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El gran queso del ahorro

Carlos Cuesta (SPC)
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Los depósitos de los hogares baten en mayo su máximo histórico en España hasta alcanzar casi un billón de euros, después de crecer un 6,06% de enero a mayo ante la incertidumbre de la economía y el temor a una profunda crisis

El gran queso del ahorro

Si por algo se caracterizan las crisis es por las enormes desigualdades que se crean entre las diferentes personas y clases sociales. Los economistas aseguran que el escenario más habitual en tiempos difíciles es que los ricos cada vez tienen más patrimonio frente a los más vulnerables que entran en cifras de precariedad más severas.

En este contexto, encontramos que, a pesar de que el Banco de España constató que el número de ciudadanos que declararon en 2020 un patrimonio superior a los 600.000 euros disminuyó un 6,7% frente a los del ejercicio anterior, hasta los 11.113, los depósitos de los hogares batieron su máximo histórico el pasado mayo en España y se acercaron hasta el billón de euros, sumando ya 984.800 millones de euros tras crecer un 6,06% interanual, es decir, unos 56.300 millones más.

Según los expertos, este fenómeno significa que una buena parte de las familias sigue ahorrando para proteger su economía de la incertidumbre derivada de situaciones como, por ejemplo, la guerra de Ucrania. Así, la escalada de los precios, en particular de la energía, los carburantes y, en general, de la cesta de la compra del día a día han propiciado que una parte de los hogares españoles gasten menos y ahorren más.

Una situación similar se dio también en los depósitos de las empresas custodiados por la banca, que se incrementaron en mayo en 10.200 millones respecto a abril, y en 13.800 en el balance interanual.

De esta forma, el dinero guardado por las familias y las corporaciones residentes en España se situó en mayo en 1,296 billones de euros, lo que supuso un 1% más respecto al mes anterior y un 5,7% más en comparación con 2021, según el último informe publicado por el Banco de España.

En este contexto, el ahorro de las familias encadenó nueve meses consecutivos de aumentos hasta situarse en 984.800 millones de euros y, por su parte, los de las compañías se elevaron un 3,4% en el quinto mes de este año en España y si colocaron en 311.500 millones de euros, es decir, un 4,6% más que si se compara con el ejercicio anterior.

La autoridad financiera informó que los depósitos de la suma total de los residentes en el país escalaron hasta 1,613 billones en el quinto mes de este año, lo que representó un alza del 0,64% en comparación con el mes precedente y del 3,7% respecto a un año antes.

Por su parte, el montante del ahorro de los residentes en España unido también a los que están en el extranjero ascendió hasta 1,677 billones de euros en mayo, es decir, un 0,17 más que el mes anterior y un 4,6% de incremento anual.

Se trata de una situación muy singular, ya que las empresas y las familias han disparado su tasa de ahorro desde el estallido de la pandemia en marzo de 2020 hasta los 192.700 millones de euros, lo que supone en conjunto un incremento de un 17,5% más.

El Banco de España confirmó, además, que el grueso del ahorro desde que se inició la pandemia lo han concentrado las familias que han visto crecer sus depósitos en 132.861 millones de euros, un 15,6% más. Por su parte, las corporaciones han elevado sus ahorros un 23,75%, por encima de los niveles prepandemia con un incremento de 59.746 millones de euros.

Los economistas valoran que se trata de un fenómeno que toma notoriedad ante la llegada de tiempos de crisis y de incertidumbres y que se observa, por el contrario, agravado en las rentas más bajas cuyas tasas de ahorro entran en negativo ante su pérdida de poder adquisitivo lo que repercute en las cifras generales del ahorro acumulado. Muchas de estas familias aseguran que no pueden hacer frente a gastos improvistos, así como a las facturas de calefacción para calentar su casa o, incluso, que no pueden plantearse ir unos días a disfrutar de unas vacaciones por la falta de liquidez.

En alerta

La subida de los tipos de interés prevista para este mismo mes de julio tiene en alerta máxima a los inversores, que confían que sus depósitos vuelvan a generarles beneficios después de varios años en valores planos. Se entendería que si los hogares van a pagar más por sus créditos también deberían en consecuencia recibir réditos por sus depósitos.

Lo mismo ocurrirá a las empresas, que también les costará más obtener financiación, o al Tesoro Público que ya ha empezado a pagar por el dinero que capta en las subastas.

Y como dato concluyente en este sentido está la prima de riesgo, que ha subido al entorno de 110 puntos básicos, niveles de mayo de 2020.