancón, Luis Miguel García-Marquina, es un referente y ejemplo de superación que tiene el reconocimiento del Consejo Superior de Deportes como deportista de Alto Nivel

El ciclista paralímpico durante los JJOO celebrados en Tokyo - Foto: EFE

Un campeón. Luis Miguel García-Marquina no deja de cosechar éxitos encima de la bicicleta. Un héroe del ciclismo adaptado que cada año se supera. El 2021 jamás lo olvidará tras colgarse una medalla de bronce en sus primeros Juegos Olímpicos. Pero quiere más y en este nuevo año tiene un bonito reto por el que luchar que no es otro que el Mundial.

¿Cómo está?

Muy bien, preparando esta temporada ilusionante después de los juegos. Los comienzos siempre son muy duros porque vengo de un periodo de inactividad prolongado para poder recuperar el cuerpo tras los juegos y alargar la temporada, así que empezando este 2022 que promete mucho.

Hace poco fue reconocido por el Consejo Superior de Deportes como deportista de Alto Nivel. ¿Qué supone?

La verdad que no me he parado a pensar sobre ello. Hay cosas al final que vienen rodadas, el echo de estar dentro del equipo nacional, el participar y representar a tu país en los mundiales... Al final es un reconocimiento de las instituciones, probablemente de las más altas instituciones del estado español, acerca de las cualidades o condiciones físicas de ese deportista. No deja de ser, insisto, un motivo más de honra para mi por el echo de hacer aquello para lo que creo que he nacido, para algo que honestamente disfruto en cada pedalada. Por lo cual, si hago algo que no me cuesta, que encima disfruto y que además obtengo por ello el reconocimiento de mi país, creo que pocas cosas pueda haber mejores o más satisfactorias que esta.

La constancia y ambición le están llevando a conseguir grandes títulos, el más reciente la carrera San Silvestre Vallecana.

Al final, las victorias o los títulos son siempre producto de mucho trabajo, entonces no deja de ser una satisfacción, no por ese reconocimiento, sino por saber que las cosas que se están haciendo se están haciendo bien y en la dirección correcta. Definiría la sensación como muy gratificante.

¿Era la mejor forma de cerrar un año dulce?

Sí, sin duda. Además es una fiesta la propia carrera. Es una maravilla, no voy con ansias competitivas, sino a disfrutar de la prueba y del ambiente. Voy más relajado y sin esa presión propia de las carreras a las que me enfrento habitualmente. Te permite despedir el año con otra sensación.

Me imagino que 2021 será un año difícil de olvidar...

Si le soy sincero probablemente no olvide ninguno de los que llevo corriendo. El año 2021 lo que ha hecho ha sido un poco mostrar al mundo lo que había estado trabajando durante estos años. Para mi ha supuesto un hito importante, mi primera participación en los Juegos Olímpicos, el conseguir esa medalla de bronce. Con lo cual será difícil de olvidar, pero salvo por esas circunstancias que han rodeado el 2021 pues insisto, no quiero desperdiciar el resto de años y triunfos, porque todos han costado mucho, probablemente el que más el primero.

Medalla de bronce en sus primeros juegos. ¿Qué supuso para usted representar a España en los Juegos Olímpicos?

Yo creo que es lo máximo. Yo creo que cuando uno se considera deportista, el objetivo primordial es sin ninguna duda representar a tu país en unos Juegos Olímpicos. Ser capaz, no solo de representar a tu país, sino además hacerlo con orgullo y con esa satisfacción de las cosas bien hechas.

¿Qué es lo que más destacaría de esta experiencia en los juegos?

Probablemente lo que más eché en falta. Al final han sido unos juegos muy atípicos, el COVID no ha dejado que se desarrollen de una forma natural y normal. Perece que todo se hacía con prisa y probablemente no me dio tiempo a disfrutar de la sensación de estar participando, que en unos juegos. Es lo mas he echado de menos y lo que me gustaría poder vivir en París 2024. Espero ofrecer un nivel de forma adecuado para competir y poder volver a representar a mi país.

Empezó el año 2014 con el ciclismo adaptado, pero llegó a pensar que podía estar en unos Juegos Olímpicos?

No, jamás se me pudo pasar por la cabeza. Yo de echo, unas de las explotaciones de sentimiento y de sensaciones más importantes que yo he experimentado en mi vida, fue precisamente el ganar esa medalla de bronce. Yo venía de sufrir un accidente en el año 2002 cuando yo corría en moto, con 23 años, y quién me iba a decir que casi 20 años después iba a participar en unos juegos e iba a conseguir una medalla de bronce. La verdad es que ha sido increíble, un broche, un hito absolutamente inesperado.

Una recompensa al trabajo y esfuerzo de todos estos años, ¿no?

No hay otro secreto, tiempo y esfuerzo. Esa es la receta del éxito. En el deporte esa receta suele dar sus frutos. No siempre, pero al final los triunfos llegan.

¿Qué siente cuando sube al hand bike?

Libertad. Es importante sentir esa sensación, sobretodo en las personas que sufrimos discapacidad. Y también una pasión, porque al final lo que hago es disfrutar de lo que hago. No me cuesta trabajo competir, ni tampoco prepararlo.

Para finalizar, ¿cuáles son los objetivo y retos para esta temporada?

Fundamentalmente tengo un mundial en el mes de agosto o septiembre. Está todavía por confirmar. Y bueno, mi objetivo es poder proclamarme campeón del mundo. el año pasado quedé subcampeón y este año quiero sacarme esa espina. Se me escapó por muy poquito la medalla de oro y este año voy a trabajar muy duro para conseguirla. Luego la carretera nos pondrá donde debemos.