La cabecera del Tajo, en 'estado de alerta' en agosto

C.S.Rubio
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El Centro de Estudios Hidrográficos, dependiente del Ministerio, plantea un cambio en las reglas explotación del Tajo-Segura: determinar el trasvase mensual en función de la disponibilidad de los tres próximos meses, y no mes a mes como hasta ahora

La cabecera del Tajo, en ‘estado alerta’ a partir de agosto - Foto: Javier Pozo

La cabecera del Tajo volverá a entrar en ‘estado de alerta’ en agosto, según se advierte en el último informe del Centro de Estudios Hidrográficos (Cedex), dependiente del Ministerio de Transición Ecológica. Una situación -nivel 3 de alerta-  que se mantendrá todo lo que resta de año.
Las abundantes lluvias de la pasada primavera, que permitieron la vuelta a niveles de ‘normalidad’  en las reservas de los pantanos de la cabecera del río el  pasado marzo, no ha podido con la sangría de trasvases autorizados desde entonces. Y es que, en solo tres meses se ha dado el visto bueno a la derivación de 114 hectómetros cúbicos de agua del Tajo al Segura, a razón de 38 al mes, el tope de lo permitido a día de hoy.
Con todo, el agua seguirá previsiblemente saliendo del Tajo hasta diciembre, a un ritmo de 20 hm3, lo máximo posible en el ya citado nivel 3 de alerta en el que entrará el Tajo en agosto.
A la vista de esta situación, que puede derivar en un nuevo ‘cierre’ del Tajo-Segura por falta de agua,  el informe del Cedex plantea un cambio en la reglas de Explotación del Trasvase Tajo-Segura  «en situaciones hidrológicas excepcionales», como en la que está a punto de entrar el Tajo.
En concreto, desde el Cedex se propone que la autorización de cada trasvase mensual se condicione no al estado en ese momento de las reservas de agua en Entrepeñas y Buendía como hasta ahora, sino de la disponibilidad de agua para los tres meses siguientes.
De acuerdo con este procedimiento, el trasvase de cada mes sería la tercera parte de la disponibilidad trimestral si esta disponibilidad es superior a 22,5 hm3. Y en caso de que no haya suficiente agua, el trasvase se limitaría a no más  7,5 hm3. Una modificación que, de llevarse a cabo, permitiría mantener la cabecera del Tajo en ‘niveles de normalidad’ durante más tiempo.
Una  ‘normalidad’ en las reservas de agua en Entrepeñas y Buendía que, lamentablemente, cada vez es más poco frecuente.  En enero de 2016 y en el periodo comprendido entre junio de 2017 y marzo de 2018 no se autorizó ningún trasvase por encontrarse el sistema en nivel 4. O lo que es lo mismo, con niveles de agua por debajo de los 400 hm3, cifra por debajo de la cual está prohibida derivación alguna. Y en marzo, julio y octubre de 2016 las autorizaciones fueron trimestrales, por estar el sistema también al borde del ‘cierre’. En este 2020 la situación no parece que vaya a cambiar mucho,  todo parece apuntar que estos pantanos solo ‘disfrutarán’ de 3 meses de nivel 2 (marzo, junio y julio).
En lo que va de año hidrológico, (que arranca en octubre) ya se ha autorizado la marcha al Segura de más de 180 hectómetros cúbicos, con un máximo anual de 469,4 (419,4 hm3 para el Segura y 50 para elGuadiana). No obstante, hasta el 1 de junio el volumen real trasvasado ha sido de 113,7 hm3, por lo que están pendientes de trasvasar 66,9 hm3.
Una importante cantidad pendiente de derivar al Segura que en parte tiene que ver con los problemas de fugas detectados en el acueducto Tajo-Segura en los últimos meses, unido a las abundantes lluvias caídas en el Levante en los últimos meses.
El informe del Cedex confirma que el pasado 27 de mayo la Confederación Hidrográfica del Tajo realizó una inspección subacuática en el embalse de la Bujeda con objeto de confirmar que las filtraciones aforadas proceden de la fuga localizada junto a la toma de impulsión de Bolarque. No obstante, no se pudo confirmar este hecho. Es por ello que, tal y como informa, se está trabajando en la redacción del Plan de Vigilancia Ambiental, el análisis y ejecución de más pruebas a embalse lleno, la definición técnicas geofísicas para el estudio del vaso del embalse, el desarrollo de la solución técnica de reparación de la toma, la preparación de materiales y contratistas y el procedimiento de vaciado.